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Pedro Batista, director de operaciones de La Cala Resort: “Políticos e instituciones deben solventar o minimizar el cliché de ‘deporte elitista’ del golf”

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Pedro Batista es licenciado en Matemáticas y en Turismo, así como máster en Gestión de Instalaciones de Golf y Máster en Gestión Hotelera. Desde que a finales de 2001 iniciara unas prácticas en Guadalhorce Golf & Country Club no ha dejado de estar involucrado en la gestión de destacados clubs de golf como Benalup Golf & Country Club, Greenlife Golf Club y La Manga Club. Tras una primera etapa en La Cala Resort como director de golf entre 2005 y 2008, y tras ejercer como director de golf de La Manga Club entre 2008 y 2012, a finales de 2012 se reincorporó a La Cala Resort como director de operaciones.
 


 

Tu formación universitaria es atípica, ¿qué motivó a un licenciado en Matemáticas a orientar su carrera profesional a la gestión de clubs de golf?

Efectivamente, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Una vocación inicial por la enseñanza se desdibujó en favor del golf tras mi mudanza a Málaga allá por el año 2000 después de conocer en mi tierra natal, Tenerife, a la que hoy es mi mujer. Una familia política vinculada al mundo de golf me inició por aquel entonces en el Club El Candado, a partir de ahí centré mis esfuerzos en formarme y apostar seriamente por un sector en crecimiento en esos momentos.

 

Además de en La Cala Resort has participado en la gestión de varios clubs como Guadalhorce Golf & Country Club, Benalup Golf & Country Club, Greenlife Golf Club y La Manga Club, ¿que recuerdos tienes de estas etapas?

Cada uno de ellos ha contribuido de forma notable en mi propia formación y experiencia, e incluso influido en ámbitos familiares. Del Club Guadalhorce recuerdo mis prácticas durante casi un año en los que trabajé como uno más del equipo en todos los puestos del club, algo que me ayudó a potenciar mi formación teórica, a entender muchas aspectos del negocio y a tomar mejores decisiones en el futuro.

Benalup fue una auténtica apertura desde cero donde todos hacíamos de todo incluyendo el propio dueño; participar en el diseño y en el desarrollo del campo de golf y la casa club también fue muy gratificante. Greenlife fue mi primer contacto con la Costa del Sol, mi presentación en sociedad y la catapulta a proyectos más grandes, por eso le tengo un cariño especial. Una estrella Michelín y un apartahotel también me ayudaron a seguir formándome en ámbitos que desconocía hasta entonces.

Por último, La Manga Club fue un auténtico reto, un portaaviones de cuarenta años de historia que atravesó durante mi época un concurso de acreedores con todo lo que ello conlleva. Fue una época complicada de gestión porque es bien sabido que sin recursos todo va más despacio. En cualquier caso salimos adelante gracias al principal activo del resort, un extraordinario equipo humano del que sigo conservando muchos amigos. Allí también creció la familia, con lo que La Manga siempre formará parte de nuestros recuerdos más entrañables.

 

Esta es tu segunda etapa en La Cala Resort, la primera como director de golf y la segunda como director de operaciones, ¿qué diferencias encuentras entre ambos puestos?

Obviamente la responsabilidad ahora es mucho mayor, con un volumen de trabajo importante que se fundamenta sobre todo en el área de food & beverage, alojamiento y el propio golf, con una plantilla que puede llegar a los doscientos empleados en temporada alta. Igualmente mi autonomía y capacidad de decisión es mucho mayor, lo que me ha permitido cambiar e introducir nuevas líneas de trabajo con absoluta libertad y el respaldo de la propiedad. Una visión más estratégica de la compañía también permite diseñar, planificar y desarrollar a medio largo plazo el posicionamiento teórico del resort y delegar en mis directores de área las tareas diarias.

 

Llevas algo más de cuatro años en La Cala Resort como director de operaciones, ¿qué proyectos has desarrollado en este tiempo?

