El Alps Tour afronta 2026 como una temporada muy especial. El circuito celebra su vigésimo quinto aniversario reafirmando la filosofía que le ha acompañado desde su creación en 2001: ofrecer a jóvenes talentos una plataforma sólida para construir su carrera profesional y dar el salto a las grandes ligas del golf internacional.
Un proyecto impulsado desde sus inicios por las federaciones de Francia, España, Italia y Austria, y que con el paso de los años se ha consolidado como uno de los circuitos de desarrollo más relevantes del ecosistema profesional europeo.
España ha sido y sigue siendo una pieza clave en esta historia. No solo como país fundador, sino también como escenario habitual de competición y como cantera de jugadores que han utilizado el Alps Tour como trampolín hacia circuitos mayores. En este contexto, la temporada del aniversario llega acompañada además por la presentación de un nuevo logotipo, que combina el respeto por la trayectoria del tour con la ambición de seguir formando a la próxima generación de profesionales.

«El Alps Tour está dirigido con pasión por un equipo sólido, con una visión muy clara y una gran experiencia. Me enorgullece ser presidente pero nada sería posible sin la estrecha colaboración de la Junta Directiva, con nuestros directores Estelle Richard y Alessandro Pia, con las federaciones fundadoras y todos nuestros grupos de interés. La prueba más contundente de ello llegó en 2020, cuando, contra todo pronóstico, logramos completar una temporada muy difícil y turbulenta en beneficio de los jugadores. Hoy sabemos que fue la decisión correcta y estamos listos para afrontar nuevos retos de expansión en el futuro próximo», indica Marco Durante, presidente del Alps Tour Golf.
A lo largo de estos veinticinco años, el Alps Tour ha visitado quince países, ha organizado más de cuatrocientos cuarenta torneos y ha repartido una cifra superior a los dieciocho millones de euros en premios. Pero su verdadero impacto se mide en trayectorias profesionales. Golfistas que hoy compiten al más alto nivel, como Matt Wallace, Nicolas Colsaerts, Guido Migliozzi o Ángel Hidalgo, dieron sus primeros pasos profesionales en este circuito antes de consolidarse en el DP World Tour o incluso en el PGA Tour.

La temporada 2026 se desarrollará entre febrero y octubre, con un calendario de diecinueve torneos repartidos en seis países y un evento adicional aún por confirmar. El montante total en premios rondará los novecientos mil euros, con una dotación mínima por torneo pensada para mantener un entorno competitivo exigente y formativo. Al final del curso, los cinco primeros del ranking obtendrán acceso directo al HotelPlanner Tour, mientras que otros seis jugadores lograrán plaza para la segunda fase de la Escuela de Clasificación del DP World Tour.
El calendario volverá a arrancar en el norte de África, con Egipto como punto de partida habitual, antes de que el circuito regrese progresivamente a Europa. Será entonces cuando España gane protagonismo, especialmente a partir del mes de junio.
El Alps Andalucía – Roquetas de Mar abrirá el tramo español del año, seguido del Aravell Golf Andorra Open by Creand, muy cerca de la frontera, y de dos citas ya consolidadas en el calendario nacional, el Alps de La Gomera, en Canarias, y el Alps de Las Castillas, que refuerza la presencia del tour en el interior peninsular. Un bloque de torneos que subraya la diversidad de escenarios del golf español y su papel estratégico dentro del circuito.

La temporada se completará con pruebas en Italia, Austria, Francia y Bélgica, culminando en la Alps Tour Grand Final, reservada a los cincuenta mejores jugadores del ranking. Un cierre a la altura de un aniversario que mira tanto al pasado como al futuro.
Con una combinación equilibrada de tradición, renovación y proyección internacional, el Alps Tour afronta 2026 reafirmando su condición de vía natural hacia el golf profesional de élite. Y lo hace, una vez más, con España como uno de sus pilares deportivos, organizativos y formativos dentro del panorama europeo.










