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‘Los campos en invierno han cambiado’, por Enrique Soto

Puede que muchos aficionados no se dieran cuenta, pero el campo en el que acostumbraban a jugar cada año mantenía siempre el mismo aspecto, a pesar de las estaciones. Un verde intenso a través de las calles, rough, greenes o incluso en las pequeñas parcelas que rodeaban a la casa club. Puede que en el norte de España eso sea una consecuencia natural del clima, ya que allí las ciudades se incrustan en la naturaleza, y no al revés. En el centro y el sur de la península, sin embargo, esas vistas llevaban implícitas una gran cantidad de recursos. La bermuda, que es el tipo de hierba que más se utiliza en climas calurosos, adquiere un color pardo en los meses más fríos del año y se hacía necesaria una resiembra, es decir, sustituirla por otra más apta para esas temperaturas.

¿Por qué se hacía esto? Básicamente para mantener contentos a los socios del campo, que se enfrentaban al mismo desafío en diciembre que en julio, a pesar de las evidentes diferencias climatológicas…
 

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