A lo largo de estos casi cinco años al frente de una referencia turística como La Cala Resort he introducido cambios notables. Ha sido fundamental tener la potestad para hacer cambios y rodearme de los profesionales que entiendo pueden hacer de La Cala un mejor producto tanto en el hotel como en food & beverage y, sobre todo, en el golf al tener un equipo ya consolidado.

Son muchos los trabajos, reformas y acciones que hemos abordado en este tiempo, pero me vienen a la cabeza hitos como la renovación por completo de las habitaciones del hotel, añadir un restaurante más al resort, eliminar las concesiones a terceros en puntos clave del servicio como eran el buggy-bar o la academia de golf en favor de una gestión propia más eficaz y rentable, finalizar la conexión por carretera con La Mairena haciendo La Cala más accesible a la zona de Marbella (y siendo por tanto más atractivos a los actuales y futuros desarrollos inmobiliarios), mejorar la jardinería del acceso principal al resort, cambiar el sistema de riego de dos de los campos de golf al nuevo sistema Lynx de Toro, triplicar la celebración de banquetes y eventos en nuestras instalaciones, transformar totalmente la página web y añadir dos idiomas, cambiar motor de reservas tanto del hotel como del golf, cambiar el programa de gestión del propio golf, etc.

Un punto de inflexión importante ha sido posicionar a La Cala Resort dentro del calendario de eventos deportivos importantes a través de la Real Federación Española de Golf, o en su defecto de la Real Federación Andaluza de Golf. Pruebas como la escuela del Alps, o más recientemente el European Tour con el primer Match Play 9 del continente europeo, han supuesto una exitosa exposición y generado un reclamo importante para los principales tour-operadores y jugadores en general.

Desde mi incorporación hemos incrementado los ingresos del resort en un porcentaje muy importante, con una proyección aritmética año tras año basada en la diferenciación de producto, una acertada política de precios y continua inversión por parte de los accionistas que han visto un retorno progresivo de su apuesta inicial.

 

Además del desarrollo de nuevas teorías en la gestión de resorts de golf también evolucionan los productos y los servicios, ¿qué nuevas técnicas, productos o dispositivos utilizais en La Cala Resort?

Aunque está casi todo inventado, existen a día de hoy infinidad de teorías o métodos aplicables a la gestión diaria de un resort. Entiendo que las nuevas tecnologías, una globalización de la oferta y una demanda muy volátil, hacen que cada complejo tenga su propio “librillo”.

En nuestro caso particular nos apoyamos fundamentalmente en tener programas/softwares de gestión actualizados que nos ofrecen información rápida, útil y veraz a la hora de tomar decisiones. Esta situación la podemos extrapolar a todos los ámbitos del resort, en greenkeeping con un sistema y automatismo de riego sostenible de Toro, en food & beverage junto con la central de compras en programas/aplicaciones que te dicen sus platos estrellas, sus costes, tus márgenes, tus stocks y ratios de rotación de la mercancía. En definitiva, se trata de conseguir minimizar los costes tanto de recursos materiales como humanos en favor de una mejor percepción final del cliente. En cualquier caso, está claro que siempre debes tener detrás un equipo humano implicado y que quiera compartir la filosofía de la empresa.

 

Uno de los problemas más acuciantes de los clubs de golf de nuestro país es la falta de nuevos socios, nuevos jugadores ocasionales, etc. ¿Cómo hacéis desde La Cala Resort para tratar de crear nuevos golfistas locales?

El caso particular de nuestros socios es complicado en la medida de que no tenemos abonados y nuestros socios son accionistas del club, cuyo conjunto sigue siendo una minoría respecto a la sociedad matriz pero forman parte de las decisiones estratégicas del resort y tenemos, obviamente, una Junta General de Accionistas a la que rendir cuentas de forma periódica.

