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‘¿Cómo maximizar el ahorro de agua en los campos de golf?’ (Dinapsis)

Tradicionalmente, España ha sido un país seco. En los últimos años y como consecuencia directa del cambio climático, el estrés hídrico (los períodos en los que los recursos hídricos se ven sometidos a una gran presión por un elevado consumo o un episodio de sequía) se ha recrudecido.

En este contexto, es imprescindible impulsar nuevas metodologías y buenas prácticas desde todos los sectores para garantizar el acceso seguro al agua, y su disponibilidad para poder emplearla para diversos usos, como el riego de campos de golf.

¿Cómo pueden los campos de golf contribuir a la preservación de este recurso escaso? Desde hace tiempo, la industria del golf ha implantado soluciones para optimizar el consumo de agua que utiliza en sus campos para contribuir a la lucha contra los efectos del cambio climático.

Por ejemplo, cada vez son más los campos que emplean la variedad de césped Cynodon dactylon, la conocida Bermuda, una variedad mucho más resiliente y adaptable a entornos más áridos, que requiere menores cantidades de agua.
 

 
Sin embargo, existen otros métodos adicionales que pueden ayudar a que los campos de golf ahorren tan preciado recurso:

  • Sistemas de riego más eficientes y tecnificados: se trata de una solución ya empleada por el sector agrícola en muchos territorios para optimizar el consumo de agua. Consiste en la actualización de redes de riego más eficientes, como el goteo o la aspersión, con sistemas de telemedida y automatización. Estos dispositivos son capaces de detectar con precisión las necesidades de agua de cada zona, a cada momento, aportando así únicamente la cantidad de agua requerida y minimizando el sobreconsumo.
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  • Mantenimiento predictivo: las averías y fugas en la red de abastecimiento para los sistemas de riego pueden causar pérdidas reales y contribuir al desperdicio de agua. El empleo de sistemas de sensórica en tiempo real, como los citados anteriormente, posibilita que los equipos sean capaces de detectar con la máxima antelación variaciones en el consumo debidas a posibles averías o fugas, optimizando el tiempo de respuesta en ambos escenarios.
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  • Uso de aguas regeneradas para el riego: mediante el uso de métodos de tratamiento avanzados, es posible procesar el agua residual hasta hacerla de nuevo apta para su uso. De este modo, somos capaces de dar una nueva vida al agua y contribuir de forma decisiva a su conservación. Estas aguas regeneradas pueden emplearse para el riego agrícola, de zonas verdes o para tareas de limpieza urbana. De hecho, existen numerosos proyectos en los que se están empleando aguas regeneradas para las operaciones mencionadas, contribuyendo a la circularidad y optimización del ciclo integral del agua, y potenciando la preservación de este recurso esencial.

 

Desde Dinapsis, la red de hubs del grupo Agbar para la transformación digital del agua, desarrollan este tipo de soluciones innovadoras como el despliegue de las redes de telelectura y su gestión o la optimización de los recursos hídricos disponibles a través de tecnologías avanzadas.

De este modo, aceleran la transformación de los campos de golf en activos valiosos para la lucha contra el cambio climático y la preservación de nuestros recursos hídricos.