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El Real Club de Golf de Galapagar vigilará con drones el ritmo de juego en su campo de golf así como el arreglo de piques en sus greens *

Recientemente el madrileño Real Club de Golf de Galapagar ha presentado su nuevo sistema de drones ‘inteligentes’ que reforzarán la vigilancia de dos de los elementos que suelen preocupar tanto a gerentes de clubs como a greenkeepers de campos de golf: el ritmo de juego y los piques no arreglados por los jugadores. Este sistema es una apuesta personal del gerente del RCG Galapagar, Pablo Montero, profesional de amplia experiencia en la industria quien siempre se ha caracterizado por sus rompedoras iniciativas.

Este sistema se basa en drones de quinta generación que captan variaciones en fuerzas de impacto mientras sobrevuelan permanentemente el recorrido. Su sensores registran los impactos producidos por drivers, maderas y hierros en los tees al pegar a la bola así como los impactos de las propias bolas al caer en los greens, creando así un ‘mapa de impactos’ que permite extrapolar la posición de cada grupo de jugadores en cada momento y por tanto, su ritmo de juego. Por otro lado estos drones toman imágenes de los greens cada diez minutos de modo que se puede deducir si un grupo de jugadores ha arreglado o no los piques que hayan producido.

“Cuando presenté esta idea a la Junta Directiva recibí apoyos y rechazos por igual, afortunadamente tanto el presidente del club como el capitán de campo dieron su visto bueno y, tras varias semanas de pruebas, hemos podido poner en marcha el sistema. Pregunté ‘¿Podemos probar este sistema?’, me respondieron ‘Sí se puede'”, indica Montero.

Irene Iglesias, head greenkeeper del RCG Galapagar, apoya totalmente esta iniciativa. De hecho, el área de mantenimiento del club será una de las grandes beneficiadas ya que se reducirá en gran medida el tiempo empleado por los operarios del campo en reparar los piques de los greens cada mañana, tiempo que ganará la plantilla para poder acometer otras acciones en el recorrido.

Sin embargo, varios socios del club han manifestado su preocupación por la potencial falta de intimidad mientras juegan su partida habitual. Costumbres como fumar en el campo y tirar la colilla del cigarrillo (o puro) en cualquier lugar, no arreglar las ‘chuletas’ arrancadas en calles y rough, hablar por el móvil o aliviarse en el pino más cercano sin esperar a llegar a alguno de los aseos distribuidos por el campo (o en el chalet social), se verán en peligro ya que las imágenes captadas por los drones pudieran ser comprometedoras.

Respecto a este asunto, miembros de la Junta Directiva del Real Club de Golf de Galapagar ya han manifestado que, en caso de que algún drone captara una imagen polémica de algún socio en actitud contraria a las reglas de etiqueta, se pondrá en conocimiento de ese socio de forma privada y confidencial. Al hilo de estas protestas, los recientemente admitidos como nuevos socios, los marqueses de Galapagar, han expresado sus reticencias al sistema llegando a sugerir rodear la casa club como protesta, acción que han promovido a través de sus cuentas de Twitter.
 

Esta es una noticia rigurosamente falsa inventada por el equipo de golfindustria.es con motivo del Día de los Inocentes 😉