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‘Errores contables y los efectos fiscales negativos derivados en las cuentas de campos de golf’, por Iñigo Martín Cubillo (Alleytax)

La gestión contable ordenada es un activo muy importante para la gestión de cualquier empresa, y más si trata de la gestión de un campo de golf pues contamos con diversas líneas de ingresos, un número elevado de proveedores, nóminas, etc. Vamos a analizar brevemente los efectos que se producen en el plano fiscal cuando se cometen errores al contabilizar ingresos, gastos, cobros o pagos, que son los cuatro pilares sobre los que descansa la contabilidad del negocio.

Entre los errores contables más frecuentes, merece ser destacado en el plano fiscal el consistente en contabilizar un ingreso o un gasto en un ejercicio distinto al ejercicio de su devengo.

¿Qué sucede si se contabiliza un ingreso o un gasto en un ejercicio distinto al ejercicio de su devengo?

La normativa contable y la fiscal obliga a imputar los ingresos y gastos con arreglo al criterio del devengo, con independencia del flujo de caja que suponga un cobro o pago respectivamente. Para dar respuesta a este interrogante vamos a distinguir cuatro escenarios:
 

Anticipación de un gasto. Si se trata de un gasto contabilizado en un ejercicio anterior al ejercicio de su devengo, es necesario corregir siempre el error puesto que se está generando una minoración incorrecta del resultado contable y por tanto una minoración de la base imponible sobre la que se calcula el Impuesto sobre Sociedades, lo cual origina una contingencia fiscal por infracción directa de la norma tributaria.
 

Diferimiento de un gasto. Es el caso en que nos encontremos ante un gasto contabilizado en un ejercicio posterior al ejercicio de su devengo. Con carácter general, el gasto ha de ser normalmente deducible en el ejercicio de su contabilización, sin embargo, existe una excepción que obliga a corregir el error e imputar el gasto en el ejercicio de su devengo, que es anterior al de su contabilización. Este caso sucede cuando la contabilización posterior de ese gasto origine una menor tributación comparativa que si se hubiera contabilizado en el ejercicio de su devengo.

La solución de este problema para rectificar un determinado gasto no contabilizado a fecha de devengo no es sencilla puesto que podemos encontrarnos que el ejercicio en el que se devengó el gasto que se quiere corregir haya prescrito y no sea posible entonces imputarlo contablemente a través de la rectificación de la declaración del ejercicio prescrito.
 

Anticipación de un ingreso. Si se trata de un ingreso contabilizado en un ejercicio anterior al ejercicio de su devengo el ingreso va a ser normalmente gravado en el ejercicio de su contabilización y no necesitará de corrección contable y fiscal salvo que la anticipación del ingreso produzca una menor tributación por el Impuesto sobre Sociedades, en cuyo caso debe corregirse la situación e imputar el ingreso en el ejercicio de su devengo.
 

Diferimiento de un ingreso. Si se trata de un ingreso contabilizado en un ejercicio posterior al ejercicio de su devengo se produce una contingencia fiscal sancionable que debe ser corregida a través de la presentación complementaria del Impuesto sobre Sociedades del ejercicio que deba ser rectificado para incluir el ingreso contabilizado en un ejercicio posterior.
 

Como resumen de este breve análisis, errar en la contabilización de los ingresos y los gastos puede llegar a salir muy caro y es muy conveniente la correcta contabilización temporal de ingresos y gastos.

En cualquiera de los cuatro escenarios descritos, la Administración tributaria sale ganando puesto que cuando se producen errores de imputación contable se anticipan ingresos por el Impuesto sobre Sociedades o, peor aún, se generan sanciones, recargos o intereses a favor de Hacienda, cuestión que ataca directamente nuestra Cuenta de resultados.

En Alleytax gestionamos la contabilidad de empresas relacionadas con el sector del golf en España.