No, el estadio del Atlético de Madrid no ha vuelto a cambiar de nombre, aunque bien es cierto que, a escasos metros de este estadio, se ha proyectado la construcción de diferentes puestos de driving range en la futura Ciudad del Deporte, entre otras numerosas actividades deportivas y de ocio. Todo un acierto, desde luego.
En este sentido, se me ha ocurrido trasladar al lector el por qué no han existido -o han tenido poco éxito- este tipo de propuestas en nuestras ciudades.
Muchos madrileños recordarán el campo metropolitano que existió en pleno barrio de Chamberí, en las instalaciones del Canal de Isabel II y que fue demolido hará casi diez años por orden judicial, tras las numerosas quejas y recursos planteados por asociaciones vecinales que reclamaban amplias zonas verdes en esas instalaciones. Vamos, como si los greens y bunkers fuesen igual de contaminantes que una refinería.
Curioso ejemplo este del cómo un conjunto de vecinos puede acabar con un pulmón verde que era utilizado por muchos aficionados del barrio y alrededores, sin tener que desplazarse fuera de la ciudad para disfrutar de su deporte favorito.

Quizás este sea uno de los motivos principales del por qué no existen este tipo de campos o puestos de tiro en el centro de las ciudades y es que más allá de la complejidad de encontrar un espacio grande acorde a nuestro deporte, pueden existir detractores en los vecindarios que hagan imposible la idea de que un inversor público o privado apueste por la construcción de este tipo de instalaciones. Aunque imagínense el éxito que tendrían con el crecimiento del golf en España y con la tecnología actual de Toptracer o Trackman, por ejemplo.
Sin embargo, en la ciudad de Valencia, recientemente se ha registrado en el Ayuntamiento una propuesta vecinal para la creación de una cancha en plena ciudad. Veremos a ver en qué queda todo esto.
En cualquier caso, lo que es evidente es que a todo golfista, más allá de poder practicar su juego corto o largo a pocos metros de su casa o de su lugar de trabajo, lo que le gusta es salir a un campo grande a las afueras de la ciudad para poder disfrutar de su deporte favorito en un ambiente mucho más relajado en pleno contacto con la naturaleza… aunque también moleste a unos pocos.
Fernando Castaño Uhagón es abogado, aficionado al golf y ‘alumni’ del máster en Dirección de Campos de Golf de Club Manager Education.










