Dieciséis robots cortacésped autónomos de Kress trabajan ya en el mantenimiento de Gramacho Golf Course

27 / 02 / 2026

Recientemente, Gramacho Golf Course ha culminado la robotización completa del corte de césped en todo su recorrido mediante la incorporación de tecnología de Kress.

La iniciativa sitúa al campo dentro de una corriente cada vez más visible en la gestión de instalaciones de golf en la península Ibérica, donde la automatización empieza a ganar espacio en el trabajo diario de los equipos de mantenimiento.

El proyecto se ha materializado con la implantación de dieciséis robots cortacésped autónomos que trabajan de forma coordinada en distintas zonas del campo. El objetivo es garantizar un corte continuo, preciso y homogéneo a lo largo de todo el recorrido, manteniendo un estándar estable en la superficie de juego y optimizando al mismo tiempo la organización del trabajo del personal.

La implantación se impulsa desde la estructura ibérica de la compañía, que opera de forma conjunta en España y Portugal siguiendo de cerca la evolución tecnológica del mantenimiento en ambos mercados.
 

 
Desde el punto de vista de la gestión del club, la robotización permite liberar al equipo de mantenimiento de tareas repetitivas para centrarse en trabajos más técnicos relacionados con la salud del césped, el detalle de las zonas de juego y la planificación agronómica.

En los últimos años muchos responsables de mantenimiento y directores de campo vienen analizando precisamente este equilibrio entre automatización y especialización del personal.

Para Kress, el caso de Gramacho representa un ejemplo práctico de hasta dónde puede llegar esta tecnología en instalaciones deportivas de gran superficie.

La instalación y puesta en marcha del sistema de robotización se ha llevado a cabo a través de Torre Marco, distribuidor oficial de Kress en Portugal, cuya experiencia y conocimiento del mercado local han sido clave para garantizar una implantación eficiente y adaptada a las necesidades específicas del campo.

«La robotización completa del campo de Gramacho demuestra que el mantenimiento del césped en el golf está entrando en una nueva etapa. Con soluciones autónomas como el modelo KR237 no solo mejoramos la calidad y la regularidad del corte, sino que ayudamos a los campos a optimizar sus recursos humanos y a avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible», explica Antonio Elviro, KAM de Golf de Kress.
 

 
Los robots utilizados en el proyecto trabajan con guiado por satélite y no requieren cables perimetrales para delimitar las zonas de trabajo. El sistema permite organizar el corte de forma sistemática en líneas paralelas, con planificación automática de rutas y capacidad para moverse entre distintas áreas del campo.

Entre sus características destacan la precisión a nivel centimétrico, el sistema de prevención de obstáculos, el disco de corte autonivelante y la gestión coordinada de varias unidades en la misma zona mediante tecnología colaborativa.

También incorporan cálculo de trayectoria para seguir trabajando incluso cuando la señal de satélite se debilita, algo habitual en zonas con sombra o vegetación densa.

La experiencia se suma a una tendencia que empieza a despertar interés en numerosos campos de la península Ibérica. La combinación de presión sobre los costes, búsqueda de eficiencia y mejora constante de la calidad del césped está abriendo la puerta a soluciones tecnológicas que hace solo unos años parecían reservadas a entornos experimentales.