Tenemos grandes expectativas para conseguir aumentar la población residente en el resort de la mano de Taylor Wimpey España y los nuevos desarrollos inmobiliarios que a medio y largo plazo nos darán la oportunidad de incrementar los socios del club, primero por cercanía y segundo por calidad de las instalaciones. Hasta entonces tenemos que centrar nuestros esfuerzos en atraer a los golfistas locales, bien sea a través de un extenso calendario de eventos abiertos o bien con eventos específicos para grupos de aficionados a los que intentamos fidelizar mes a mes.

A todo esto tenemos que añadir una notable actividad social en el club a lo largo del año con más de setenta competiciones en las que intentamos no solo vincular deporte sino una amplia oferta gastronómica y eventos sociales en el club que se convierten en nuestro mejor reclamo para aquellos que deciden pasar su tiempo de ocio con nosotros. Todos nuestros socios tienen acceso a unos descuentos importantes en cualquiera de los outlets del resort, pro-shop, academia, spa o acceder a tarifas preferenciales para sus invitados.

Hemos diseñado un amplio abanico de posibilidades para disfrutar del club, tratando de contemplar casi todas las circunstancias personales de nuestros socios y adecuando nuestras prestaciones frente a precio a sus necesidades y expectativas. Todo esto combinado con la posibilidad de jugar en cualquiera de los tres campos de forma ilimitada nos permite competir y ofrecer un producto muy específico, no diría exclusivo pero sí muy poco alcanzable para otros tantos complejos en la Costa del Sol.
 

 

La Cala Resort está orientado al cliente extranjero, especialmente a los jugadores de golf europeos, ¿qué les ofrecéis para que repitan la experiencia?

Como cualquier otra empresa turística, y en particular vinculada al mundo del golf, gran parte de nuestros esfuerzos y recursos se destinan a intentar atraer clientes a nuestro resort. En la medida que nuestro porcentaje de fidelización sea respetable tendremos mucho recorrido hecho y destinaremos esos recursos a clientes nuevos con el ánimo de seguir creciendo siempre.

Nuestro éxito se basa fundamentalmente en dos aspectos en los que siempre estamos por encima de las expectativas de los clientes: relación calidad-precio y servicio. Si a eso le añadimos la localización, el diseño de los campos, las instalaciones y la buena comida, tenemos la combinación perfecta para convertir a esos clientes en nuestros mejores embajadores. Año tras año tenemos que seguir innovando y ofreciendo más y mejor a ese cliente repetidor, saber de primera mano las necesidades de nuestros clientes y tener la oportunidad de cubrir esas necesidades a través del amplio rango de virtudes descritas anteriormente nos colocan en una posición privilegiada en la parrilla de salida del turismo de golf en la Costa del Sol.

 

¿Cuál sería el perfil del ‘jugador tipo’ de La Cala Resort?

Al igual que otras industrias del sector, nuestro resort también es estacional y por tanto vamos variando ese perfil a lo largo del año, pasando desde los grupos de amigos a las familias, los que buscan torneos y eventos o bien aquellos que buscan la tranquilidad y exclusividad de nuestro enclave, pasando por las concentraciones de equipos de fútbol, travelling pros o las más de cuarenta bodas que hacemos al año. En fin, intentamos siempre acomodar nuestros recursos, instalaciones y niveles de personal al perfil de cliente que corresponda en cada caso.

Predominantemente recibimos visitantes del mercado británico/irlandés seguido por alemanes y francófonos, principalmente belgas, que se pueden englobar en una rango medio entre los cuarenta y cinco y cincuenta años de edad y principalmente grupos de golfistas que se escapan una media de tres o cuatro noches con nosotros. Nuestro hotel es obviamente el principal proveedor de golfistas al resort que complementamos con una amplia colaboración de touroperadores tanto locales como exteriores.

Además, en los tiempos actuales, son habituales las asociaciones de golfistas, las golf societies, que no son más que grupos de amigos con un interés común que buscan mejores precios basados en el volumen o frecuencia de sus visitas, y que al igual que otros campos nos suponen un segmento razonable en temporada media-baja.

 

Un tópico generalizado del golf en España es que es un “deporte para la élite”, algo que frena mucho su promoción en nuestra sociedad. ¿Cual es tu percepción de este problema?

