‘Herramientas para combatir la salinidad del suelo’ (Servicentre)

05 / 08 / 2025

Actualmente, uno de los principales retos en campos de golf y, en menor medida, superficies deportivas y jardinería, es la presencia excesiva de sales. Naturalmente, con las necesidades hídricas de los meses de verano esta situación se agrava.

En la mayoría de los casos, esta problemática tiene su origen en el uso de agua regenerada. Pese a ser una medida sostenible, la reutilización de aguas domésticas, industriales y de todo tipo plantea un reto agronómico sin precedentes: mantener intacta la salud de la planta en estas condiciones y permitir el uso de las superficies deportivas y ajardinadas.

Cuando hablamos de gestión de sales es importante tener en cuenta los tres pilares fundamentales: agua, suelo y planta.
 

El agua

En la mayoría de los casos el agua regenerada es la principal causante de los problemas relacionados con la salinidad.

Reducir el nivel de sales en el agua es un proceso costoso económicamente y bastante complicado. Algunas instalaciones han hecho uso de plantas de osmosis inversa o incluso desalinizadoras.

Alguna alternativa que no soluciona el problema pero que alivia algunas de sus consecuencias es el uso de inyección de ácido en el sistema de riego.

Además de reducir el pH y regular de algún modo la presencia de microrganismos en el agua, tiene un efecto para desbloquear el suelo alcalino sobre el que se aplica y favorecer un mejor drenaje. Greenplus Acid puede ser una buna solución a considerar.
 

 
El suelo

Los suelos son los mayores perjudicados de la acumulación de sales y, además, su recuperación es costosa y lenta. En primer lugar, y vinculado al pilar anterior (el agua), la gestión de la misma en el suelo es esencial para la lucha contra las sales. Por ello, es importante el empleo de humectantes penetrantes, como el OARS PS, para hacer lavados de sales y evitar la retención de las mismas en la parte superficial.

En la medida de lo posible y aunque solo sea un uso temporal, se debe evitar utilizar abonos minerales pues con la presencia de sulfatos, nitratos y cloruros, el índice salino de estos productos agrava todavía más la situación. Potenciar el uso de abonos orgánicos, o los tratamientos foliares ayuda mucho en este sentido a mantener una planta sana y vigorosa sin comprometer el sistema radicular.

La mayor parte de la península Ibérica, así como las islas, se encuentran bajo la influencia de un clima semi-árido y si además se trata de terrenos calcáreos, la combinación resultante es pH elevados y calcio bloqueado y no disponible para la planta.

En este caso, es de gran ayuda aplicar aportes de sulfato cálcico. Desde Servicentre recomendamos VERDE CAL G, sulfato cálcico mejorado con ácidos policarboxílicos y con presencia de calcio de procedente de distintas fuentes que garantiza la disponibilidad de calcio tras siete días desde el tratamiento.
 

 
Ofrecemos también FORGATECH ORGANIC CaS, un producto granular con una excelente solubilidad que contiene 50 % de leonardita y 50 % sulfato de calcio (yeso), actúa como desalinizador y es utilizable en producción ecológica (CAAE).

Asimismo, en formato líquido, destaca el ácido polimaleico. OKUPA es un acondicionador de suelos que mejora la agregación de las partículas del suelo y solubiliza calcio y magnesio. Contiene un 30 % de ácido polimaleico.
 

La planta

La planta es, en sí misma, nuestro objetivo principal. Por supuesto, la elección adecuada de especies y variedades con mayor tolerancia a salinidad, pero también el empleo de productos que ayuden a la planta a tolerar la misma, marcará la diferencia.

Es el caso de ON, bioestimulante especialmente formulado para estrés hídrico y térmico. Su efecto osmorregulador también tiene beneficios en la planta frente a estrés salino.

Su composición con glicina-betaína, manitol, ácido algínico y prolina ayudan a la planta a mejorar y mantener el equilibrio osmótico, proteger estructuras celulares y activar defensas antioxidantes, incluso en condiciones adversas por entornos salinos.

ON no es capaz de revertir las condiciones edáficas del entorno pero sí ayuda a la planta a gestionarlas mejor.
 

 
En resumen, existen distintos frentes sobre los que actuar y tomar medidas. No sirve de mucho crear las condiciones de suelo perfectas si seguimos aportando agua contaminada. Del mismo modo, actuar sobre la planta sin mejorar el suelo sigue siendo una utopía.

Tratar de crear unas condiciones en todos y cada uno de los pilares principales se vuelve una necesidad en este tipo de situaciones tan complicadas cuando hablamos de buscar soluciones ante la salinidad.