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Adolfo Juan Luna, periodista deportivo: “El deporte del golf genera un entorno con múltiples oportunidades de trabajo y todas interesantes”

Adolfo Juan Luna es un auténtico todoterreno del golf que lleva toda su vida vinculado a nuestro deporte. Aunque ya había desarrollado diversas actividades en torneos de golf y eventos similares, al concluir su licenciatura en Periodismo en 2014 se volcó en su profesión a través de la web Ten Golf en la sección La Trastienda de la Fábrica. Por otro lado, Adolfo es director y administrativo en torneos de la Real Federación Española de Golf desde hace más de ocho años habiendo compaginado esta actividad con la de caddy en el European Tour llevando la bolsa de Scott Fernández durante varios meses de la última temporada.
 


 

Toda tu actividad profesional (y amateur también) ha estado vinculada al golf, ¿qué te motivó a ello?

El golf ha estado siempre muy vinculado en nuestra familia, tanto mi madre como sus seis hermanos tuvieron la inmensa suerte de nacer en el Real Club de la Puerta de Hierro. Cuando naces en un enclave como este es muy fácil tener desde pequeñito ese aliciente por practicar este gran deporte. Bien es cierto que empiezo a conocer de verdad el golf cuando aterrizamos en Cáceres. En el año 2000, cuando tenía doce años, nos hicimos socios de Norba Club de Golf y es entonces cuando me enganchó al 100 %. Se convierte en una ‘droga’ que me lleva a dejar el fútbol, mi otra gran pasión.

Entrenamientos y más entrenamientos que un día tienen su recompensa. En el año 2005 la Real Federación Española de Golf y el Consejo Superior de Deportes me conceden una beca para entrenar y estudiar en la Residencia Joaquín Blume. Un sueño hecho realidad que se lleva a cabo gracias a personas como Blanca Mayor y todos los técnicos que estaban en ese momento. Podríamos decir que es el año que marca mi carrera. Allí paso los dos mejores años de mi vida y, aunque el golf no va todo lo bien que me hubiese gustado, me doy cuenta de que quiero trabajar y vivir en ese ambiente.

A partir de ese momento todo se va sucediendo. La Federación Española llega a un cuerdo con la Universidad San Pablo CEU y tengo -de nuevo- la inmensa suerte de que se me concede esa beca. Estudio los cuatro años de carrera (Periodismo) en una universidad extraordinaria y paralelamente empiezo a trabajar con asiduidad en la RFEG. Aquí entran en escena dos personas fundamentales para mí: Ernesto Fernández Gamboa y Juan José Grañeda. Ambos están ese momento trabajando en el Comité Masculino y me ofrecen la posibilidad de empezar a hacer torneos con ellos.

Y así comienza de verdad mi aventura en este mundo de los torneos. Por cierto, el primer torneo que organicé, no se me olvidará nunca, fue la Copa del Rey del año 2010. Lo cuento porque es muy curioso. Teníamos previsto jugar el torneo entre La Reserva y La Cañada. El medal se jugaría entre los dos campos y el match se jugaría completo en La Reserva. Ese año llovió muchísimo en Andalucía y estaban todos los campos anegados. Teníamos el torneo encima y era imposible jugar en La Reserva así que tuvimos que mover todo y hablar con La Cañada para poder sacar el torneo adelante. Tanto el presidente como todos los empleados se volcaron y conseguimos jugar esa Copa. Pero llovía tanto que los últimos días de competición solo se podía jugar del diez al dieciocho. “¡Qué debut!”, pensé. Aquella Copa del Rey se la llevaría Matthew Haines frente a Tommy Fleetwood… lo que es el golf, donde están uno y otro.

 

Actualmente escribes acerca de torneos de golf, participas en la organización de eventos del sector, coordinas torneos amateurs de alto nivel, ejerces de caddy en ocasiones… ¿Qué es lo que destacarías de cada actividad?

Cada parte tiene sus cosas positivas y negativas. La organización de los torneos es apasionante. Es cierto que echas muchísimas horas -llegas el primero y te vas el último- pero también disfrutas una barbaridad; si encima tienes la suerte de hacer grandes torneos como la Copa del Rey o incluso algún europeo que nos ha tocado organizar, pues el disfrute es aún mayor. Gracias a todos estos torneos he conocido a grandísimos jugadores que están ahora mismo en el Circuito Europeo. Este año ha sido muy bonito reencontrarme con ellos cuando le he llevado la bolsa a Scott Fernández.

