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El TSJ de Extremadura acuerda continuar con la ejecución de lo no suspendido por el Tribunal Constitucional en el complejo Marina Isla Valdecañas

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha dictado un auto en el que acuerda que se continúe la ejecución de los pronunciamientos que no han sido suspendidos por el Tribunal Constitucional, es decir, realizar la demolición de todo lo que se encuentra en estructura o no está terminado y en funcionamiento.

La Sala recuerda en su auto que la ejecución estaba suspendida por los recursos de casación que luego fueron inadmitidos por el Tribunal Supremo. Asimismo, el Tribunal Constitucional acordó suspender la ejecución exclusivamente respecto de los elementos que el TSJ de Extremadura había acordado inicialmente que no se demolieran en el auto de imposibilidad material parcial de fecha 30 de junio de 2020.

Por todo ello, señala la Sala, “no estando suspendida el resto de la ejecución, procede continuar la misma”.
 

 
Por ello, se acuerda la demolición de todo lo que se encuentra en fase de estructura o no está terminado y en funcionamiento. El segundo hotel planificado y el resto de viviendas que se iban a construir deben ser demolidas y/o no construidas. Las viviendas terminadas que sirven de oficina de la promotora y de piso piloto serán también demolidas, salvo que por razones de colindancia pudieran afectar a la seguridad de otras viviendas. También serán demolidas las instalaciones que no siendo imprescindibles para el funcionamiento de las edificaciones terminadas y en funcionamiento se encuentren en fase de estructura.

Igualmente, las plataformas existentes que no han sido urbanizadas deberán restaurarse y revegetarse, eliminando las plataformas y los residuos que aparecen en ellas.

La demolición deberá realizarse de manera ordenada y programada con el menor perjuicio para el medioambiente y dará lugar a la reposición del terreno a un estado que permite un proceso de regeneración de bosque mediterráneo y suponga un claro beneficio para la flora y la fauna de la ZEPA, debiendo crearse un enclave y paisaje similares a los protegidos en la ZEPA.

La Junta de Extremadura deberá aprobar, en el plazo máximo de seis meses, un plan o programa de trabajo para proceder a la demolición y restauración acordadas. El plan de trabajo para proceder a la demolición, restauración y revegetación acordadas deberá disponer de todas las medidas necesarias para evitar el menor perjuicio al medio ambiente. La adjudicación de la demolición, restauración y revegetación deberá realizarse a una empresa pública o privada que disponga de la suficiente capacidad para realizar unas labores como las encomendadas.