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Augusto Barrena, head greenkeeper del Real Guadalhorce Club de Golf: “Las nuevas tecnologías aplicadas a dispositivos y maquinaria de mantenimiento nos permiten ser más eficiente y mejores profesionales”

Augusto Barrena Díaz es un excelente jugador de golf así como un apasionado de su entorno, tanto que ha hecho de él su profesión cumpliendo cinco años como head greenkeeper del Real Guadalhorce Club de Golf. Tras concluir su etapa universitaria, y finalizando el master en Mantenimiento de Césped Deportivo de EADE en el que tuvo la oportunidad de realizar prácticas en el Real Guadalhorce Club de Golf, se incorporó a él en 2014 como head greenkeeper contando con la asesoría de Carlos Lima Molina.
 


 

¿Qué te motivó a orientar tu carrera profesional al mantenimiento de campos de golf?

Siempre me ha llamado la atención el golf y por circunstancias de la vida no me pude dedicar mucho a él cuando era niño. Mi padre lo practicaba, alguna vez le acompañé en alguna partida con sus amigos pero poco más.

A finales de noviembre de 2009, creo recordar, tuve la suerte de poder asistir a un torneo del Circuito Europeo en el Real Club Valderrama y me quedé totalmente impresionado por los encantos del campo de golf, era muchísimo más impresionante que en la televisión. Era espectacular caminar por sus roughs siguiendo alguna partida o ver algún golpe debajo de sus majestuosos árboles, no podía borrar esas imágenes de mi cabeza. Observaba todos los detalles de cualquier parte del campo y empezó mi enamoramiento por este mundo, creo que desde entonces cambió mi vida.

Ahí comenzó esta pasión y tomé la decisión de intentar dedicarme profesionalmente a esto.

 

¿Cómo enfocas tu actividad diaria en mantenimiento de los veintisiete hoyos de Guadalhorce Golf?

Lo principal y fundamental para nosotros es poder mantener el campo en las mejores condiciones para la gran cantidad de jugadores y torneos que tenemos siempre. Diariamente juegan muchos de nuestros socios, tenemos una media de más de doscientos jugadores al día.

La mayoría de los días hay que improvisar, nos gustaría que todo se desarrollara conforme a lo planificado pero en un campo de golf esto es muy difícil. Cada día suele ser una aventura, tienes que adaptarte y cambiar algunas cosas de tu planificación te guste o no. Intentamos seguir un protocolo marcado de mantenimiento en función de las reformas o mejoras que se realizan en el campo y de la disponibilidad de personal en cada época del año… no siempre es posible y con frecuencia hay que improvisar.

Me gusta hacer un reconocimiento diario rápido, intento repasar greens y chequear posibles fallos en el sistema de riego. Los días que viene Carlos Lima, nuestro asesor, normalmente una vez por semana, a veces dos, solemos salir él, Gonzalo Navarro y yo (equipo de dirección de mantenimiento) para realizar una inspección general del campo y detectar problemas y mejoras a realizar.

Después nos reunimos y consultamos el planning anual con objeto de definir posibles cambios si las necesidades lo requieren, es un poco complicado pero es necesario anticiparte a las necesidades que se van dando. Un campo de golf es algo muy dinámico, siempre hay algo que cambia y no estaba previsto.
 

 

En los últimos años os habéis enfrentado a una fuerte renovación del campo, ¿qué cambios habéis realizado?

Nuestra renovación más importante ha sido la del sistema de riego, con nuestros trabajadores hemos conseguido instalar un sistema de riego Toro totalmente nuevo. Ha sido un cambio importantísimo para el campo de golf, el riego hidráulico anterior (también de Toro) tenía casi treinta años de antigüedad. Se ha sufrido muchísimo, creo que todavía no somos realmente conscientes de la importancia de la obra realizada con pocos medios, tiempo, etc.

