Aldeamayor Golf enfila la recuperación del campo tras las inundaciones de las pasadas semanas por las intensas lluvias

23 / 02 / 2026

El campo vallisoletano de Aldeamayor Golf vuelve poco a poco a la normalidad tras varias semanas marcadas por lluvias muy intensas que han terminado pasando factura a la instalación.

Desde mediados de enero se han acumulado cerca de doscientos litros por metro cuadrado en la zona del Raso de Portillo, con un episodio especialmente fuerte a mediados de febrero que terminó por saturar completamente el terreno.

El resultado es un campo muy condicionado por el agua. En varias zonas del recorrido largo de dieciocho hoyos se han formado grandes bolsas que han convertido calles y roughs en auténticas láminas de agua, hasta el punto de que seis hoyos han quedado impracticables para el juego.
 

 
El problema tiene mucho que ver con la propia naturaleza del terreno. El nivel freático se encuentra completamente saturado y el suelo apenas es capaz de absorber más agua. A esto se suma la situación de los arroyos que atraviesan la finca y que, por distintas limitaciones, no han podido limpiarse.

Durante los días más complicados la prioridad fue evacuar el agua acumulada en las viviendas de la urbanización cercana, lo que también terminó derivando parte del caudal hacia el entorno del campo.

«La prioridad han sido las personas y sus viviendas. En veintidós años que llevo en este campo no había visto una cosa igual», explica Gonzalo Sánchez Martín, director gerente de Aldeamayor Golf.
 

 
Tras las primeras evaluaciones, la dirección del club estima que la recuperación completa de las seis calles afectadas costará unos sesenta mil euros, que sumados a otros gastos derivados de las inundaciones posiblemente se alcancen los cien mil euros.

Actualmente el recorrido se mantiene abierto con limitaciones. Las zonas más afectadas corresponden a los hoyos uno, siete, ocho, nueve, diez y once, donde calles y roughs continúan anegados.

Muchos jugadores han optado por adaptar su recorrido diario evitando esos hoyos o utilizando el campo corto de pares 3, que se mantiene en buenas condiciones. En paralelo, varios torneos previstos en el calendario han tenido que aplazarse.
 

 
La recuperación no será inmediata. Si la meteorología da una tregua, el club calcula que algunas zonas necesitarán alrededor de dos meses para volver a estar plenamente operativas.

Además de retirar el agua, habrá que actuar sobre el césped, que ya presenta problemas derivados del exceso de humedad y requerirá tratamientos adicionales, resembras y más trabajos de mantenimiento de lo habitual.

Mientras tanto, el club trabaja junto al Ayuntamiento de Aldeamayor en posibles soluciones a medio plazo. La idea pasa por mejorar las salidas de agua y estudiar la creación de pequeñas zonas de retención dentro del campo que funcionen como “estanques de tormenta”, capaces de absorber parte de los episodios de lluvia intensa y reducir su impacto en el recorrido.