Recientemente, el Parador de El Saler ha sido galardonado con el Premio en Sostenibilidad Ambiental de la Capital Verde Europea por sus políticas de protección a la biodiversidad, eficiencia de recursos y reducción y gestión de residuos.
Este establecimiento de la cadena hotelera pública ha sido una de las catorce empresas, entre las ciento cincuenta que firmaron el Pacto Verde de Turismo, distinguidas por la Fundació Visit València por su compromiso con el turismo sostenible.
Los premios, que la Fundación entregó la semana pasada con el título ‘Premios a las mejores prácticas en sostenibilidad turística de la Capital Verde Europea’, reconocen el esfuerzo y compromiso del sector turístico por avanzar hacia un modelo más sostenible, destacando su determinación para implementar iniciativas responsables con el medio ambiente.
En este contexto, las empresas premiadas han implementado medidas en eficiencia energética, reducción de residuos, consumo responsable e integración de la comunidad local en sus actividades.

La sostenibilidad y la preservación del entorno natural son las grandes apuestas del Parador, situado en pleno Parque Natural de La Albufera. Lleva casi una década desarrollando proyectos de eficiencia energética, recuperación de especies en peligro de extinción, eliminación de plantas foráneas invasoras y plantación de especies autóctonas, y reducción de plásticos y desperdicio alimentario.
También colabora con actividades de voluntariado y concienciación, como la recogida de residuos en la playa que hay junto a sus instalaciones o la vigilancia de los nidos de tortuga boba.
Además, como en el resto de Paradores, el 100 % de la energía eléctrica proviene de energías renovables y toda el agua que se utiliza en el hotel se recicla para regar el campo de golf gracias a una depuradora propia, entre otras estrategias de sostenibilidad implementadas en aras de desarrollar la máxima eficiencia hídrica.
Asimismo, las pasarelas en las instalaciones, las arquetas y parte del mobiliario están fabricados con plástico reciclado proveniente de los plásticos recogidos en la playa de El Saler y redes marinas de pesca abandonadas y los caminos están elaborados con caucho reciclado.