Hemos tenido la suerte de poder contar con alguna auditoría por parte de SURTEC Golf Agronomy con Pablo Muñoz Vega a la cabeza, los resultados fueron muy buenos y estamos bastante contentos. ¡Nuestro esfuerzo ha merecido la pena!

Hemos intentado realizar la obra en los meses de menor afluencia de jugadores, finales de diciembre, enero y febrero, siendo los más complicados con diferencia los meses de julio y agosto. Todo eso sin cerrar el campo, solamente los hoyos que reformábamos y solían ser de dos en dos, por acometida general de esos hoyos. Se acomodaban con el campo de pares tres unos hoyos provisionales para no perder el recorrido de dieciocho hoyos.

El verano en Guadalhorce es muy caluroso, además muchos días más de la mitad de nuestra plantilla trabajaba para la obra y a todo eso teníamos que sumarle las vacaciones o bajas quedando muy poco personal para cortar greens, cambiar banderas, adecentar bunkers y poco más.

Como dificultad añadida terminábamos el mes de agosto con un campo prácticamente sin ser trabajado, siendo la primera semana de septiembre nuestra semana grande con más de diez campeonatos seguidos en algunas ocasiones. Pero si hemos podido con esto…

También se reformó algún bunker al mismo tiempo de la obra de riego. En la obra de nuestro hoyo nueve se realizó el tee del hoyo uno. Ya en la obra del hoyo quince y dieciséis se reformaron los tres bunkers de calle y se hicieron los tees del dieciséis siguiendo la línea del tee del uno.

No quiero dejar pasar la ocasión para resaltar la extraordinaria labor realizada por Gonzalo Navarro en toda esta obra de reforma, tanto su implicación como la del ‘equipo de riego’ ha sido fundamental. Todos han trabajado literalmente de sol a sol para conseguir cumplir con los plazos previstos de la reforma.

 

Vuestro parque de maquinaria es fundamentalmente Toro y John Deere, ¿cómo responden las unidades y los vehículos de trabajo a las necesidades del día a día?

La maquinaria de mantenimiento ha evolucionado muchísimo y para nosotros es beneficioso que exista esa sana competencia entre ellos, cada año mejoran y añaden muchísima tecnología. Para mi es fundamental reciclarse y aplicar las nuevas tecnologías, tenemos mucha suerte por vivir estos cambios que ayudan a ser más eficiente y mejor profesional.
 

 

Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en el mundo del greenkeeper, ¿qué dispositivos tecnológicos empleas en Guadalhorce Golf?

Tenemos la suerte de contar con el nuevo sistema de riego Lynx de Toro como control informático de nuestro riego así como las aplicaciones NSN Connect y LYNX Map, siendo esta última una herramienta fundamental para nosotros. Igualmente utilizamos a diario el TDR 350 de Spectrum, nos ayuda muchísimo a chequear nuestros complicados greens.

Creo que todas las herramientas que puedas usar te ayudan a ser más eficiente y profesional. En pocos años, los campos de golf que no incorporen todas estas nuevas tecnologías pueden tener problemas de sostenibilidad y cumplimiento de la normativa existente en el futuro.

 

Varios compañeros tuyos coinciden es que es muy positivo que un greenkeeper sea, además, jugador de golf. ¿Estás de acuerdo? ¿Facilita vuestra labor el ver el campo con los ojos de un golfista?

Es fundamental, y si eres jugador cuentas con una pequeña ventaja para tu trabajo. Personalmente me obligo a jugar algún campeonato del club, suelen ser los sábados y así puedo dar una vuelta al campo. Tienes una visión del recorrido y de sus detalles que durante la semana se te pueden escapar, además cuentas con la opinión de mucha gente y te ayudan a mejorar.

Cuando juegas y ves el campo como jugador además de como trabajador, cambia totalmente la visión de trabajo. Te ayuda a comprender mejor este dificilísimo deporte y la importancia a detalles de mantenimiento que otros no pueden llegar ni a imaginarse.

