El complejo murciano de Hacienda del Álamo inicia una nueva etapa con la mirada puesta en el golf profesional tras la entrada del Grupo Hozono Global, que ha cerrado un acuerdo para acoger este mismo año la final de la PGA de España del Circuito TUMI Spain Pro Tour 2026, prevista para el mes de noviembre. La cita supone un primer movimiento relevante dentro de un proyecto que busca reposicionar la instalación en el mapa del golf nacional e internacional.
La relación de la PGA de España con la Región de Murcia ha sido hasta ahora limitada, aunque el recorrido diseñado por Dave Thomas ya formó parte de su calendario en 2019, cuando acogió el XXXII Campeonato de la PGA de España. Aquel torneo, ganado por Alfredo García Heredia antes de consolidarse en el circuito europeo, sirve ahora como precedente para un regreso que llega en un contexto muy diferente.
El acuerdo se formalizó el pasado 3 de marzo en la casa club del complejo y, más allá de la celebración de la final, abre la puerta a nuevas líneas de colaboración entre ambas entidades. Desde la PGA de España se apunta ya a la posibilidad de desarrollar iniciativas conjuntas, entre ellas la final del pro-am juvenil, dentro de una estrategia orientada a reforzar su presencia en el territorio.

El nuevo ciclo llega acompañado de una ambición clara por parte de la propiedad y de la gestión. Eduardo Ruiz, director de Ugolf Iberia, apunta a la voluntad de convertir el complejo en sede estable de la PGA de España, con el objetivo de situar el campo en estándares propios de circuitos internacionales. La aspiración es elevar el nivel competitivo y de servicio hasta posicionarlo en el entorno del golf profesional europeo.
Desde agosto, el activo pertenece en su totalidad al Grupo Hozono Global, presidido por el empresario murciano Manuel Martínez Ortuño, que ha trasladado un mensaje de continuidad y compromiso a largo plazo. El complejo afronta además un proceso de transformación que incluye un cambio de identidad: pasará a denominarse Santa Elena Golf Club.
El plan contempla una reactivación integral de las instalaciones, con el hotel operativo a pleno rendimiento a finales de junio, la recuperación de los dieciocho hoyos y de la zona de academia, así como la puesta en valor de las instalaciones deportivas complementarias. A ello se suma un proyecto para desarrollar seis campos de fútbol orientados a atraer concentraciones de equipos europeos.
La inversión prevista se sitúa entre los seis y ocho millones de euros, con el objetivo de devolver al complejo el posicionamiento que llegó a tener en el pasado. En este contexto, la final de la PGA de España se plantea como el primer gran hito de una etapa que busca consolidar un proyecto estable, con vocación de continuidad dentro del calendario profesional y del turismo de golf en España.










