Abama Resort Tenerife ha presentado su Informe de Sostenibilidad, un documento que recoge más de quince años de trabajo enfocado en la sostenibilidad, el bienestar y la excelencia. El informe consolida al resort como un referente internacional en turismo de lujo responsable, capaz de integrar el respeto al entorno y la creación de valor económico y social en un mismo modelo de gestión.
Desde su creación en 2010, Abama Resort Tenerife se ha desarrollado como un proyecto con propósito, sustentado en tres pilares: minimizar el impacto ambiental, maximizar el confort y garantizar la viabilidad económica. Esa filosofía, pionera en el sector turístico insular, ha permitido anticiparse a las exigencias normativas europeas y establecer un nuevo estándar en sostenibilidad hotelera.
«El objetivo ha sido siempre integrar la sostenibilidad dentro de la experiencia global del resort. Tenemos que encontrar ese equilibrio entre ofrecer una experiencia fantástica al cliente y mantener nuestros ideales y principios alineados con la sostenibilidad. De hecho, debemos utilizar la sostenibilidad como una herramienta para mejorar la propia experiencia», explica Adrián Almirante, director general de Abama Hotels.

El complejo está integrado por los hoteles Las Terrazas de Abama Suites y Los Jardines de Abama Suites, ambos de cinco estrellas, junto a Abama Residencial y Villas del Tenis, propiedades concebidas bajo criterios de eficiencia energética y construcción sostenible. Cada una de estas áreas responde a una misma visión: ofrecer experiencias de alto nivel que respeten el entorno y promuevan un desarrollo turístico equilibrado.
El resort se diseñó tomando como referencia las condiciones climáticas del suroeste de Tenerife, con el objetivo de aprovechar los recursos naturales y reducir la demanda energética. Gracias a esta estrategia, Abama Resort ha logrado una reducción del 33 % en las emisiones de CO₂ respecto a los valores exigidos para la máxima calificación energética, además de compensar setecientas toneladas de CO₂ al año a través de su palmeral de veinticinco mil ejemplares.
El complejo dispone de una planta fotovoltaica de ciento sesenta kilovatios, integrada en su arquitectura, y una planta desalinizadora que produce más de casi un millón y medio de metros cúbicos de agua al año, cubriendo las necesidades del resort y del campo de golf sin ejercer presión sobre los recursos locales.
La iluminación LED, los sistemas de ventilación filtrante frente a las calimas y las tecnologías de control energético avanzadas permiten mantener el consumo un 31,95 % por debajo de los estándares establecidos.

La sostenibilidad también forma parte esencial de la propuesta gastronómica de Abama Resort Tenerife. El complejo alberga varios espacios gastronómicos, entre ellos Melvin by Martín Berasategui, donde el concepto kilómetro 0 promueve el uso de productos locales y de temporada en colaboración con productores de las islas.
«En Melvin llevamos ya siete años apostando firmemente por el producto local y de kilómetro cero. Cuando un visitante llega a una isla como Tenerife, también quiere descubrir los productos que ese territorio puede ofrecer», explica Sergio Fuentes, jefe de cocina de Melvin by Martín Berasategui.
Esta filosofía culinaria refuerza la economía insular, reduce la huella de transporte y potencia la identidad gastronómica del archipiélago.

El campo de Abama Golf, diseñado por Dave Thomas, es reconocido como uno de los más sostenibles de España. Incorpora sistemas de riego eficiente Hunter, fertilización circular y cespitosas de bajo consumo hídrico como la Bermuda TifEagle, que se está implementando de forma progresiva desde 2024.
Estas medidas reducen el impacto ambiental y contribuyen al cumplimiento de los objetivos europeos de conservación y biodiversidad.
El respeto al entorno natural se extiende más allá de las instalaciones. Abama Resort colabora con organizaciones locales de conservación marina para proteger los ecosistemas costeros y las especies que habitan las aguas del suroeste de Tenerife —como ballenas, delfines y tortugas marinas—.
Parte de los ingresos generados por iniciativas culturales y educativas se destinan a proyectos de preservación del medio marino y a acciones de sensibilización ambiental.
Por otro lado, Abama Resort Tenerife ha generado empleo estable y cualificado, apostando por la colaboración con proveedores locales y contribuyendo al fortalecimiento del tejido empresarial de la isla. El complejo impulsa, además, proyectos culturales, deportivos y formativos que promueven la inclusión y la cohesión social.

Abama Resort Tenerife cuenta con la certificación DGNB Gold, otorgada por el Consejo Alemán de Construcción Sostenible, que acredita su excelencia en eficiencia energética, innovación y calidad ambiental. Asimismo, su modelo se alinea con los principales marcos europeos de sostenibilidad, como LEVEL(s) de la Comisión Europea y la Taxonomía de Finanzas Sostenibles (Reglamento UE 2020/852).
Diseñado con una visión de largo plazo orientada a 2040, Abama Resort se anticipa a las regulaciones que marcarán el futuro de la edificación y la gestión hotelera en Europa. El resort contribuye de forma directa a once de los diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.
«La estrategia del proyecto pasa por adelantarse a los estándares que definirán el sector en los próximos años. El objetivo es no esperar hasta 2040 sino llegar a 2030 con los deberes hechos. Y, cuando llegue 2040, poder estar ya por encima de la normativa», apunta Francesc Pujol, director de Real Estate de Abama Resort.
Su modelo demuestra que el lujo responsable y la sostenibilidad integral pueden coexistir en armonía, ofreciendo experiencias únicas sin comprometer los recursos naturales ni el bienestar de las comunidades locales.










