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Alejandro González, director de Salobre Golf & Resort: “Defendemos la línea de campos de golf sostenibles donde se dé importancia a la reducción de riego, productos fitosanitarios, etc., creemos en el concepto ‘Brown is the new green’ sin llevarlo al extremo”

Alejandro González es un experimentado profesional de la industria del golf vinculado a ella desde hace más de treinta años. Destacado jugador amateur en su juventud, en 1997 entra a formar parte de la David Leadbetter Golf Academy, retornando a España en 1998 ya como jugador profesional y disputando torneos en España y en el Challenge European Tour. En 2003 se incorporó al staff de profesores de golf del Real Club de Golf de Las Palmas, haciéndose cargo en 2005 de la dirección de la escuela de Las Palmeras Golf. En 2008 accedió a la dirección de Salobre Golf & Resort, cargo que desde entonces compatibiliza con su participación en el Comité de Turismo del Grupo Satocan.
 


 

Toda tu carrera profesional se ha desarrollado en la industria del golf, ¿qué te decidió a apostar por este sector?

Diría que una cosa ha llevado a la otra. El golf ha sido siempre mi pasión y he tenido la suerte de ir aprovechando las oportunidades que han ido surgiendo en el camino.

 

Siendo todavía jugador amateur te formaste en la David Leadbetter Golf Academy en Florida, ¿cómo surgió esa oportunidad? ¿Qué destacarías de esa etapa?

Quería ser profesional y ellos tenían un programa que te preparaba para ello. Lo que más destacaría es la experiencia y el aprendizaje adquirido. Aunque ya conocía el golf en Estados Unidos, trabajar en una de las mejores academias de golf del mundo le dio un impulso a mi carrera.

 

A tu vuelta a España optaste por probar como jugador de competición, apuesta que mantuviste durante cinco años. ¿Qué fue lo mejor y lo menos bueno de esos años?

Lo mejor, igualmente, la experiencia. Aprendí mucho de un mundo muy duro y competitivo. Lo menos bueno el palo de hacerte a la idea de que no eres tan bueno como pensabas, aunque gracias a ello se abrieron otras posibilidades.

 

Tu primer contacto como profesor de golf fue en el Real Club de Golf de Las Palmas y en la Federación Canaria de Golf, ¿qué actividades desarrollaste?

En Bandama formaba parte del grupo de profesionales que impartían clase en el club. Fue una etapa muy bonita porque disfrutaba mucho enseñando lo aprendido en Estados Unidos. Con la Federación Canaria de Golf hice colaboraciones puntuales acompañando a los equipos regionales a los distintos Campeonatos de España, tanto individuales como por equipos.
 

 

En Las Palmeras Golf asumiste el reto de dirigir los primeros años de la única instalación de golf urbana de las islas Canarias, ¿cuáles fueron tus objetivos principales?

Lo primero fue crear la escuela. Juntar un grupo de profesionales, unificar metodología, crear cursos para todos los niveles, etc. Después, generar nuevos golfistas, cosa que conseguimos. Creamos una base de datos de más de novecientos golfistas.
 

Tras varios años en Las Palmeras Golf te incorporaste a Salobre Golf & Resort como director, ¿cómo fue tu aterrizaje en el campo?

Entré en plena crisis así que ya puedes imaginarte el aterrizaje. Aún así pudimos crear desde cero la nueva academia de golf junto con el taller además de preparar la apertura del segundo campo.

 

¿Qué diferencias encontraste entre trabajar en una pequeño campo de golf urbano a un resort turístico de treinta y seis hoyos?

¡Muchas! Venía del mundo local, de la competición, de la enseñanza y pasé al turismo, a gestionar un campo comercial con treinta y seis hoyos, con academia y con un hotel de trescientas trece habitaciones en plena crisis. Digamos que pasé de ver el golf como un deporte a ver el golf como un negocio. Ha sido divertido.

 

En estos casi doce años en el cargo, Salobre Golf & Resort ha experimentado una positiva transformación, ¿cómo planteaste los objetivos y el ‘timing’ de cada etapa?

Fueron surgiendo poco a poco, nos lo pedía el momento. La apertura del segundo recorrido nos obligó a cambiar la ubicación de la casa club. El proyecto se hacía más grande y era necesario abrirnos al cambio para poder darle valor a todo el resort. Luego llegó la oportunidad de irnos al hotel para trabajar desde allí las operaciones de golf que ha sido lo que más ha marcado a Salobre en los últimos años.
 

