Chaparral Golf Club refuerza su gestión con un modelo basado en sostenibilidad y eficiencia

09 / 09 / 2025

En pleno valle de Mijas Golf, Chaparral Golf Club se ha consolidado como un ejemplo representativo de sostenibilidad aplicada a la gestión de un campo de dieciocho hoyos en la Costa del Sol.

El diseño original de Pepe Gancedo, concebido bajo la tipología ‘Parkland Forest’, ya respondía a una premisa de integración con el paisaje, y el paso del tiempo ha reforzado esta idea al mantener intactos los bosques de pinos canarios centenarios que rodean cada hoyo y al convertir el recorrido en un espacio donde conviven diversas especies de fauna autóctona. Ardillas, conejos, aves migratorias y otras especies encuentran en el campo un hábitat protegido que aporta valor añadido al entorno natural.

El esfuerzo del club en materia de sostenibilidad va mucho más allá de la conservación paisajística. Uno de los hitos recientes ha sido la instalación de paneles fotovoltaicos, un sistema que permite generar energía limpia y reducir la dependencia de fuentes convencionales.

Este paso forma parte de un plan más amplio de eficiencia energética que incluye la eliminación de plásticos en sus instalaciones y que responde a una visión de largo plazo donde el ahorro energético y la reducción de la huella de carbono forman parte de la gestión diaria.
 

 
El agua, recurso crítico en la Costa del Sol, constituye otro de los ejes principales en la estrategia de sostenibilidad de Chaparral. El club se abastece de agua regenerada, en línea con la red de campos de golf de la región que trabajan junto a la Mancomunidad de Municipios en proyectos de mejora de calidad del agua y reducción de su conductividad.

Estos avances permiten utilizar un recurso no potable en condiciones óptimas para el césped, minimizando el consumo de agua natural y respondiendo a la creciente presión social y regulatoria sobre el uso de recursos hídricos.

Este compromiso se refuerza con la participación en campañas como “Verdes por Naturaleza”, que promueven la gestión responsable de residuos y el uso de materiales reciclados en instalaciones deportivas.

El modelo de sostenibilidad de Chaparral se articula sobre tres pilares. En primer lugar, la preservación del entorno y la biodiversidad, integrando el diseño del recorrido en la orografía existente y manteniendo el bosque mediterráneo como seña de identidad.

En segundo lugar, la apuesta por energías renovables y eficiencia energética, que ya se refleja en el funcionamiento cotidiano del club y que sienta bases sólidas para la transición hacia modelos de consumo más responsables.

En tercer lugar, el uso de agua regenerada como práctica habitual, una medida que permite compatibilizar la calidad del césped con un uso racional de los recursos naturales.
 

 
Estos aspectos técnicos, que forman parte de la gestión interna, también se perciben desde el exterior. Jugadores y visitantes valoran la calidad del recorrido, la conservación del entorno y el hecho de que la experiencia de juego esté alineada con criterios de respeto ambiental.

Los comentarios positivos en plataformas internacionales refuerzan la idea de que la sostenibilidad no está reñida con la excelencia deportiva, sino que puede ser una palanca para mejorar la imagen y la competitividad de un club.

Chaparral Golf Club se presenta, de este modo, como un caso de estudio en la Costa del Sol sobre cómo combinar la rentabilidad de una instalación deportiva con políticas sostenibles que aportan valor a medio y largo plazo.

Teniendo en cuenta que la presión sobre los recursos hídricos y energéticos será cada vez mayor, la estrategia del club marca un camino que muchos gestores ya contemplan como imprescindible: mantener la calidad de la experiencia de juego sin renunciar a la responsabilidad ambiental.