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El nuevo lago y la reconversión de zonas de césped a zonas ‘mulch’, iniciativas del Real Club Valderrama siguiendo con su compromiso con la sostenibilidad ambiental

El Real Club Valderrama, sede del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters que se jugará del 13 al 16 de octubre y referencia indiscutible en el panorama internacional, sigue tomando medidas que dejan patente su compromiso absoluto con el medio ambiente y el uso de recursos naturales. La implementación de nuevas medidas para racionalizar el riego y la construcción de un nuevo lago son una muestra más del camino sostenible que el club emprendió ya desde su fundación.

Además de ser el club español que más torneos ha albergado en la historia del DP World Tour y de acoger la primera Ryder Cup jugada en Europa continental, en 1995 el Real Club Valderrama fue uno de los ocho clubes que participó en un proyecto piloto de la unidad ecológica de la EGA, ayudado y cofinanciado por la Comisión Europea, para el desarrollo de un Programa de Gestión Medioambiental.

Poco después, en 1997 logró el hito de ser el primer club de Europa en conseguir el certificado ambiental de Audubon International, la entidad más importante que refrenda el compromiso de los campos de golf con el medio natural. El Audubon Cooperative Sanctuary Program (ACSP) vigila la implementación de buenas prácticas en el mantenimiento de campos de golf para cuidar la biodiversidad y el medio ambiente, atendiendo a aspectos clave como el uso y conservación del agua, la gestión ambiental y de la vida silvestre, la reducción de productos químicos y carburantes, y la difusión de los valores ecológicos.
 

 
Siguiendo con las pautas ya marcadas desde la creación del club, en los últimos años el Real Club Valderrama ha puesto en marcha un buen número de iniciativas para optimizar y ahorrar el consumo de agua, como la instalación en 2016 y 2017 de un sistema de riego nuevo totalmente digitalizado para regular cada aspersor del campo, la implementación de sensores de dureza y humedad en los greens que permiten regular el riego según las necesidades y la sustitución de muchas zonas de césped del campo por mulch (corteza de alcornoque machacada). Se trata de zonas de rough en sombra por los árboles que no entran prácticamente en juego y que han permitido anular más de trescientos aspersores.

No obstante, la medida estrella ha sido la construcción de un nuevo lago a la derecha del hoyo 11, cuya reserva hídrica será utilizada como agua de riego. El lago recogerá el agua de lluvia y de los drenajes del campo, ya que casi todos los de la segunda vuelta van dirigidos hacia este lago. Se llenará durante el invierno y proporcionará agua de riego durante los meses de verano en los que se producen picos de consumo.
 

 
Además, antes de la construcción de este lago que supera los cincuenta y ocho mil metros cúbicos (58.000 m3) de capacidad, se trasplantaron casi setenta alcornoques a otras zonas del campo para poder ejecutar la obra respetando la masa forestal. En total, la inversión en el lago ha rondado los seiscientos mil euros aunque el beneficio directo sobre el medio ambiente es impagable, ya que además de racionalizar el consumo de agua servirá de hábitat para muchas aves que migran por el Estrecho.

«Todos los campos de golf tenemos la obligación de mejorar nuestro compromiso con la sostenibilidad ambiental. Como sector, debemos adelantarnos a los críticos y mejorar nuestros procesos para convertirnos en referentes de la gestión de recursos naturales. El compromiso de los campos de golf no debe limitarse a meras certificaciones ambientales, debemos dar fuerza a nuestro mensaje con inversiones que demuestren claramente el camino que vamos a seguir respecto a la gestión de nuestro entorno y recursos», indica Javier Reviriego, director general del Real Club Valderrama.
 

 
Una muestra más de este compromiso es su riqueza ambiental, con un total de quinientas veintisiete especies de flora y fauna en el campo. Por supuesto, el alcornoque embellece el entorno y destaca incluso en el trofeo del Estrella Damm N.A. Andalucía Masters, pero se ve acompañado por otras trescientas cincuenta y nueve especies vegetales, de las cuales más del 90 % son plantas autóctonas de la región mediterránea.

Además, cabe mencionar también las ciento cinco especies distintas de aves y las trece de mamíferos, con ginetas, nutrias, tejones y meloncillos como ejemplos más representativos. De su cuidado y vigilancia se ocupa un equipo de expertos que rastrean e inventarían estas especies, además de proteger los hábitats y santuarios situados en el campo, designados como “zonas sensibles al medio ambiente” cuando contienen especies de flora y fauna en peligro.

A los esfuerzos del Real Club Valderrama, durante la semana del torneo se sumará la actividad integrada en la iniciativa Green Drive del DP World Tour con una nueva limpieza de la playa de Torreguadiaro. El año pasado, casi un centenar de voluntarios estuvieron acompañados por los profesionales españoles Alejandro Cañizares y Santiago Tarrío y entre todos se encargaron de cuidar esta playa de las inmediaciones de Sotogrande.