‘El golf, un deporte impredecible’, por Fernando Castaño Uhagón

14 / 04 / 2025

Sirvan estas líneas para homenajear a Rory McIlroy por conquistar su primera chaqueta verde y ser el primer europeo en lograr el Grand Slam.

Pero esta conquista no fue nada sencilla. Cuando todo parecía ponerse de cara para poder jugar sus últimos cinco hoyos de una manera relajada, un fallo tonto en el hoyo 13 convirtió la última hora del Masters de Augusta 2025 en toda una montaña rusa de emociones.

Y es que muchos aficionados que estábamos trasnochando en ese momento pensamos a la vez, al igual que los comentaristas de Movistar, ‘esto es golf’.

¿Cómo es posible que uno de los mejores jugadores de la historia, a pocos hoyos de lograr su primer Masters y tras más de diez años sin ganar un grande, mande al agua un approach de apenas ochenta metros? Pregunta que se haría cualquier persona que no haya practicado jamás este deporte, cuando cualquier jugador amateur bien podría dejar a escasos metros del hoyo un golpe de esas características. Golpe que bien podría asemejarse también al segundo golpe del hoyo 18, por cierto.

¿Cuáles son los factores que influyen para que se cometan este tipo de errores?
 

 
Seguramente muchos responderán que se trata de la presión, del modo en que cada uno maneja sus nervios, pero lo cierto es que la única respuesta que se me ocurre es decir que así es el golf, un deporte totalmente impredecible ya que no es posible achacar las culpas a la presión, a los nervios o a la falta de concentración, cuando pocos minutos después la misma persona que comete un fallo de esas características es capaz de levantar a todo el mundo de sus asientos con un golpe como el del hoyo 15.

Cuando todo jugador, ya seas el número uno del mundo o una persona con hándicap 36, se pone delante de la bola, nunca sabe lo que va a ocurrir. Un día juegas como los ángeles y al día siguiente quieres vender tus palos, en un hoyo haces el birdie de tu vida y al siguiente te vas al agua tres veces, en un hoyo metes un putt desde la otra punta del green y al siguiente haces cuatro putts.

Quizás todo esto sea lo que más engancha a la gente a este deporte. Puedes jugar contra otros, contra el campo pero, sobre todo, juegas contra ti mismo en todo momento, contra tu presión, contra tus nervios, contra tu paciencia.

Enhorabuena, Rory por hacernos disfrutar durante estos cuatro días pero, sobre todo, durante más de una década.
 

Fernando Castaño Uhagón es abogado, aficionado al golf y ‘alumni’ del máster en Dirección de Campos de Golf de Club Manager Education.