Las instituciones del golf español, lideradas por la Real Federación Española de Golf (RFEG), han reforzado su papel en los debates regulatorios europeos sobre el uso de pesticidas en instalaciones deportivas. Este compromiso se enmarca en las directrices de sostenibilidad de la Asociación Europea de Golf (EGA), de la cual la RFEG es miembro activo, y consolida al sector del golf como un interlocutor válido y proactivo ante la Comisión Europea.
Desde que en 2022 la EGA identificara la normativa europea sobre pesticidas como un asunto prioritario, el golf europeo ha trabajado para asegurar su representación en las decisiones políticas relacionadas con el mantenimiento sostenible de los campos. En este proceso, el conjunto de instituciones españolas ha desempeñado un papel ejemplar, demostrando su disposición a adaptarse a las exigencias ambientales de la Unión Europea sin perder de vista las necesidades específicas del sector.
Un hito reciente en esta estrategia tuvo lugar en marzo de 2025, cuando representantes de la EGA se reunieron en Bruselas con altos funcionarios de la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria (DG SANTE), el organismo europeo que supervisa la política en materia de pesticidas. Durante la reunión, de una hora y media de duración, se abordaron aspectos fundamentales del papel que desempeña el golf en la sostenibilidad social, económica y ambiental de Europa.

El objetivo principal fue posicionar al golf como un agente legítimo dentro del proceso de diálogo político y anticipar su participación activa en la futura aplicación de la Directiva de Uso Sostenible (SUD). Aunque la Comisión Europea retiró en febrero de 2024 la propuesta inicial del Reglamento de Uso Sostenible (SUR) —que planteaba la prohibición total de pesticidas químicos en zonas sensibles, incluidos los campos de golf—, la SUD sigue vigente y refuerza la necesidad de reducir su uso en todo el continente.
La DG SANTE confirmó durante el encuentro que el sector del golf, representado por la EGA, será consultado en el nuevo proceso de diálogo con partes interesadas del sector no agrícola, previsto para finales de 2025. Esta inclusión reconoce el trabajo realizado por el sector en los últimos años en materia de sostenibilidad y demuestra que las instituciones del golf están preparadas para contribuir con propuestas concretas y conocimiento técnico.
Durante la reunión también se trataron dos cuestiones clave para el futuro del mantenimiento de los campos de golf. En primer lugar, la Comisión expresó su intención de acelerar la autorización y disponibilidad de biopesticidas, considerados alternativas más sostenibles frente a los productos químicos tradicionales. Se prevé que, a medida que estos productos entren en el mercado, su uso sustituya progresivamente al de los pesticidas convencionales.
En segundo lugar, se recordó la entrada en vigor, a partir de 2026, del Reglamento 2023/564, que obligará a todos los usuarios profesionales de productos fitosanitarios —incluidos los campos de golf— a registrar digitalmente su uso. Esta medida supondrá un cambio operativo importante para las instalaciones, que deberán adaptarse a nuevas exigencias de trazabilidad y reporte.

La EGA ha instado a las federaciones nacionales, incluidos clubes y gestores de campos de golf, a intensificar el contacto con las autoridades competentes en sus respectivos países. Entre las recomendaciones figuran comunicar los avances ya realizados en la reducción del uso de pesticidas, expresar las necesidades específicas del golf en el plano local y nacional, y mostrar apertura hacia soluciones como los biopesticidas y técnicas de manejo integrado de plagas.
Asimismo, se anima a anticiparse a la obligación del registro digital, explorando herramientas y sistemas que permitan una transición eficiente. En este sentido, la EGA ya ha activado grupos de trabajo para facilitar la recogida de datos y la elaboración de informes, facilitando así el cumplimiento de las nuevas normativas.
En paralelo a este posicionamiento en Bruselas, las instituciones del golf español han intensificado sus esfuerzos en la lucha contra el cambio climático. A través de diversas medidas agronómicas, energéticas y de gestión de recursos, los clubes españoles trabajan para reducir la huella de carbono asociada a su actividad. Algunas de estas iniciativas incluyen el uso de riego inteligente con agua regenerada, la selección de especies de césped adaptadas al clima, la eficiencia energética en instalaciones y la eliminación de plásticos y residuos innecesarios.
Una herramienta clave en este proceso es la plataforma Digital Green, impulsada por la RFEG y la Asociación Española de Campos de Golf (AECG), que permite a los campos evaluar su sostenibilidad mediante indicadores ambientales, sociales y económicos. Además, calcula la huella de carbono —incluyendo emisiones y absorciones de CO₂— y ofrece una guía de buenas prácticas para adaptarse al cambio climático. Esta plataforma representa un paso decisivo en el proceso de transformación digital del sector y en la construcción de una imagen pública más responsable y comprometida con el entorno.
Con la vista puesta en los próximos pasos regulatorios a nivel europeo, la EGA y la RFEG continúan trabajando para desarrollar una hoja de ruta común hacia el mantenimiento sostenible de los campos de golf. La voluntad del sector de actuar con responsabilidad, transparencia y rigor técnico refuerza su legitimidad para participar en los procesos de toma de decisiones de la Unión Europea.










