El Real Club de Golf El Prat ha completado una importante inversión en la renovación de nueve pilas de su estación regeneradora de aguas residuales (ERAR), un paso clave para optimizar el abastecimiento y mejorar la calidad del agua regenerada que utiliza el club para el riego de su campo de golf.
Este proyecto subraya el compromiso del club barcelonés con la sostenibilidad y la gestión eficiente del agua ya que la renovación de las pilas de la ERAR mejora el tratamiento de las aguas residuales, permitiendo su reutilización para el riego del campo de golf con el objetivo de evitar el uso de agua potable o de fuentes no regeneradas.

El agua regenerada mediante el proceso de desalinización (Sistema EDR) no es apta para el consumo humano ni agrícola pero resulta ideal para las necesidades de riego, una solución respetuosa con el medio ambiente.
El club, que ya cuenta con el sistema de riego eficiente LINX, complementa esta tecnología con la renovación de la ERAR, logrando una combinación perfecta entre el tratamiento de agua y los métodos de riego avanzados.
Este innovador sistema de riego representa un avance significativo en la gestión del agua. Su enfoque eficiente y responsable optimiza el uso de este recurso vital, asegurando que cada gota se utilice de manera inteligente y sostenible.
Además, la planta depuradora instalada en la casa club demuestra el compromiso del club con la conservación ambiental al tratar las aguas residuales de duchas, sanitarios y cocina de manera efectiva, reutilizándola para el riego del campo. Tras el proceso, esta pasa a la balsa para ser reutilizada.

Con esta inversión, el Real Club de Golf El Prat no solo mejora la calidad del riego sino que también contribuye activamente a la conservación de los recursos naturales y al cuidado del ecosistema local. La utilización de agua regenerada es una muestra del esfuerzo del club por promover prácticas responsables en la gestión del agua y su contribución al medio ambiente.
Desde hace años, el Real Club de Golf El Prat mantiene un compromiso firme con el respeto por el medio ambiente y por el paraje natural que rodea a sus instalaciones, la reducción de la huella de carbono y reducción de la huella hídrica. Este esfuerzo se ha traducido en varios reconocimientos como el certificado BIOSPHERE, obtenido en 2022 y renovado anualmente hasta la fecha.
El Real Club de Golf El Prat continúa demostrando que la innovación tecnológica y la sostenibilidad pueden ir de la mano, consolidándose como un referente en la integración de ambos aspectos en su estrategia a largo plazo.









