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Abama Golf se prepara para adaptarse a la normativa europea sobre sostenibilidad ambiental en su recorrido así como para renovar su casa club

Abama Golf acaba de paralizar su actividad para someterse a un profundo proceso de transformación que le convertirá en un ejemplo de sostenibilidad en el sector, una vez reabra sus puertas el próximo 29 de septiembre.

Entre las implementaciones iniciadas está el cambio de greens a la variedad Bermuda TifEagle, lanzada por el genetista de fama internacional Wayne Hanna, que es capaz de producir una superficie de putting de primera calidad que cumple los más altos estándares del golf y que permitirá un mayor ahorro de agua y una mayor resistencia a plagas y enfermedades que suelen afectar al césped, con la posibilidad de reducir el uso de fitosanitarios en el campo.

Durante este periodo de inactividad, el complejo de golf aprovechará también para renovar la parte de las instalaciones que comprenden su tienda especializada multimarca, su recepción, sus oficinas y el restaurante de la casa club, para dar un mejor servicio a sus clientes.
 

 
«Hemos hecho un gran trabajo en las características que influyen en el mantenimiento de Abama Golf, como el estudio del clima, el suelo, la topografía del campo, la vegetación y los recursos disponibles, para decidirnos por esta variedad», señala Brendan Breen, director de Desarrollo de Negocio del Grupo Tropical Hoteles.

«De hecho, nuestro campo en Abama Resort es ya un referente en lo que se refiere a la creación de productos propios de fertilización para alimentar al campo, reduciendo los pesticidas nocivos. Hemos estado implementado la utilización de fertilizantes naturales, con la fabricación propia de productos ecológicos como el humus de lombriz, obtenido a través de un proceso de reciclaje de sus propios residuos vegetales, así como la producción de extractos vegetales, con los que ayudamos a controlar plagas y enfermedades, pero creemos que un cambio de hierba, a una especie más ecológica que permita un mayor ahorro de agua, sumará aún más a nuestra propuesta que está totalmente enfocada al cuidado y preservación de nuestro entorno», agrega.

«Al contrario de lo que se suele creer, los campos de golf pueden desempeñar un papel importante en la sostenibilidad del ecosistema y suelen convertirse en santuarios naturales valiosos, pero para ello hay que trabajar duro e invertir en la mejora de los procesos de mantenimiento y en la preservación de la biodiversidad. En este sentido, llevamos muchísimos años trabajando en Abama Golf con varias asociaciones ecológicas y numerosos jugadores no solo nos visitan para practicar su swing, sino también para poder disfrutar de la observación de aves», explica Brendan.

«Tanto la propiedad como nuestro equipo, el Green Team Abama, que vela porque se cumplan todos los estándares de sostenibilidad medioambiental, son muy conscientes de la responsabilidad que tenemos de cuidar y proteger este maravilloso entorno, que es parte del paisaje y de la idiosincrasia de la isla de Tenerife, por lo que debemos adelantarnos e integrar las últimas innovaciones tecnológicas y hacer más eficiente su mantenimiento para incentivar la belleza y la sostenibilidad del sistema», asegura.
 

 
Diariamente, en Abama Golf se hace el cálculo diario de riego, basándose en datos de evapotranspiración, obtenidos desde su propia estación meteorológica, lo que le permite hacer un riego más eficiente, sostenible e individualizado para cada zona, contando además con su propia desaladora de agua.

El equipo de trabajo ha ido introduciendo otras medidas ecológicas como el uso en sus procesos de papel procedente de bosques sostenibles, la eliminación de plásticos de un solo uso, la incorporación de nueva maquinaria con sistemas de bajo consumo, y la adquisición hace unos meses de una nueva flota de buggies con baterías de litio que, además de garantizar un menor mantenimiento y una mayor durabilidad, ahorran energía y uso de electricidad, entre otras medidas.

Abama Golf está trabajando arduamente para estar a la vanguardia de las certificaciones ambientales que marcan las futuras directivas nacionales y europeas y espera con la reapertura estar al día de todas ellas, como lo ha hecho a lo largo de su trayectoria, desde su construcción en 2005.