¿Escribir de estos torneos? También me apasiona. Y me apasiona porque conozco muchos a los chicos. Intento estar cerca de ellos, que me cuenten sus problemas, que me hagan partícipe también de sus logros. Tienen mucha confianza en mí y yo en ellos, así que es mucho más sencillo sacar textos jugosos y cercanos. Muchas semanas son ellos mismos los que me llaman para que escriba de algún triunfo. Trabajar así es muy sencillo y muy gratificante. Estoy muy agradecido de la oportunidad que me dieron en su día Alejandro Rodríguez y David Durán.

Pero he de decir que donde más disfruto es cuando me toca ir de responsable. Las semanas de los British son realmente increíbles. Da igual que te levantes a las cuatro de la mañana y que no llegues hasta las nueve o las diez a la habitación. Son semanas en las que vives el golf en su esencia. Es pisar esos campos y los pelos se te erizan. Hace dos años viví probablemente una de las mejores semanas desde que estoy en la RFEG. Fue el British Boys en el que Alejandro Aguilera estuvo a punto de llevarse el triunfo -cedió en el hoyo treinta y siete-. ¡Qué semana tan bonita!

 

Una de las actividades más particulares que desarrollas es la de caddy, de hecho no son muchos los caddies españoles en los circuitos profesionales europeos. ¿Cómo lo vives?

Este año he compaginado todas mis labores con la de caddy de Scott Fernández, hemos estado trabajando medio año y la verdad que ha sido una gran experiencia… aunque no voy a negar que ha sido también muy duro. Cuando le llevas los palos a alguien tan cercano -he pasado muchos años con él en Madrid- no es sencillo porque sufres bastante. Quieres que lo haga bien y cada vez que las cosas no salen lo pasas mal. Pero en general ha sido una grandísima experiencia. Gracias a Scott he conocido rincones que era impensable que conociese: Hong Kong, Sudáfrica, Australia, Omán… Y también he podido hacer muchas amistades que estoy seguro de que me serán muy útiles en el futuro. Ahora desde fuera solo me queda cruzar los dedos para que mantenga su estatus en el circuito.

Ya había hecho de caddy en otras ocasiones, sobre todo con mi cuñado Javier Colomo, pero nunca tan de continuo. No hay muchos caddies españoles en el European Tour pero los que hay son muy buenos. Me han ayudado bastante este medio año que he estado en el Tour, y les estoy muy agradecido porque cuando llegas de nuevas a un sitio como el Circuito Europeo no es sencillo. Poco a poco he ido aprendiendo y haciéndome con el día a día de los torneos.
 

 

¿Cómo es el día a día de un profesional multitarea?

Apasionante y divertido. Soy una persona muy disciplinada y me encantan las rutinas, pero cuando salí de la Blume acabé un poco cansado de la monotonía. Cada día era lo mismo (desayuno, clase, entrenamiento golf, comida, clase, entrenamiento físico, cena, ducha, estudio y dormir), así que siempre busqué la opción de hacer muchas cosas, de no tener solo una vía de trabajo. Me gusta moverme y que cada semana sea diferente. Gracias a mi trabajo tengo una oficina movible, así que estoy encantado. El deporte del golf genera un entorno con múltiples oportunidades de trabajo y todas interesantes.

Cierto que este año se ha hecho un poco más duro. Había semanas que me levanta por la mañana y no sabía lo que tenía que hacer. No sabía si estaba en un torneo del tour, si tenía que organizar un torneo o si estaba en Madrid. Un año un poco caótico con más de veinticinco semanas fuera de casa.

 

Trabajas en golf y juegas al golf, algo que muchos profesionales de esta industria consideran es muy positivo para poder verla con los ojos adecuados. ¿Estás de acuerdo?

No lo puedo concebir de otra manera. Está mal que lo diga, pero se nota mucho en nuestra profesión cuando alguien ha jugado poco o nada al golf. Si algo tiene nuestro deporte es que es complicadísimo y requiere de muchos conocimientos técnicos. Me sorprende la ligereza de algunas personas para hablar de una actividad tan compleja.

 

Un tópico generalizado del golf en España es que es un “deporte para la élite”, algo que frena mucho su promoción en nuestra sociedad. Tú has visitado multitud de países, ¿crees que ocurre lo mismo en otros lugares?

Desgraciadamente ese tópico sigue presente. ¿Es barato? No es un deporte caro pero tampoco es barato, por otro lado es accesible pero con condiciones. En la primera pregunta de la entrevista he sido muy honesto. Si hoy estoy trabajando en la RFEG es gracias a que cuando éramos pequeños nos fuimos a vivir a Cáceres. Lo tengo muy claro. Las opciones que nos ha brindado una ciudad como Cáceres han sido inmensas.

En otros países es mucho más sencillo. En el Reino Unido el golf es el deporte por excelencia. Cualquiera tiene acceso a un campo de golf, no hace falta que seas socio para poder disfrutar al cien por cien de tu deporte. Pero son tradiciones, y eso mucho me temo que no lo vamos a poder cambiar.