Es muy complicado quitar una etiqueta que prevalece en un deporte perfectamente asequible a día de hoy, abierto a cualquier edad y estatus social, y que en los tiempos “populistas” en los que nos movemos sigue teniendo cierto grado de rechazo social.

Creo que políticos e instituciones son quienes realmente pueden solventar, o al menos minimizar, este rol equivocado. Seguimos teniendo muy pocas instalaciones públicas destinadas al golf y los nuevos proyectos se ven abocados a un eterno silencio administrativo que dificulta la inversión privada. Somos, en muchos casos, las propias empresas privadas las que llevamos a cabo acciones de comercialización en este sentido, siempre en el ánimo particular de primero invertir, y luego obviamente mejorar nuestras cuentas de resultados con la captación de clientes nuevos o potenciales socios del club.

 

La relación entre el gerente del club (o director de golf) de un resort con el head greenkeeper del campo es una de las claves del desarrollo de las instalaciones, ¿cual es tu caso actualmente?

Sin entrar en tópicos, para mí las figuras más importantes del resort son nuestro head greenkeeper y el chef ejecutivo. Hace tres años que tuve la suerte de poder fichar a un antiguo conocido como Rafael Linares, y tengo que decir que, aunque no podemos cambiar la orografía de los campos ni el diseño de muchos hoyos, la transformación que ha hecho en cada uno de ellos ha sido espectacular. Así nos lo reconocen nuestros socios y clientes repetidores, sus compañeros del gremio y su propio equipo, creando una demanda importante de nuestro producto que antes no existía.

Rafael tiene autonomía absoluta para desarrollar un proyecto a corto-medio plazo con el que queremos transformar completamente todos los campos del resort, haciéndolos más divertidos al mismo tiempo que competitivos. Ha conseguido reafirmar una consistencia en el mantenimiento a lo largo del año y conseguir el 100 % de su equipo humano, haciéndoles partícipes del día a día y explicando por qué se hacen las cosas y cuál es la finalidad. En definitiva, una simbiosis en la que cada uno sabe sus obligaciones y responsabilidades, junto con una comunicación diaria, horizontal y transparente, hace que nuestro día a día sea muy fácil.

Por otro lado, contar con la colaboración diaria de notables empresas del sector como Riversa, Navarro Montes, Agronimer y Novogreen, entre otras, así como dispositivos de nueva generación como POGO Turf Pro, hacen que Rafael pueda desarrollar plenamente sus aptitudes y mantener los campos de golf en las mejores condiciones posibles.

 

Mantienes una presencia constante en redes sociales. ¿Son éstas, especialmente Twitter y Facebook, elementos importantes para la difusión del golf como deporte de masas?

En los tiempos actuales estar fuera de las redes significa estar fuera de mercado, y aquellos que no vean esto cómo una herramienta más de marketing y ventas estarán condenados a la indiferencia de una demanda cada vez más digitalizada y orientada a la compra on line.

En este sentido, en nuestro caso particular hemos cambiado para empezar nuestro motor de reservas de golf, actualizado nuestra web y considerado idiomas adicionales, generamos a diario información a publicar en Twitter y Facebook, canal de Youtube o blog. Todo aquello que nos haga llegar a un público objetivo que sabe lo que quiere y que usa indudablemente estas vías para estar conectado con lo que le rodea.

Convertir una noticia, un suceso y/o un acontecimiento en viral es muy fácil con cualquiera de las herramientas actuales, el rango de clientes potenciales a los que puedes llegar es infinito y tu ámbito de actuación se multiplica exponencialmente en favor de campañas más directas y donde el retorno es más tangible.

 

Eres asiduo a ferias, congresos y ponencias, igualmente has realizado diversos cursos específicos de habilidades de gestión, ¿qué importancia le concedes a la formación y al reciclaje de conocimientos?

