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Alberto Rodríguez Payno, director del Club de Golf Bellavista: “Mi gestión se centra en recuperar el club para las familias así como introducirlo en la touroperación internacional del destino de golf Huelva”

Alberto Rodríguez Payno es un experimentado profesional de la industria del golf titulado en Empresas y Actividades Turísticas así como exjugador profesional de golf. A finales de 2004 se puso al frente de la Escuela de Golf del Club de Golf Bellavista, incorporándose en 2005 a Isla Canela Golf y en 2009 a Islantilla Golf. En 2010 fue nombrado director de La Caminera Golf, cargo que mantuvo hasta que en 2013 pasó a ser director gerente de TorreMirona Golf Club. Desde 2015 compatibilizó el puesto con la presidencia de la Asociación de Campos de Golf de Costa Brava – Empordá – Girona hasta que en 2017 retornó a la Costa del Sol para ponerse al frente del área de golf de Ona Hotels. Recientemente, desde finales de verano, Alberto es el nuevo director general del Club de Golf Bellavista.
 


 

Llevas trabajando en la industria del golf desde los dieciocho años, ¿qué te motivó a orientar tu vida profesional al golf?

Pues, afortunadamente, mi familia por parte de padre siempre ha jugado al golf, de hecho soy la tercera generación de golfistas. Pero, sobre todo, la figura de mi padre ha sido clave para que el golf sea la base de mi vida profesional. Además, mi primo Joaquín Rodríguez Rovira, quien fuera gerente de Isla Canela Golf durante más de diez años, fue quien me introdujo en el mundo de la gestión de los campos de golf.

 

Tus primeros pasos en la industria del golf los distes en el Club de Golf Bellavista, en Isla Canela Golf y en Islantilla Golf, ¿qué recuerdos guardas de esa etapa en la costa onubense?

Fueron mis primeros trabajos con a penas dieciocho años dando las salidas, recogiendo bolas, controlando el campo… Recuerdo que el contacto diario y directo con los clientes que venían de toda Europa era muy gratificante. Sobre todo en Isla Canela e Islantilla, donde aprendí la operativa diaria de un campo de golf.

La etapa en Bellavista como director de la escuela de golf fue inolvidable, pocas cosas hay más bonitas que la poder darle clases de golf a ochenta niños de todas las edades durante todo año… ¡La evolución en nueve meses de clases es increíble!

 

Tras esa primera etapa te incorporaste a La Caminera Golf, ¿cómo fue tu aterrizaje en el campo?

Este fue mi primer campo como director gerente con veintiocho años recién cumplidos. El reto era muy grande porque era una apertura, con todo lo que eso conlleva, además de la incertidumbre del saber si estás preparado o no para dirigir un campo, si lo harás bien o no. Fue una gran experiencia en un campo con unos recursos hídricos y humanos por debajo de los mínimos necesarios para un campo de golf.

 

¿Que diferencias encontraste entre trabajar en campos de golf de la costa a hacerlo en uno de interior cercano a Madrid?

La principal diferencia es la tipología de cliente. En la costa el porcentaje de jugadores extranjeros es de aproximadamente un 80 % mientras que en este tipo de campos de interior el jugador nacional representa un 95 % de los tee times con una cultura de golf muy diferente a la de los extranjeros.
 

 

TorreMirona Golf fue tu siguiente destino, ¿cómo surgió la oportunidad?

La ganas de volver a la comercialización internacional hicieron que comenzara a buscar algún nuevo reto que me llevara a volver a la touroperación, ferias, viajes, etc. Tras alguno meses de búsqueda me llamaron de TorreMirona Golf.

 

¿Que destacarías de tus años en TorreMirona Golf?

En TorreMirona Golf, propiedad de Alze Golf, me dejaron trabajar de manera autónoma y con total confianza sobre mis ideas de comercialización, marketing y desarrollo del club, algo que es muy de agradecer. Gracias a esta confianza mostrada, los buenos resultados llegaron el primer año.

Al cuarto año, mi último en TorreMirona, conseguimos duplicar el número de salidas y aumentar en más de un 50 % los ingresos. Fueron cuatro años muy bonitos, formé un equipo muy profesional que sigue igual. Y esto es una muy buena señal.

 

Llegaste a ser presidente de la Asociación de Campos de Golf de Costa Brava – Empordá – Girona, ¿qué funciones tiene esta asociación?

Esta presidencia es un cargo que rotaba cada dos años y me toco en esa época. La función era la de unir a los siete campos de la forman a través de un Golfpass que nos unificaba como oferta de destino mediante reuniones y acciones conjuntas y el apoyo del patronato.

