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‘Hándicap y primeras experiencias’, por Jesús Rodríguez Salvador

¿A qué golfista no se le llena la boca cuando quiere ‘vender’ el golf a unos amigos y dice, “En nuestro deporte un principiante podría jugar contra un jugador muy experimentado ya que cada uno tiene sus puntos de hándicap y se equipara la partida”?

Buscando las mejores opciones para acercar el golf a más gente me pregunto si darles muchos puntos de hándicap y soltarles a jugar por el campo es la mejor opción para que se enamoren de este deporte a través de esas primeras experiencias.

Reflexionando sobre otras disciplinas deportivas, me pregunto sobre cómo se fomenta en España la iniciación en escalada, fútbol y esquí. Imaginemos por un momento que alguien quiere empezar a escalar. ¿Considerarías lógico que empezase a escalar las mismas montañas que escalan los deportistas más experimentados? Da igual las ventajas o hándicap que les des, todo aprendizaje debe tener un proceso lógico y en golf, bajo mi punto de vista, lo ‘solucionamos’ dando más puntos… pero, sinceramente, no creo que sea la mejor manera de acercar nuestro deporte ya que a nadie le gusta ‘arrastrarse’ por un entorno complejo e ilógico para la fase de aprendizaje que se encuentra por mucha ventaja o puntos que le den.

Vaya por delante que no soy un experto en valoración de campos pero tenía curiosidad y he leído los documentos oficiales sobre los aspectos que se tienen en cuenta para determinar la dificultad de un campo. Lo primero que me ha llamado la atención es que lo calculan a partir de dos patrones de jugadores: el scratch golfer y el bogey golfer. Para el bogey golfer se estima que el hombre hace doscientas yardas con el driver y es capaz de alcanzar un hoyo de trescientas setenta yardas en dos golpes. Las distancias para las mujeres serían ciento cincuenta yardas para el driver y alcanza de dos golpes un hoyo de doscientas ochenta yardas.

Estoy seguro de que se habrán realizado miles de cálculos y que para este tipo de jugadores bogey golfers estas distancias son las correctas pero, ¿qué ocurre con los doble-bogey golfers o triple-bogey golfers? ¿Dónde están esos cálculos? ¿Dónde están los cálculos para los niños que no hacen esas distancias?

Los niños, nuestro futuro, son los más perjudicados de todo este sistema. ¿Te imaginas un partido de fútbol de niños de seis o siete años en un campo de dimensiones de Primera División? ¿Cómo sería la experiencia de esos niños? ¿Cuántos niños estamos perdiendo en el golf por sacarles a jugar en hoyos que dando sus mejores golpes todos seguidos tardan cuatro o cinco golpes en llegar al green? A base de darles más puntos de hándicap no lo vamos a conseguir.

Bajo mi punto de vista, el hándicap bien enfocado puede ayudar a crear competiciones (oficiales o entre amigos) pero considero que las distancias, dificultad de los hoyos o aplicación de las reglas deben innovarse hacia un sistema más inclusivo y enfocado a una progresión de niveles que englobe a los niños, principiantes, triple-bogey golfers, doble-bogey golfers, bogey golfers y jugadores scratch.
 

Jesús Rodríguez Salvador es fundador de Gamyplan.