Los Naranjos Golf Club ha finalizado la construcción del mayor club de pádel de Andalucía, equipado con dieciocho pistas de pádel (doce outdoor, cuatro semicubiertas, una individual y una central con categoría World Padel Tour), dos pistas de pickleball, casa club, bar-restaurante, gimnasio, zona de fisioterapia y tienda especializada en pádel y pickleball.
El club ha realizado una inversión de más de seis millones de euros y podrá iniciar su nueva actividad de manera inminente una vez reciba los últimos permisos municipales.
«El nuevo club de pádel abre un enorme abanico de posibilidades ya que revaloriza de manera importante toda la propiedad y, a nivel comercial, aporta nueva versatilidad para la organización de eventos o la oferta combinada de golf y pádel para touroperadores, entre otras acciones», indica Julián Romaguera director general de Los Naranjos Golf Club.
«Los Naranjos Golf Club, con casi cincuenta años de historia, siembre ha sido una entidad muy social, un carácter que se va a ver reforzado todavía más con la incorporación de estas nuevas instalaciones deportivas. El pasado año, la facturación del club superó los cuatro millones de euros y se prevé cerrar 2024 con un crecimiento de en torno a un 4 % respecto a 2023», añade Julián.

«La industria del golf está probablemente mucho más madura y mucho más avanzada que la del pádel, creemos que podemos aportar nuestro conocimiento para contribuir a profesionalizar la gestión de los clubs de pádel. Un club de pádel es también un negocio que persigue obtener un beneficio económico», continúa Julián.
«Parece haber mucho intrusismo entre los profesionales de pádel, aparte de que todavía existe poca formación específica en algunos ámbitos. Asimismo, creo que no existen protocolos de actuación bien definidos, lo que en algunos clubes de pádel genera servicios muy inestables», añade.
«Nuestro club de pádel nace con la ventaja de contar con una infraestructura de gestión ya consolidada en el club de golf, con departamentos de marketing, financiero o de socios que se van a involucrar en el nuevo proyecto. La forma de trabajar y comunicarse como campo de golf no es la misma que como club de pádel, habrá que hacer un esfuerzo de adaptación, pero partimos con una ventaja importante», concluye Julián Romaguera.











