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El RCG El Prat revalida el certificado Biosphere por tercer año consecutivo con el agua y la energía como principales aspectos de gestión sostenible

El Real Club de Golf El Prat ha alcanzado un hito significativo al recibir el codiciado certificado Biosphere, por tercera vez y de manera consecutiva, consolidando su compromiso con la sostenibilidad y la gestión ambiental.

El objetivo del proyecto Biosphere, nacido en 2017 e impulsado por la Diputación de Barcelona, el Instituto de Turismo Responsable (ITR), la Cámara de Comercio de Barcelona, el Ayuntamiento de Barcelona y el Consorcio de Turismo de Barcelona, es reconocer aquellas entidades que apuestan por una gestión respetuosa con el medio ambiente, la cultura y el retorno social y económico de la ciudad y las comarcas de Barcelona.

Entre las iniciativas que han contribuido a la obtención de este certificado se encuentran la implementación de sistemas de riego eficiente y responsable con agua regenerada, proveniente de la depuradora del club, así como el uso de la energía solar mediante las placas instaladas durante el pasado año. Además, el club ha llevado a cabo programas educativos y de concienciación ambiental para sus socios y empleados.

La utilización de agua regenerada no solo demuestra un firme compromiso con la sostenibilidad ambiental, sino que también refleja la conciencia del club sobre la importancia de preservar los recursos hídricos locales. Esta medida no solo reduce la huella hídrica del club, sino que también sirve como ejemplo para la comunidad local y la industria del golf en general.
 

 
El Real Club de Golf El Prat se encuentra ubicado en el corredor ecológico entre el macizo de Sant Llorenç de Munt y la Serra de Collserola y, tras su llegada en 2003, se llevó a cabo la plantación de aproximadamente ocho mil encinas y mil quinientos robles, además de varias especies de arbustos distribuidas a lo largo del campo. Este esfuerzo ha resultado en la creación de un bosque con una extensión de alrededor de veinticinco hectáreas.

Como consecuencia, se ha propiciado un ambiente propicio para la llegada de nuevas especies de aves, como el zorzal común, el mito, el agateador y la curruca capirotada, así como la presencia de mamíferos como la ardilla, el zorro, el jabalí y el topo mediterráneo. Este proyecto no solo ha contribuido a preservar el hábitat de estas especies, sino que también ha logrado un aumento significativo en su población.

Con la tercera renovación consecutiva, el Real Club de Golf El Prat se une a una selecta lista de destinos turísticos, empresas y organizaciones que han obtenido el certificado Biosphere, consolidando su posición como líder en la promoción de prácticas responsables y sostenibles en el ámbito del golf.