El golf indoor está dejando de ser una alternativa puntual para convertirse en una auténtica revolución dentro de la industria. Cada vez más centros especializados, tiendas, hoteles, e incluso viviendas particulares, incorporan simuladores de última generación impulsando una nueva forma de disfrutar y entrenar el golf.
Hemos charlado con Matt Doughty, CEO de Black Box Golf, para conocer de primera mano cómo están evolucionando los hábitos de juego, qué papel juegan los simuladores en el mercado inmobiliario y hotelero, y por qué el crecimiento del golf indoor ya no es solo una predicción sino una realidad palpable.
Con proyectos en marcha en ciudades clave y colaboraciones con federaciones, clubs y hoteles, Black Box Golf se posiciona como un referente en una industria que ya no entiende de límites físicos.

Black Box Golf ha estado muy activo últimamente. ¿En qué proyectos han estado trabajando?
Han sido unos meses muy ajetreados. Seguimos instalando simuladores de golf a medida para particulares y hemos constatado como el mercado comercial ha experimentado un mayor auge.
Instalamos cuatro simuladores TrackMan y un Zen Green Stage en iGolf. También hemos apoyado la expansión de H0 Golfhouse en Madrid e instalado tres simuladores en The Clubhouse en Puerto Banús, Marbella.
Actualmente, estamos trabajando en nuevos centros indoor en Gran Canaria, Madrid, Valencia y Barcelona, y esperamos ayudar a nuestros clientes a abrir más en Madrid y Andorra a finales de este año.
¿Estáis observando un crecimiento real en el sector del golf indoor?
Por supuesto. Cada vez más empresas abren centros de golf indoor. A nivel mundial, el golf indoor ya ha superado al golf tradicional en campo en cuanto a número de jugadores. Puede que aún no sea así en España, pero la situación está cambiando claramente.
También estamos viendo que muchos propietarios y promotores de viviendas de lujo incluyen simuladores de golf como un elemento imprescindible en sus propiedades.
¿Trabajan también con entidades públicas o federaciones?
Sí, recientemente colaboramos con la Federación Madrileña de Golf para convertir dos zonas de enseñanza en simuladores. Lo realmente interesante es que estas zonas ahora pueden alternar entre zonas de enseñanza al aire libre y simuladores interiores con solo pulsar un botón. Es una solución muy flexible de la que creemos que podrían beneficiarse más clubs y academias de golf.

¿En qué otros sectores trabajan?
Actualmente estamos instalando tres simuladores en una de las tiendas profesionales más grandes de Madrid. Muchas tiendas utilizan nuestra tecnología para que los clientes puedan probar sus palos y ajustarse correctamente.
También hemos entrado en el sector hotelero con Lobby Golf, con instalaciones en hoteles de toda España. Los jugadores pueden reservar y pagar a través de una aplicación, acceder a la sala de simuladores con un código QR y jugar cuando quieran. Las instalaciones no requieren personal.
Igualmente hemos observado un creciente interés en convertir pistas de squash en simuladores de golf, y hemos completado un proyecto en el madrileño Golf La Dehesa, ¡que ahora es el simulador de golf más grande de España!
¿Qué hay del problema del espacio, aspecto que a menudo limita la instalación de simuladores?
Es un reto clave, por lo que estamos desarrollando edificios exteriores diseñados específicamente para simuladores y plataformas Zen Green Stage. Este enfoque supera los problemas habituales de altura del techo o espacio limitado dentro del hogar.
Algunos de los proveedores de tecnología con los que trabajamos también han lanzado monitores de lanzamiento que permiten a los jugadores zurdos y diestros ocupar aún menos espacio en la habitación que antes.
¿Cómo está evolucionando el equipo de Black Box Golf?
Hemos crecido significativamente. Ahora contamos con varios técnicos dedicados y recientemente ampliamos nuestro equipo de ventas.
Una nueva incorporación destacada es Luke Pawson, un profesional del golf que también se especializa en biomecánica y que tiene mucho que compartir.

¿Hacia dónde se dirige la empresa en el futuro próximo?
Actualmente estamos desarrollando colaboraciones clave para expandir nuestra presencia en España, especialmente en Barcelona y la zona norte. Nuestro negocio online también se lanzará próximamente, con nuevos y emocionantes productos que harán que los simuladores de golf sean más accesibles a un público más amplio.
¿Habéis notado más competencia en el mercado últimamente?
Sí, hemos visto a bastantes nuevos jugadores desde nuestra última entrevista. Algunos clientes incluso han intentado instalar sus propios simuladores. Y es cierto: puedes construir tu propio simulador. Pero la verdadera diferencia reside en usar componentes de calidad y, sobre todo, en saber cómo combinarlos y colocarlos para obtener un resultado de alta calidad.
Planeamos ofrecer servicios de diseño y consultoría para que tanto clientes como empresas puedan construir simuladores de golf de forma segura.
¿Qué problemas comunes han observado con las instalaciones no profesionales?
Hemos detectado diversos problemas: sombras de los elementos del simulador o del jugador en la pantalla, pantallas sueltas o arrugadas, acolchado mal alineado, césped mal instalado… Pero la mayor preocupación es la seguridad.
En Black Box Golf estamos completamente asegurados y registrados como SL. La seguridad y el acabado profesional son fundamentales para nosotros. Nos importa que nuestros simuladores de golf no solo tengan mejor aspecto, sino también un mejor rendimiento. Por eso seguimos creyendo que somos la empresa líder en simuladores de golf en España.










