El campo de golf de Cabanillas del Campo se prepara para reabrir sus puertas tras más de tres meses de inactividad. La instalación municipal, que en 1994 fue cedida en derecho de superficie por setenta y cinco años a la empresa Cabanillas Golf, ha permanecido cerrada desde el pasado uno de julio debido a las discrepancias entre la entidad concesionaria y Green Sire Golf, la empresa a la que se había subrogado la gestión. Durante este tiempo, el Ayuntamiento exigió un mantenimiento mínimo para preservar el césped y evitar su deterioro, a la espera de un nuevo acuerdo de explotación.
La nueva etapa estará liderada por Cabanillas Casa de Campo Golf, una sociedad creada por José María Orozco Bayo y José María Orozco Calleja, padre e hijo, junto a los empresarios Luisma y César Lopesino. Los Orozco, vecinos de Azuqueca de Henares y con una larga vinculación al golf, han alcanzado un acuerdo con Cabanillas Golf que contempla un régimen de alquiler con opción a compra.
José María Orozco padre fue presidente de la Federación de Golf de Castilla-La Mancha, mientras que su hijo desarrolló una etapa como golfista profesional antes de iniciar su carrera empresarial y política. «Conocemos bien las necesidades de un campo como el de Cabanillas y lo que buscan los jugadores», aseguraron ambos tras reunirse con el alcalde.

El proyecto incluye no solo la reapertura del campo sino también la gestión integral del complejo, que abarca las instalaciones deportivas y el restaurante. Este último será dirigido por los hermanos Lopesino, que ya cuentan con experiencia en el sector hostelero y fueron impulsores, junto al chef Darío Meléndez, del proyecto solidario MuchoXPoco, creado durante la pandemia para apoyar al Hospital de Guadalajara y a las fuerzas de seguridad.
Los nuevos gestores mantuvieron estasemana un encuentro con el alcalde José García Salinas en el que detallaron sus planes para relanzar el recinto. Su objetivo pasa por abrirlo en pocas semanas y hacerlo más accesible a la población local, ampliando la oferta de ocio y actividades más allá del golf. Entre las primeras actuaciones previstas figura la creación de una nueva escuela de golf orientada tanto a jugadores locales como a nuevos aficionados así como una inversión significativa en la mejora de las infraestructuras que incluirá la sustitución completa de los greens.
El alcalde expresó su satisfacción por la resolución del conflicto que mantenía cerrado el campo desde el verano. «El campo de golf de Cabanillas, aunque escapa del control directo del Ayuntamiento, sigue siendo un recurso de primer nivel para la creación de riqueza en el municipio. Esperamos que esta nueva etapa traiga estabilidad y crecimiento», señaló Salinas.

La reapertura del campo supondrá también un alivio para los socios, que se reunirán este domingo con los nuevos responsables para conocer los detalles del proyecto y el calendario de actuaciones. La intención de los Orozco es recuperar la actividad deportiva y social cuanto antes, con una oferta que combine torneos, formación y restauración de calidad.
Con treinta y un años de historia y sobre suelo municipal, el campo de golf de Cabanillas ha sido durante décadas un referente para Guadalajara y su entorno. El cierre temporal había generado preocupación entre los aficionados y profesionales del sector, por lo que la llegada de un nuevo equipo gestor, vinculado al golf y con un planteamiento de continuidad y modernización, marca un punto de inflexión.
Si los plazos se cumplen, Cabanillas Casa de Campo Golf podría devolver en pocas semanas a la instalación el movimiento que siempre caracterizó a uno de los campos más veteranos de Castilla-La Mancha.











