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Felipe Rodríguez, director de Feel the golf: “Mis diseños se adaptan al medio y siempre son respetuosos con el entorno, valorando no sólo el juego sino la integración paisajística”

Felipe Rodríguez es Ingeniero Técnico Agrícola, especializado en diseño y mantenimiento de campos de golf, así como Maestro Profesional de Golf. De familia fuertemente relacionada con el golf (no en vano es la tercera generación de pros) y con un bagaje profesional que incluye proyectos con Integral Golf Design (empresa de José María Olazábal) y con Moon Masters (hermanos Luna), Felipe fundó en 2012 Feel the Golf, empresa dedicada al diseño y mantenimiento de campos de golf. Felipe nos ha recibido entre Madrid y Valencia y nos ha comentado algunos aspectos interesantes de sus actividades.
 

feliperodriguez
 

Toda una vida vinculado al golf: amateur destacado primero, profesional después, diseñador, greenkeeper… ¿cómo ha sido tu evolución?

Como todo en la vida, ha sido un encaje de circunstancias, a veces buscadas y a veces casuales…

Desde mi época de estudiante en la primera generación de la Escuela Nacional (actual Blume), ya tuve claro que mantener campos de golf era mi objetivo y esto se materializó cuando Carlos Balmaseda me introdujo en mi primer trabajo asesorando a los propietarios y diseñadores del Campo de Golf Pablo Hernández.

Sin duda un primer humilde y temprano escalón para posteriormente, con la ayuda de los hermanos Luna, poder empezar a formar parte del equipo de ingenieros de Olazábal bajo las órdenes de José Luis Bastarreche y de ahí al inicio de mi carrera como diseñador con ellos.

En mi corta carrera profesional he podido colaborar en el rediseño del Real Club de Golf de Sevilla para la Copa del Mundo Match Play, el rediseño de Pula Golf para los Open de Baleares allí disputados y colaboraciones también en el diseño de campos emblemáticos como Las Margas o La Faisanera y otros proyectos internacionales. Por último, iniciando mi propia carrera de diseñador con Moon Masters en La Galiana (Valencia), campo en el que sigo trabajando en la actualidad como greenkeeper.

 

¿Cómo enfocas tus actividades dentro de la industria?

Creo en un buen diseño que permita un buen mantenimiento, dos máximas que en pocos campos se conjugan.

Un diseño adaptado al medio y siempre respetuoso con el entorno, que valore no sólo el juego sino la integración paisajística y en el que el jugador tenga que dar todo lo mejor de su juego sin dejar de disfrutar ni un sólo segundo.

En muchos campos todo acaba aquí porque mantener estos campos puede implicar elevadísimos costes que hagan inviable su explotación (y más en la situación actual) o que el propietario no sea capaz de hacerse cargo de un campo del que desconoce sus cuidados ni a quién encomendarlo.

Es parte de mi trabajo conjuntarlo todo y ofrecer a los propietarios un paquete completo que les ofrezca garantías de calidad y continuidad en sus instalaciones. Esta es mi clave.

 

Un buen mantenimiento de un campo de golf, el activo más importante de cualquier club, es fundamental, ¿crees que en España se valora a los greenkeepers como se merecen?

Creo que en la actualidad sigue siendo así pero cada vez menos, por suerte es una profesión muy heterodoxa. Podemos encontrar ingenieros de muchas ramas, superintendentes formados en universidades americanas o inglesas, empleados de club ascendidos por su amplia experiencia o incluso gerentes que sin quererlo se pueden ver obligados a ejercer como tal.

Cuanto más nos profesionalicemos más se nos valorará. Creo que un greenkeeper debe ofrecer un mix de amplia formación, experiencia y conocimiento profundo del deporte del golf (algo no muy común) y su filosofía. Si logramos esto, podremos ofrecer más y por lo tanto lograr que se nos valore como merecemos.

Estamos por el buen camino pero aún lejos de la cultura de greenkeeping existente en países con mucha más cultura de golf que el nuestro.

 

La Galiana Golf, campo valenciano que diseñaste y en el que coordinas el mantenimiento, ha recibido recientemente el Certificado GEO de sostenibilidad. ¿Qué significa esto para ti y tu equipo?

El Certificado GEO de sostenibilidad ha sido el espaldarazo a unos buenos y difíciles primeros años de La Galiana Golf, ha sido un reconocimiento a haber buscado hacer bien las cosas pese a momentos iniciales difíciles dentro del campo y a la situación económica compleja que estamos pasando. Es una certificación en la que nosotros mismos decidimos qué queremos seguir mejorando en los próximos años ya que, una vez pasados unos mínimos de calidad, nos hemos comprometido a seguir aportando mejoras.

El equipo de mantenimiento está plenamente comprometido ya que ellos son parte del fundamental del éxito logrado y, lo que es importantísimo, la Propiedad, que nos ha apoyado y valora igual o más que nosotros el éxito logrado, se compromete también en esta acción continua de mejora.

 

Sueles acudir a ferias y congresos, especialmente en Estados Unidos, ¿qué importancia le concedes a la formación y al reciclaje de conocimientos?

He tenido la suerte de ir a bastantes ferias en el extranjero, y seguir haciéndolo, y destaco su importancia porque te mantienen abierto a mejoras técnicas y de cuidados. Además te relacionas con profesionales de otros países que te transmiten otras formas de ver las cosas.

Creo que estar abierto a escuchar y aprender te hace ir enriqueciendo tu trabajo. Siempre aprendes de los demás si atiendes con una mente abierta y con capacidad de filtrar aquello que es útil para tí o tu campo.

Cuanto más conocimiento siempre mejor para mis clientes, para mis campos y para mí mismo.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

En la actualidad mi faceta como diseñador se ha visto frenada y las causas son obvias, quiero centrarme a corto plazo en los campos de golf que mantengo, en mi labor como greenkeeper, consolidando su mantenimiento y ofreciendo altas calidades y en seguir asesorando a empresas como Urbaser, a quienes ayudo en el cuidado de uno de sus mantenimientos de campos de golf y algunas de sus praderas.

A medio plazo tengo proyectos de escuelas de golf que están en vías de ejecutarse y, por qué no, espero que se desbloqueen algunos de los proyectos ya realizados y que se activen otros nuevos, ya sea aquí o en el extranjero. No tengo prisa, creo que si las cosas se hacen bien los clientes te buscan. Es una filosofía que hasta el momento no me ha ido mal. Primero demostrar tú y después recibir.