También pienso que es bueno salir a jugar y poder ver otros puntos de vista diferentes al tuyo, a veces coger ideas de campos ‘top’ a nivel nacional o mundial puede ser buenísimo. Muchas veces surgen algunos detalles en los que apenas habías reparado y que cuesta poco trabajo implantar.
 

 
Un buen mantenimiento de un campo de golf, el activo más importante de cualquier club, es fundamental. ¿Crees que en España se valora a los greenkeepers como se merecen?

Cuando empecé en el mantenimiento, me afilié a la Asociación Española de Greenkeepers (AEdG). En mi primer congreso sentí que se valoraba mucho lo de fuera, tengo que reconocer que con el tiempo y congreso tras congreso he notado un cambio abismal. Creo que tenemos la suerte de tener unos profesionales en España al nivel de los de cualquier parte del mundo, yo diría que en algún caso incluso mejor. Es cierto que nos llevan ventaja en investigación y demás, pero en nuestro país los greenkeepers están cada vez más formados, se preocupan mucho en ser lo más profesional posible y la colaboración entre compañeros es muy estrecha, te respetan y ayudan siempre que necesitas algo.

Mi experiencia con los compañeros greenkeepers, hasta el momento, ha sido muy buena, no puedo decir otra cosa.

 

Eres asiduo a ferias, congresos, ponencias, charlas técnicas, etc., ¿qué importancia le concedes a la formación y al reciclaje de conocimientos?

Disfruto muchísimo la semana del congreso anual de AEdG y de cualquier otro seminario o curso de formación, la convivencia con los compañeros en cualquier congreso o charla técnica, ¡es la mejor ‘universidad’ a la que puedas asistir!

Es una suerte poder estar recibiendo constantemente formación sobre este mundo del golf que evoluciona tan rápidamente. Conoces a mucha gente con la que comentas tus problemas y escuchas los suyos, incluso en las cenas y comidas posteriores a las reuniones puedes charlar con los ponentes e intercambiar información.

Seguiré intentando siempre que me sea posible y me permita mi calendario acudir a estos congresos, seminarios, charlas técnicas, etc.
 

 

Mantienes una presencia constante en redes sociales. ¿Son éstas, especialmente Twitter y Facebook, elementos importantes para la difusión del golf como deporte de masas?

Las redes sociales han crecido de una manera rapidísima, es una forma diferente de compartir o consultar problemas con compañeros. Hoy día casi todo el mundo las utiliza de forma habitual.

También es una nueva herramienta de publicidad muy potente, puedes ver al instante desde Instagram o Facebook cualquier campeonato de golf, difundir cualquier torneo y que lo reciban millones de personas, colgar ofertas para captar nuevos clientes para tu campo, anunciar nuevas actividades para niños, promociones de greenfees, información para los socios, etc.

Algunos campos desaprovechan esta herramienta que tiene un impacto visual muy grande y, además, gratuita.

 

¿Qué le aconsejarías a un recién licenciado que quisiera iniciarse en el mundo del mantenimiento de campos de golf?

En mi humilde opinión le diría que no tuviera excesiva prisa por trabajar y que antes se formara todo lo que pudiera, que aprendiera idiomas y tratara de rodearse de grandes profesionales para su formación, su momento llegará tarde o temprano.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

Cuando llegué a Guadalhorce me encontré un proyecto de riego recién iniciado. Hemos conseguido acabarlo bastante bien dentro de nuestras posibilidades, Guadalhorce es un campo con un potencial grandísimo de mejora. Nuestro mayor reto e ilusión es devolverle la categoría que se merece este gran club, situando al campo de golf entre los mejores de la zona y mantenerlo así permanentemente, que es donde tiene que estar. Junto con Carlos Lima y Gonzalo Navarro seguramente conseguiremos los objetivos que nos hemos fijado y hacer que tanto los socios como clientes del club estén plenamente satisfechos con nuestro campo de golf.