Sinceramente, no creo que el problema de España radique en el tópico de que es un deporte de élite. Igual me meto en un charco, pero creo que hubo unos años que se hicieron verdaderas burradas; algo parecido a lo que pasó con la burbuja inmobiliaria. Se hicieron campos de golf en cualquier sitio sin ningún tipo de viabilidad. Y todo para vender las parcelas que rodeaban el campo. Y ahora estamos viendo las orejas al lobo. ¿Cuántos campos han tenido que cerrar? ¿Cuántos campos se van a ver obligados a cerrar?

Entonces algunos sacan el argumento de que antes éramos 330.000 federados. Un argumento que no me vale porque de ese número había muchos que prácticamente no sabían qué era un palo de golf. Era una cifra irreal, igual que era irreal el número de campos de golf que teníamos en algunas zonas determinadas. Y pongo un ejemplo, ¿era normal que en Salamanca hubiese tres campos de golf? Una ciudad que no llegaba a los 150.000 habitantes contaba con tres campos de golf.

No sé cuantos campos de golf o federados tendríamos que tener, pero hay que analizar todo en profundidad porque se dicen muchas barbaridades.
 

 

Mantienes una presencia constante en redes sociales, ¿son estas, especialmente Instagram, Facebook y Whatsapp, una forma de captar nuevos jugadores?

No sabría decir sí han ayudado a captar nuevos jugadores pero sí tengo claro es que ayudan a que la gente siga enganchada. Muchísimos son los jugadores que están constante pendientes de las redes sociales para seguir los torneos, tanto amateurs como profesionales. Creo que hacen una gran labor de promoción.

Personalmente uso mucho la cuenta Twitter para seguir la actividad del golf amateur en España. Y te diría que el 75 % de los seguidores que tengo es gracias a lo que voy poniendo de los torneos. A la gente, cada vez más, le gusta estar informada y si ofreces algo novedoso y que no puedan conseguir por otro lado, allí que irán.

Hoy en día está casi todo el mundo en las redes sociales. Si se hace un buen trabajo estoy seguro de que podría ser un medio para captar nuevos jugadores.

 

Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en el mundo del golf, ¿qué diferencias encuentras en tu día a día respecto a diez años atrás?

La diferencia es abismal. Cuando yo empecé a jugar al golf no existía nada de esto. Lo máximo que hacía nuestro profesor era grabarnos, quizás una vez al año, con el sistema más simple de vídeo. Hoy en día puedes analizar absolutamente todo.

Desde mi punto de vista llega a ser psicótico. Diría que más del 50 % de los jugadores del tour llegan cada día al campo de prácticas con su maletita de Trackman.

Y si hablamos de mi profesión también te diría lo mismo. Hoy contamos con muchísimos medios para seguir la actualidad. Ayer, sin ir más lejos, intenté buscar una foto de un torneo de hace ocho años y fue imposible. Hoy eso es impensable. Todo, absolutamente todo, se fotografía o se graba. Y si no lo encuentras en los medios oficiales lo encentrarás en las redes sociales. Se ha avanzado mucho y todavía queda mucho por hacer, porque en ese exceso de información hay que hacer mucha limpia para que no se convierta en desinformación.

 

¿Qué le recomendarías a un recién licenciado que esté pensando en enfocar su carrera profesional a la industria del golf?

Cuando hice la carrera las nuevas tecnologías estaban en plena ebullición. Hoy en día son un pilar básico para desarrollar bien un trabajo. Si tuviese que dar un consejo les diría que se empapasen de las nuevas tecnologías y que innovasen. Quedan muchas cosas por hacer y hay que seguir evolucionando para hacer atractivo este deporte. Los bloques de texto han pasado a la historia. La gente prefiere unas buenas fotos o un vídeo antes que una crónica de dos páginas. Yo soy un clásico y me duele decir todo esto, pero es la realidad.

Y otro consejo es que jueguen al golf, y que jueguen a un nivel alto. Es imposible hacer un buen análisis si no entiendes cómo va el juego.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

No quiero pensar a largo plazo porque no tengo ni idea de qué me va a deparar el futuro. Ahora mismo sigo centrado en los torneos de la RFEG y en mis textos con Ten Golf.

No sabría decir mucho más porque estoy en un momento de dudas. Voy a seguir centrado en lo mío y a esperar acontecimientos. Quizás más adelante podré contar que me he metido en otro embolado. Soy totalmente imprevisible. Este año no tenía pensado estar en el Circuito Europeo y ahí que he estado.

Tengo la suerte de estar en una gran “empresa” como es la Real Federación Española de Golf y estoy muy agradecido por todas las oportunidades que me están brindando.