«Los robots cortacésped de Husqvarna solo aportan beneficios a los jugadores: no molestan, no hacen ruido, son ecológicos, mantienen en mejores condiciones el campo… ¿Qué más puede pedir un usuario?», indica José Antonio Sota, director del Club de Golf Ramón Sota, resumiendo los resultados de disponer de los robots cortacésped Husqvarna para el mantenimiento diario del césped de sus instalaciones.
Los responsables de los campos de golf se enfrentan a varios retos como satisfacer las cada vez más exigentes demandas de los miembros de los clubs en cuanto a la calidad del césped, la escasez de mano de obra para el mantenimiento de los campos, el incremento de los costes y las crecientes exigencias medioambientales. Para afrontarlos con éxito, tienen que buscar nuevas soluciones.
Una de esas soluciones es el cambio de la maquinaria pesada, alimentada con combustibles fósiles y que exige para su manejo varios operarios. Y Husqvarna tiene la respuesta: los robots cortacésped autónomos de la gama profesional Ceora y Automower.
En el vídeo ‘Hacia una solución ecológica’ se recogen los testimonios de tres conocidos campos de golf de la península Ibérica donde llevan meses trabajando con los modelos autónomos de Husqvarna.
Actualmente, el Real Club Sevilla Golf cuenta con cuatro unidades de Ceora™ 546 EPOS que se encargan de cortar los roughs y semi roughs de los hoyos 1, 10 al 13 y 14 al 18. Además, una unidad de Automower® 550 EPOS™ opera en las canchas de tenis.
Se trata de un recorrido muy competitivo que alberga una gran cantidad de torneos de todos los niveles por lo que debe asegurar un alto estándar de mantenimiento. Según afirman sus responsables, el haber incorporado los robots no solo ha supuesto ventajas en la productividad o en la amortización de equipos, el principal cambio es que el campo se presenta todos los días de la misma forma.
«Damos un producto de mayor calidad cuando decidimos expandirlo al 100 % de los ‘roughs’ del campo. Estamos hablando de más de treinta hectáreas», afirma Javier Gutiérrez, director de Agronomía de acttua Golf Services.
Por otro lado, en el cántabro Campo de Golf Ramón Sota disponen de siete robots instalados, concretamente cinco unidades de Automower® 550 EPOS™, una unidad de Ceora 546 EPOS™ y una unidad de Ceora 544 EPOS™. Estos robots se encargan del mantenimiento de aproximadamente el 95 % del campo, incluyendo roughs, semi roughs, fairways, antegreens y tees, quedando únicamente los greens a cargo de las máquinas helicoidales.
«Ir a un campo de golf segado por robots es ir a un campo segado todos los días. La imagen que están dejando estos robots en este campo es la idílica para un jugador: todo en perfectas condiciones», explica, Plácido Sánchez, jugador de golf desde 1995 y técnico de mantenimiento de áreas verdes.

Igualmente, en el lisboeta Penha Longa Resort cuentan con cinco unidades de Ceora™ 546 EPOS y cuatro unidades de Automower® 550 EPOS™. Los nueve robots mantienen las calles de los dieciocho hoyos del recorrido, un campo que, en términos de diseño, es tremendamente desafiante para los jugadores.
«Hoy en día, con los robots, al no tener que cortar la hierba con máquinas convencionales, nos ha permitido hacer otras tareas de mejora en los greens, en los tees…», afirma Sergio Núñez, asistente de head greenkeeper, quien destaca también entre los beneficios observados “mucha menos compactación en los ‘fairways’, mayor densidad de la hierba, mejor drenaje del campo…”.
«Todos los que hemos hecho la transición a máquinas eléctricas, pienso que vamos a estar siempre un paso por delante de los demás», defiende Sergio.










