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‘Aguilón Golf, un gran diseño de Stirling & Martín Golf Architects en mitad del desierto’, por Toby Ingleton

Toby Ingleton, director de la revista inglesa Golf Course Architecture, visita el recorrido almeriense de Aguilón Golf y descubre un campo de golf que ha tenido éxito a pesar de su difícil ubicación y las complicadas condiciones económicas. Puedes consultar también el artículo original, ‘Desert design’, publicado en el número 51 de la revista Golf Course Architecture.
 

En el viaje hasta Aguilón Golf desde el cercano pueblo de Águilas, en la costa sureste de España, se pasa por lo que a primera vista parece ser una extensión de páramo desértico. Pero una inspección más cercana revela un lago de riego y una red de caminos de buggies, las pocas huellas que quedan de un campo de golf que la naturaleza rápidamente ha recuperado.

Entonces, ¿qué es lo que ha hecho que algunos campos de golf fallen, y otros, como Aguilón Golf, prosperan? Claramente no es solo la ubicación, ya que estos dos campos, cuya suerte han tomado caminos opuestos, están a poco más de un kilómetro de distancia.

La ubicación fue el factor que más preocupó a los diseñadores de campos de golf Marco Martín y Blake Stirling cuando se presentaron por primera vez al proyecto. Ambos, ex-diseñadores de la familia Dye y ahora directores de la firma transatlántica Stirling & Martin Golf Architects, plantearon como primera pregunta al promotor del proyecto, el emprendedor del sector de las telecomunicaciones Eduardo Martínez Cabrera, fue ‘¿Por qué aquí?’.

Aguilón se encuentra en un desierto entre las áreas de golf más importantes del sur de España. Málaga está a tres horas al oeste, Alicante a dos horas al este. Si, como la mayoría de los golfistas en el sur de España, eres un turista o un expatriado, no es probable que Aguilón sea el campo más habitual para visitar.

Tampoco es que el sitio fuera perfecto para el golf. El recorrido se desarrolla entre montañas a unos tres kilómetros tierra adentro y en la parte más seca de España. “Normalmente llueve solo un día al año”, apunta Martín. “Siempre iba a requerir un corte y un relleno sustancial para poder jugar y una ingeniería costosa para proporcionar un suministro de agua”.

Hasta el momento, esto no suena como una fórmula para el éxito. Y para empeorar las cosas, Aguilón abrió en 2008, un momento en que el mercado inmobiliario español (en el que se basó el modelo de negocio del resort) estaba, como el resto de la economía mundial, en caída libre.

Pero los jugadores vienen, y lo hacen en tropel. En la semana de noviembre en la que Golf Course Architecture visitó el campo recibió a más de ciento sesenta jugadores por día y confía en terminar 2017 espera con más de treinta y cinco mil rondas vendidas. Todo sin una casa club permanente o una sola venta de propiedad.


 
La respuesta a la pregunta de Stirling y Martin ‘¿por qué aquí?’ es que el promotor había invertido en la tierra antes de haber decidido exactamente qué hacer con ella, y finalmente se decidió por un proyecto inmobiliario orientado al golf. Los arquitectos de campos de golf frecuentemente enfatizan la importancia de involucrarse con los promotores antes de comprar el terreno para que puedan asesorar sobre la idoneidad del sitio en términos de facilidad de construcción y el mercado para el golf en esa área pero, a menudo, al arquitecto se le presenta un sitio concreto y debe aprovecharlo al máximo.

La viabilidad de este proyecto depende de la disponibilidad de agua. La solución del promotor consistió en construir dos enormes acueductos desde los pueblos cercanos de Pulpí y San Juan de los Terreros, dos áreas basadas en la agricultura, en cultivos como el tomate y la lechuga. El agua utilizada para lavar los cultivos no podría reutilizarse debido a su alto contenido de sal. Pero Martín tomó la decisión de usar hierba Paspalum tolerante a la sal en Aguilón Golf, lo que significa que el campo podría sobrevivir en esta agua reciclado de los procesos agrícolas y bombeado por las laderas a cuatro grandes lagos de riego en la propiedad.

El promotor incurrió en un coste sustancial en la construcción de los acueductos y también un coste constante de compra de aguas salinas depuradas urbanas provenientes de la EDAR de Pulpí, lo que, si bien proporcionó a las comunidades locales una nueva fuente de ingresos, significó que el desarrollo enfrentara una considerable pérdida financiera incluso antes de que comenzara.

Entonces, ¿Aguilón Golf está prosperando?

Hay varias razones, la primera y más importante es la experiencia de golf. Stirling y Martín han convertido la desafiante ubicación en una ventaja, incorporando con éxito las características naturales del sitio para crear un campo desértico más típico del golf de Arizona que de Andalucía. Cuando los golfistas hacen el viaje a Aguilón Golf, son recompensados ​​con una experiencia diferente a la que están acostumbrados.

