El resort Las Colinas Golf & Country Club ha puesto en marcha una nueva línea de activación gastronómica que refuerza su posicionamiento como destino experiencial más allá del golf. El restaurante il Palco ha sido el escenario de arranque del ciclo “Tres miradas, un Mediterráneo”, una propuesta que reunirá durante los próximos meses a chefs de primer nivel en torno a la cocina mediterránea.
La primera cita ha contado con el chef italiano Ferdinando Bernardi, con una estrella Michelin, que ha inaugurado el programa con un menú inspirado en la tradición italiana reinterpretada desde una óptica contemporánea. La propuesta, bajo el concepto “Italia Stellata”, combinó producto de temporada y técnica para ofrecer una experiencia gastronómica alineada con el nivel del resort.

Este ciclo se enmarca dentro de la celebración del decimoquinto aniversario de Las Colinas, y responde a una estrategia clara de diversificación de la experiencia del cliente. La gastronomía gana peso como uno de los pilares del complejo, complementando la propuesta deportiva y residencial con contenidos de valor dirigidos a un público cada vez más exigente.
El programa contempla tres encuentros diferenciados, con la participación de chefs invitados —algunos también reconocidos por la guía Michelin— que aportarán distintas interpretaciones del Mediterráneo. Tras esta primera sesión, el calendario continuará el 14 de abril con un menú a cuatro manos centrado en el producto del sureste español, y se cerrará en mayo con una propuesta italiana basada en el concepto de proximidad y sostenibilidad.

Desde la dirección del área de restauración del resort se subraya que este tipo de iniciativas buscan consolidar la oferta gastronómica como elemento diferencial dentro del destino, generando nuevas razones de visita tanto para el cliente de golf como para el público local.
Con este movimiento, Las Colinas refuerza una tendencia cada vez más visible en el sector: la integración de experiencias gastronómicas de alto nivel dentro de complejos de golf, elevando el valor percibido del destino y ampliando su atractivo más allá del recorrido.










