La Federación Mundial de la Industria de los Artículos Deportivos (WFSGI), en colaboración con Oliver Wyman, ha publicado «The Industry that Moves the World», la primera evaluación realizada hasta la fecha sobre la huella económica del sector.
Según este informe histórico, la industria de los artículos deportivos aporta cada año unos seiscientos setenta y cinco mil millones de dólares al PIB mundial —aproximadamente el 0,6 % de la producción económica mundial, una cifra comparable al PIB anual total de Bélgica— y sustenta veintiocho millones de puestos de trabajo en todo el mundo, lo que supone uno de cada ciento veinticinco empleos del planeta.
El informe ofrece un desglose detallado de la huella económica del sector en términos de ingresos, empleo, contribución fiscal e innovación, junto con el entorno de políticas comerciales, fiscales y sanitarias en el que opera. También destaca cómo cada etapa de la actividad física y el deporte, desde la participación a nivel de base y la competición profesional hasta el turismo deportivo, depende de los productos, el patrocinio y la innovación que aporta el sector.
«Durante décadas, nuestro sector ha invertido en innovación, ha facilitado la participación y el rendimiento, y ha apoyado las economías, el empleo y las comunidades de todo el mundo. Sin embargo, hasta ahora no se había realizado una evaluación exhaustiva de la contribución económica global del sector», afirma Emma Zwiebler, directora ejecutiva de la WFSGI.
«Este informe cambia esa situación, demostrando que no solo somos una potencia económica, sino que también somos beneficiosos para la sociedad, ya que aportamos un beneficio para la salud pública al conseguir que más personas se mantengan activas con mayor frecuencia», añade Zwiebler.

Algunas conclusiones clave del informe serían:
- Se estima que la contribución económica total del sector de los artículos deportivos asciende a seiscientos setenta y cinco milmillones de dólares anuales al PIB, teniendo en cuenta los efectos sobre la cadena de suministro y el gasto salarial de la mano de obra.
- El sector de los artículos deportivos genera un total de veintiocho millones de puestos de trabajo, lo que supone uno de cada ciento veinticinco empleos en todo el mundo.
- La economía deportiva mundial es un mercado de más de dos billones de dólares que se prevé que alcance los tres billones y medio de dólares en 2030. Este crecimiento previsto se ve impulsado, en parte, por la participación de base y la competición de élite en todo el mundo, ambas respaldadas por la industria.
- La industria genera unos ingresos fiscales directos estimados en ciento veinte mil millones de dólares al año, cifra que asciende a aproximadamente doscientos treinta mil millones de dólares si se incluyen los efectos sobre la cadena de suministro y el gasto salarial.
- Se trata de un sector innovador: las solicitudes de patentes relacionadas con el deporte han crecido un 7,6 % anual durante la última década, a un ritmo más de un 70 % superior al del registro de patentes en general.
- Las empresas de artículos deportivos aportaron unos cinco mil millones de dólares en patrocinios en efectivo en 2024, además del apoyo en forma de productos y prestaciones en especie, y siguen siendo la mayor fuente individual de patrocinio de deportistas de cualquier sector.

El informe señala que la armonización de las tres prioridades siguientes constituye una de las intervenciones en materia de crecimiento y salud más rentables de las que se dispone en la actualidad:
- Marcos comerciales que respalden cadenas de valor globales resilientes y un acceso predecible a los mercados.
- Un tratamiento fiscal y normativo que reconozca la relación entre la asequibilidad y la participación.
- Cooperación público-privada que conecte las capacidades de la industria con los objetivos nacionales en materia de salud, industria y deporte.
Los artículos deportivos se enfrentan a un arancel medio aplicado del 14,1 %, casi tres veces superior al tipo aplicado al conjunto de los productos comercializados.
El informe reconoce que esta penalización tiene su origen en la propia sofisticación del sector: la producción técnica y multinacional que hace que los artículos deportivos sean eficaces para la salud y el rendimiento es la misma característica que los expone a repetidos gravámenes arancelarios a medida que los materiales, los componentes y los productos acabados cruzan las fronteras.
Lo que hace que estos productos sean beneficiosos para las personas hace que su comercio resulte costoso y, a su vez, que se conviertan en artículos de consumo discrecional en muchos hogares.
«En un momento en el que la inactividad física está aumentando a nivel mundial, deberíamos plantearnos cómo las políticas pueden hacer que el deporte sea más accesible para personas de todas las edades y procedencias», afirma Zwiebler.
«Los gobiernos, la industria y la sociedad tienen un papel que desempeñar a la hora de armonizar las políticas para reducir al mínimo las barreras a la participación», añade.

Los copresidentes de la WFSGI, Jorge Casimiro y Dave Wheeler, consideran que este informe constituye tanto un punto de referencia como una plataforma para el sector de los artículos deportivos.
«Este informe aporta pruebas convincentes de que el sector de los artículos deportivos no es simplemente un actor más en la economía global, sino uno de los grandes éxitos económicos y sociales del mundo. Lo que realmente distingue a nuestro sector es su doble función como motor económico y como impulsor fundamental del deporte y la participación», indica Jorge Casimiro, copresidente de la WFSGI y director de Asuntos Gubernamentales y Públicos y de Políticas Públicas de Nike.
«Cada inversión, cada innovación y cada producto están intrínsecamente vinculados a un bien público más amplio. Cuando más personas practican deporte y realizan actividad física, la sociedad se beneficia de una mejor salud física y mental, una mayor productividad y unas comunidades más sólidas», apunta por su parte Dave Wheeler, copresidente de la WFSGI y director de operaciones de New Balance.
«Por primera vez, podemos cuantificar de forma exhaustiva el valor económico del sector de los artículos deportivos y demostrar la magnitud de su contribución a la economía mundial. Lo que destaca del análisis no es solo la huella económica del sector, sino la relación entre innovación, participación y salud pública», tercia Tony Simpson, socio y responsable global del sector deportivo en Oliver Wyman.
«El éxito económico del sector y la participación están estrechamente relacionados. Una mayor participación favorece el crecimiento del sector y la inversión continua en innovación, al tiempo que contribuye a una población más sana y a unas economías más sólidas», remacha Simpson.