Una de las condiciones de planificación del desarrollo fue que todos los barrancos y arroyos naturales permanecieran intactos. Éstos han sido integrados por expertos dentro de la ruta, especialmente en los hoyos doce y diecisiete, ambos par tres son greens casi en isla aunque sin agua circundante, ya que los barrancos casi siempre están secos.


 
A primera vista, el predominio del paisaje nativo hace que el recorrido parezca extremadamente difícil. Pero Martín logra engañar ya que los malos golpes a menudo se desvían de nuevo a zonas de juego. Y cuando interviene un barranco es lo suficientemente corto como para ser sencillo, o lo suficientemente lejano como para que un lay-up sea la opción obvia para todos menos para el experto o el novato.

Dirigido por gerente José Javier Serrano, el club también se destacó en su comercialización, haciendo un uso extensivo de la descripción de un periodista de Eurosport como “el mejor campo de golf desértico de Europa” y logrando alentar a los golfistas a elegir el tee que mejor se adapte a sus habilidades.

El club destaca los “cinco campos”: Águila, Halcón, Perdiz, Gorrión y Loro rojo, y proporciona una señalización clara para que los golfistas evalúen, en función de su hándicap, qué grupo de tees es más apropiado para ellos.

Las colocaciones de los tees de Martín brindan un amplio rango de distancia, de cuatro a seis mil metros en total, y aquellos que traten de abarcar más de lo que pueden se arrepentirán y probablemente cambiarán su decisión después de los primeros tres hoyos. El primero requiere jugar por encima de uno de los lagos de riego, el segundo sobre un barranco, y el tercero un hierro largo a un green protegido por agua. Elija el tee correcto y podrá negociar cómodamente estos riesgos. Elija mal y probablemente lo cambiará en el hoyo cuatro.

Al premiar la correcta selección de tee, los visitantes de Aguilón tienen más probabilidades de tener una placentera experiencia de golf y, por lo tanto, también más probabilidades de regresar. Desde que se inauguró el campo, Martín ha realizado ajustes al diseño para mejorar la jugabilidad, cubriendo algunos de los bunkers que eran estéticamente impresionantes pero que castigaban en exceso como el hoyo ocho, un par tres. El frontal se ha cubierto de hierba, lo que hace que sea más fácil para los jugadores de hándicap medio puedan patear sin comprometer el desafío al que se enfrentan los jugadores de hándicap bajo al acercarse a la bandera.


 
Otros bunkers que se cubrirán de hierba incluyen los que están a la derecha de la calle del trece; los golfistas ahora están más inclinados a apuntar lejos del perímetro del campo y el desarrollo inmobiliario a la izquierda, aunque cuanto más a la derecha juegan más entra en juego el estanque para el golpe de aproximación.

El recorrido ya estaba valientemente contorneado, tal vez una evidencia de los antecedentes de los arquitectos con los Dye, y la eliminación de bunkers trae más contorno de calles en juego. Curiosamente, Martín ha notado que algunos visitantes, incluido ingleses, se sienten más cómodos con este terreno ondulado que otras. ¡Dice que los españoles prefieren calles planas! Desde mi perspectiva inglesa, el contorno es una característica redentora del campo: se siente apropiado para el entorno de la montaña y dificulta la baja puntuación sin castigar demasiado o infundir miedo en los jugadores de hándicap medio.

El campo presenta muchas opciones estratégicas, sobre todo en el hoyo que cierra cada vuelta, ambos par cinco con agua como principal peligro. En el hoyo nueve es probable que se requiera un hierro desde el tee, después un sólido segundo golpe y luego un tercero más fácil. El dieciocho, un buen drive te dejará con la opción de jugar casi cualquier palo de la bolsa y con múltiples formas de negociar dos lagos. Las tentaciones que ofrece este hoyo de cierre arruinarán algunas tarjetas.

A pesar de los desafíos de la ubicación, Marco Martín y el equipo de Aguilón Golf han hecho mucho bien: han creado un campo de golf agradable que se ve más duro de lo que juega, se enfoca en altos estándares de mantenimiento, comercializa bien el campo y se enorgullece del amable y acogedor servicio ofrecido. Y la ubicación no es del todo mala: hay una garantía casi constante de buen clima y vistas al océano desde casi todos los hoyos.

Aguilón Golf ahora es propiedad de Metrovacesa, la compañía inmobiliaria más grande de España, respaldada por Banco Santander y BBVA. Sin lugar a dudas, la solidez financiera permite a algunos capear la tormenta cuando otros fracasan. Pero cuando un campo de golf puede mantenerse, los propietarios pueden resistir al mercado inmobiliario para recuperarse. El buen diseño del golf y la apropiada gestión han sido cruciales para el éxito de este proyecto.