‘El golf está de moda, hagamos que no sea pasajera’, por Fernando Castaño Uhagón

03 / 10 / 2024

Si de algo ha servido el reciente Open de España que hemos podido disfrutar en el Club de Campo Villa de Madrid es para demostrar una vez más que, además de tener una cantera de jugadores excepcionales, el golf está de moda.

Son muchos los factores que demuestran este crecimiento en nuestro país.

El primero de todos es el crecimiento en el número de licencias federativas, de 269.578 en el año 2019 a 297.378 en el 2024, seguramente fruto de la maldita pandemia que sufrimos a comienzos de 2020 cuando muchas personas vieron en el golf un deporte sano que no entiende de edades y que se puede practicar al aire libre disfrutando de la naturaleza de manera individual.

El segundo factor quizás sea el hecho de tener a una figura de talla mundial como Jon Rahm como referente, al igual que ocurrió con Severiano Ballesteros en la década de los ochenta. Gracias a él, las audiencias en televisión del golf han crecido exponencialmente en los últimos años en un país en el que, por desgracia, el fútbol sigue capando prácticamente toda la atención de los medios.

Tercer factor y no menos importante, el golf gusta entre los más jóvenes. Basta con ver la cantidad de niños que practican este deporte impulsados por sus padres/abuelos en las escuelas de los clubs. Este hecho demuestra que el golf está de moda más allá de otros deportes mayoritarios, además de tener futuro.
 

 
¿Qué más factores podemos añadir a la lista? El hecho de que cada vez exista un mayor número de aplicaciones digitales relacionadas con este deporte, como por ejemplo Golfee, GolfDirecto y Golf GameBook, entre otras, que nos ayudan tanto a reservar greenfees en el caso de la primera como a seguir resultados en directo en el caso de las otras dos.

Si hay inversores que apuestan por este tipo de aplicaciones es porque cada vez somos más los enganchados a este maravilloso deporte, por no hablar de las inversiones tan importantes que están haciendo numerosos campos con la implantación de sistemas como Toptracer o TrackMan en sus canchas de prácticas para el análisis de nuestro juego.

Seguramente todos estos datos nos demuestren que estamos tan solo al inicio de la explosión del golf en España pero volvamos al comienzo. ¿Quién se iba a imaginar hace unos años que un torneo de golf celebrado en nuestro país iba a congregar a casi cincuenta mil personas? Evidentemente todos sabemos que la Ryder Cup de 1997 celebrada en el Real Club Valderrama reunió a muchos más espectadores pero se trataba de un evento único y excepcional.

Por el contrario, en los últimos cinco años, el Open de España ha reunido a entre treinta mil y cincuenta mil personas en sus últimas ediciones, impulsados por, además de grandes estrellas de este deporte, grandes patrocinadores como Mutua Madrileña o Acciona, entre otros, que han apostado por ello por ser un importante marco de visibilidad internacional.
 

 
Igualmente, la celebración en nuestro país de otros grandes torneos internacionales como el LIV Golf en Valderrama (cinco torneos en siete años desde el año 2023) o la Solheim Cup de 2023 en Finca Cortesín, reuniendo también a miles y miles de espectadores, ha generado un espectacular impacto económico tanto para Andalucía como para España.

Hablemos ahora de esto último. A pesar de las numerosas opiniones negativas sobre el golf, que también las hay por desgracia, fruto seguramente de la ignorancia, el golf es un motor económico importante en nuestro país como podemos comprobar en el estudio que se ha llevado a cabo recientemente IE University en el que se detalla que nuestro deporte generó un impacto económico en el último año de casi dieciséis mil millones de euros, atrayendo a casi un millón y medio de turistas y creando más de ciento treinta mil puestos de trabajo.

Estas cifras demuestran que nuestro país es un referente para el turismo internacional de golf pero, ¿acaso no podemos aprovecharnos del crecimiento de este deporte en nuestro país para ser también un referente a nivel nacional? Tenemos los campos, los hoteles, las ciudades, los pueblos y nuestra gente.

En nuestras manos está que sigamos creciendo para que esta moda no sea pasajera.
 

Fernando Castaño Uhagón es abogado, aficionado al golf y ‘alumni’ del máster en Dirección de Campos de Golf de Club Manager Education.