Para mí es primordial estar actualizado, ya no solo en tus propios conocimientos del sector sino en lo que hacen los demás. En este sentido las ferias y congresos deben seguir siendo foros para compartir experiencias y de los que poder extraer muchas conclusiones e incluso hasta extrapolar ideas que puedas adecuar a las características de tu resort. Muchas veces pensamos que estamos a la última, que tenemos las mejores ideas, el mejor servicio y las mejores instalaciones hasta que ves lo que realmente hay fuera y entiendes que la renovación de tus activos, tanto humanos como materiales, pasa por la formación continua, la innovación y la diferenciación de tu producto.

En La Cala Resort tenemos un equipo de Recursos Humanos realmente loable que desarrolla una magnífica labor, primero por la motivación del equipo y segundo por intentar apostar siempre por el desarrollo personal y profesional de nuestra gente. Generalmente prevalece la promoción interna y entendemos que proporcionar las herramientas para ese desarrollo interno es siempre mucho más rentable y productivo para la empresa.

 

¿Qué le recomendarías a un recién licenciado que esté pensando en dedicarse a la gestión de clubs de golf?

Mi mensaje es muy simple. A día de hoy hay infinidad de titulaciones y escuelas que ofrecen este tipo de formación, lo primero y más importante es elegir bien y después dedicar el 110 % de tus esfuerzos a lo que yo llamo “meter el cogote”.

Es muy raro, por no decir imposible, que una empresa ofrezca la gestión de un presupuesto millonario a un recién licenciado sin experiencia previa. Por eso es fundamental empezar, y cuando digo empezar es aprovechar cada segundo que te regala una empresa como una oportunidad, como la mejor inversión en tu futuro. Cada día que pasas en ese puesto estás revalorizando tu carrera. Las prácticas están para aprovecharlas al máximo, para preguntar, para equivocarse y también para reconocer tus deficiencias. Es entonces tarea de cada uno hacer ver a la empresa sus virtudes y potenciarlas en favor de una proyección real dentro del organigrama.

Personalmente, después de más de quince años en el sector, sigo aprendiendo cosas y no es malo reconocerlo ni tampoco pedir ayuda a los que tienes por debajo para apoyar tus decisiones en su experiencia y especialización. El gestor de un club no tiene por qué saber de todo, pero sí aprender a rodearse de profesionales que le ayuden a ser mejor cada día. Saber delegar y escuchar entiendo deben ser dos facetas fundamentales en un buen gestor.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

Mi idea es seguir dedicándome al 100 % a esta casa que además me ha dado una segunda oportunidad y ha apostado por mi experiencia y conocimientos en su día. La Cala Resort sigue incrementando sus visitantes y residentes año tras año, haber visto crecer este complejo y formar parte importante en la dirección estratégica del mismo sigue suponiendo para mí un aliciente diario.

De la mano de Taylor Wimpey España estaremos en pocos años alrededor de las mis doscientas viviendas en el resort, siendo éste el máximo de edificabilidad en una extensión por encima de cuatrocientas cincuenta hectáreas. Estaremos en disposición de ofrecer un producto singular basado en la calidad, localización e instalaciones. Esperamos aumentar obviamente nuestra masa social y la apertura de nuevos negocios en el resort nos convertirá en un destino reseñable en la Costa del Sol con infinidad de alternativas de ocio tanto para residentes como visitantes.

Dirigir las operaciones de un complejo de ocio con más de cien mil salidas al año, treinta mil estancias en el hotel, una población interna que superará los seis o siete mil residentes en temporada alta y más de doscientos empleados supondrán un reto diario de gestión.

Indudablemente quiero seguir formándome y actualizar mis conocimientos, adecuar mi forma de trabajar a una demanda cada vez más cambiante y exigente tanto externa como interna. Estar a la altura de las expectativas de tus clientes requiere consistencia en tus decisiones, y conectar con tu equipo te exige simplicidad en las directrices. Entiendo que la formación continua del personal, el apostar por la promoción interna y el hacer partícipe al equipo de tus éxitos en forma de incentivos es fundamental para el desarrollo de cualquier negocio.