La base de esta asociación, con más de veinte años de antigüedad, es la de vender la Costa Brava como un destino de golf unido. Además, durante mi presidencia fuimos sede del IAGTO Trophy, evento en el que se citan los touroperadores más importantes de Europa en destino. Me gustaría destacar el gran trabajo que hizo y hace el Patronato de Turismo de la Costa Brava, que cuenta con unos profesionales que se vuelcan en su trabajo.

 

Hace poco retornaste a la costa del Sol haciéndote cargo del área de golf de Ona Hotels, ¿cómo era tu día a día coordinando la actividad de golf de un grupo hotelero?

Estos dos últimos años en Ona Hotels me han aportado mucho, sobre todo en comercialización y operativa hotelera. Para mi era importante seguir formándome en el sector turístico para no estancarme solo en gestión de golf.

Comercializar un apartahotel como Ona Valle Romano, con cuatrocientos cincuenta apartamentos, requiere un constante trabajo de comercialización mediante viajes y seguimientos a los touroperadores. El día a día para introducir una cadena hotelera en el segmento de golf se basa en muchas visitas, viajes, mails y seguimiento, dando a conocer los diferentes productos en los diferentes destinos de golf donde teníamos hoteles.
 

 

Recientemente te has incorporado al Club de Golf Bellavista como su nuevo director, ¿cómo te sientes volviendo a casa?

Bellavista forma parte de mi familia desde hace décadas. Mi abuelo fue el primer capitán de campo español del club en 1955. Y mi padre fue el primer capitán de campo del nuevo campo de golf de Bellavista en el 76. Además, ambos fueron parte de los socios fundadores del campo de golf de Bellavista.

Es inexplicable la sensación cuando llego todos los días al lugar donde he pasado toda mi infancia y adolescencia, pero ahora como director del club. Sin duda alguna, este es el proyecto más bonito que he tenido nunca a día de hoy.

 

¿Cuáles va a ser las prioridades de tu gestión al frente del Club de Golf Bellavista?

El club ha pasado en los últimos años por una situación muy crítica y estuvo cerca del cierre total del mismo. Por suerte, hace dos años el grupo Inés Rosales compró el club y comenzó un duro trabajo de renovación del campo dirigido por nuestro director técnico Juan Moreno Pedrosa. Se han renovado greens de Bermuda, antegreens, tees, bunkers, etc., así como todo el sistema de riego apostando por la sostenibilidad con un sistema pionero en España. Gracias al gran trabajo realizado, a día de hoy el campo está a un nivel de mantenimiento que nunca había tenido. La nueva flota de máquinas y buggies hacen que Bellavista vuelva más fuerte que nunca y con un gran proyecto de futuro.

Mi gestión se va a dividir en dos partes bien diferenciadas. La primera es volver a convertir Bellavista en el club que era en los años noventa donde familias enteras pasaban el fin de semana en las completas instalaciones del club. Y la segunda es meter a Bellavista en la touroperación internacional aprovechando que Huelva La Luz es un referente internacional como destino de golf. Desde este año, contará con un campo único en la provincia como somos nosotros.

 

Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en el mundo de la gestión de clubs de golf, ¿qué novedades habéis incorporado a vuestro club?

Tenemos un proyecto para el club que se instaurará posiblemente el año que viene que es la app de Bellavista Huelva Club. Al ser un club con una multi-oferta de golf, tenis, pádel, wellness, fisioterapia, ludoteca y piscina, la app no solo nos permitirá al club llegar a todos los usuarios de manera fácil y rápida sino también será una herramienta cómoda para los clientes del club, sea cual sea su actividad.

 

Uno de los problemas más acuciantes de los clubs de nuestro país es la falta de nuevos socios, nuevos jugadores ocasionales, etc. ¿Cómo hacéis desde el Club de Golf Bellavista para tratar de crear nuevos golfistas?

Este un tema que lleva muchos años dando quebraderos de cabeza a la federaciones tanto territoriales como la española. Y aunque se están poniendo los medios, los números no terminan de ser los deseados. En Bellavista desarrollamos muchas acciones para conseguir nuevos jugadores: clases gratuitas, cursos de iniciación a precios muy económicos, una escuela infantil con precios muy asequibles, etc. Pero, sobre todo, damos facilidades a toda aquella persona que quiere empezar o quiere traer a un amigo para darle a conocer el golf.

 

¿Cuánta influencia crees que tiene, o puede tener, la escuela de golf para que un potencial nuevo socio decida apostar por vuestro club?

Creo que una escuela divertida, activa y con un profesional involucrado, agradable y sobre todo, que le guste su trabajo, son clave para que el número de jugadores aumente y como consecuencia, el número de socios.

 

¿Cuál sería el perfil de vuestro socio o jugador tipo?

Lo ideal para Bellavista sería poder contar con familias que puedan disfrutar de todo el club. De la misma manera que hice yo con mi familia y amigos durante los años ochenta y noventa y volvamos a ser el club referencia de la provincia.