 

¿Cómo es tu día a día coordinando las acciones en el campo?

Ahora que compartimos la gestión de clientes con el hotel me centro más en el campo. Prácticamente estoy un 90 % de mi tiempo gestionando el campo. Apoyo al director del hotel en las operaciones de golf y trabajo la parte estratégica y de números con la dirección general del área de Turismo del Grupo Satocan.
 

Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en el mundo de la gestión de clubs de golf, ¿qué novedades habéis incorporado a vuestro club?

Nuestra empresa, a nivel comercial, es vanguardista y está siempre buscando fórmulas que mejoren la gestión. Reservas on line, yield management, motores de reserva, software de gestión, etc. Hemos invertido mucho en sistemas de gestión para poder fusionar el campo de golf con el hotel. También trabajamos los datos muy concienzudamente generando informes que ayuden a la toma de decisiones.

 

Apostáis por un mantenimiento sostenible de los dos recorridos de golf, ¿cuáles son los principales objetivos en cuanto a sostenibilidad ambiental?

Actualmente estamos inmersos en un proyecto sostenible a nivel del Grupo Satocan. Defendemos la línea de campos de golf sostenibles donde se dé importancia a la reducción de riego, productos fitosanitarios, etc., aunque eso afecte un poco la parte estética de los campos. Creemos en el concepto ‘Brown is the new green’ sin llevarlo al extremo. Se pueden tener buenos campos de golf para el juego y ser más friendly con el medio ambiente.

 

En verano 2018 el hotel dejó de ser Sheraton y lanzásteis marca propia, Salobre Hotel Resort & Serenity ¿qué ha cambiado?

Principalmente la experiencia integral y homogénea del cliente. El campo y el hotel se entienden mejor que nunca, se mira por los detalles que hagan que la experiencia del cliente sea más completa y gratificante.
 

 

El hotel fue declarado ‘Mejor hotel de golf de España’ en 2017, ¿cuáles fueron las claves para lograr este galardón?

Precisamente esa experiencia global. No sólo a nivel de infraestructuras poseemos una oferta amplia con los dos campos, zonas de prácticas, academia, taller, etc., también poseemos de un entendimiento completo de las necesidades del golfista. Desde la reserva previa donde nos preocupamos por encontrar el mejor tee time, pasando por la oferta comercial interna y con otros campos de la isla, los programas de recuperación el spa o la oferta gastronómica.
 

¿Cuál sería el perfil de vuestro jugador tipo?

Parejas, de más de cuarenta y cinco años de nacionalidades diversas pero principalmente escandinavos, alemanes e ingleses. Y grupos, tanto con profesionales como de amigos.

 

Además de los jugadores amateur, un buen número de jugadores profesionales visitan asiduamente vuestras instalaciones, ¿qué servicios ofrecéis a los ‘pros’?

Contar con dos campos de dieciocho hoyos y una amplia zona de prácticas es parte del atractivo de estos grupos. Pero también hay incentivos para los pros como cenas programadas.

 

¿Cuánta influencia crees que tiene, o puede tener, la escuela de golf para que un potencial cliente decida acudir a vuestro resort?

En el caso de Gran Canaria, poca. Nuestros clientes son ya golfistas en su mayoría que quieren aprovechar el buen tiempo para jugar. El mejor reclamo para este perfil de jugadores si contiene servicios como el taller o TrackMan más que las clases tradicionales.
 

 

Sueles asistir a ferias y congresos relacionados con la enseñanza del golf, ¿qué importancia le concedes a la formación y al reciclaje de conocimientos?

Pues mucha. En el caso de la enseñanza, por ejemplo, el TrackMan ha cambiado por completo sistemas de aprendizaje que se han demostrado empíricamente estaban basados en conceptos erróneos.

 

¿Qué le recomendarías a un recién licenciado que esté pensando en dedicarse a la gestión de clubs de golf?

Que esté abierto a aprender, que busque siempre la sostenibilidad en las decisiones y que haga que las cosas ocurran.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

Nuestro reto en los campos es entrar en una fase de renovación de greens y calles del recorrido Sur. También en 2020 incorporaremos el nuevo Sistema CRM en los hoteles y campos de golf.