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‘De software a tepe’, por Alberto Molina

Después de estar ocho años como director de contrato en IBM, la empresa más grande del mundo, trabajando con multinacionales que sin darnos cuenta guían nuestra vida y viviendo en países tan exóticos como Malasia (en donde viví experiencias tan estresantes como que el avión desaparecido salió de la puerta de embarque contigua a la mía apenas una hora antes de mi vuelo), he decidido embarcarme en un proyecto que, como dice el presidente de IBM Cloud para Europa, “Vendemos valor añadido para hacer a nuestros clientes diferenciarnos de la competencia”. Eso mismo hace cada comercio, o al menos lo intenta, y pocas empresas lo consiguen. Novogreen es una de ellas.

Esta oportunidad de trabajo nació a través de lo que solidifica y da vida al negocio, el networking. Así, un 31 de agosto hice una entrevista que me invitó a tener la oportunidad de entrar en un mundo del que nada sé y no me puede gustar más. Un desafío. Para esto la carrera debe ser desternillante, viajes a cada lugar donde tenemos obras, máster en greenkeeping en Málaga viernes y sábados, de dos a tres días a la semana en la finca de Arévalo como uno más, comercial para el norte de España atendiendo llamadas y visitando a clientes como el Real Madrid.

Claramente nunca más podré ver un partido de fútbol fijándome sólo en el juego, pero lo mejor es que este interés supremo por el firme lo contagio a cuantos están conmigo. En Novogreen trabajamos para que el cliente final pueda desarrollar algo de lo más placentero en esta vida, que lo da el césped, disfrute del juego y el placer de relajarse frente a un jardín.

Desde luego los resultados llegan pronto cuando el trabajo y la absorción de información es rápida, y los resultados no son otros que poder compartir, opinar y hasta incluso alguna que otra vez, aconsejar a los sabios de este mundo de las cespitosas.

Con una cartera de clientes de vértigo, los mejores clubs de golf del país, clubs de fútbol que ven millones de personas, en Novogreen se puede sentir ese “corporativismo” digno de una empresa que no para de crecer, ahora que está tan de moda las start up, donde las multinacionales no dejan de impulsar proyectos para que nunca pare la creación de empresas a través de las ideas y de la innovación. ¿Cómo encontrar esto en una empresa de césped natural? Sólo hay que darse una vuelta por su web, dispone de más variedades que nadie (¡y más por venir!), con productos únicos en el mercado, con los más grandes, en definitiva, puedo decir que desde software hasta tepe hay un bien común, dar a nuestros clientes ese valor añadido para la diferenciación, y eso, a mí, me gusta.
 

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