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“Las redes sociales cumplen una función muy importante a la hora de difundir el golf y generan interés en nuestro deporte” – Juan Luis de Bethencourt, miembro de la Escuela Nacional Blume

Juan Luis de Bethencourt Duque cursa 2º de Bachillerato en una de las instituciones más prestigiosas del golf español, la Escuela Nacional Blume. Jugador amateur de alto nivel, desde hace unos años su juego ha destacado lo suficiente como para ser elegido por la Real Federación Española de Golf para participar en su programa de alto rendimiento en Madrid en donde combina un exigente entrenamiento de golf con un no menos exigente programa de estudios. Con un prometedor futuro por delante, Juan Luis se muestra vivamente interesado en dedicarse a la industria del golf.
 

 

Tienes solo diecisiete años pero ya muestras interés por la industria del golf como opción de futuro. ¿Qué área te motiva más, la competición, la enseñanza, la gestión de instalaciones o el mantenimiento de campos de golf?

Desde pequeño he querido enfocar mi vida hacia la industria del golf, siempre lo he tenido claro. Actualmente la mayoría de mis objetivos están dirigidos hacia la competición pero a la vez tengo otros objetivos que van enfocados a otras áreas como la posibilidad de estudiar ingeniería agrónoma para el mantenimiento de campos.

 

El año pasado te incorporaste a la Escuela Nacional Blume en Madrid, ¿cómo surgió la oportunidad?

La oportunidad de obtener una plaza en la Blume surgió gracias a una cadena de sucesos. Entrar en la Blume había sido siempre un sueño para mí, por lo que poco a poco había ido trabajando para llegar a donde estoy ahora. Dos años antes de entrar empecé con un entrenamiento más estricto al que tenía anteriormente y poco a poco fue dando sus frutos. Gracias a este entrenamiento, empecé a obtener buenos resultados en campeonatos importantes y a destacar lo suficiente como para poder ser seleccionado.

 

¿Cómo encaras tu actividad diaria en la Blume?

El día a día en Madrid es bastante exigente. Suelo despertarme a las siete de la mañana, porque de ocho a once menos veinte tenemos clases en el Instituto de Enseñanza Secundaria Ortega y Gasset.

Nos recogen sobre las once de la mañana para ir a entrenar al Centro Nacional de Golf, entrenamos de once y media de la mañana a una y media de la tarde. Volvemos sobre las dos de la tarde para comer porque tenemos clases de nuevo, de tres a cinco y media de la tarde. Tras las clases de la tarde, nos toca el entrenamiento físico, aproximadamente de seis menos cuarto a ocho menos cuarto de la tarde, y el resto de tiempo ya es personal.

Al ser un horario tan estricto, es muy importante tener siempre presente nuestros objetivos para mantener la rutina y que siga siendo productiva.

 

¿Qué ha variado del año pasado al actual debido a la aparición del COVID-19?

Para empezar ha habido una reducción de becas muy importante en todos los deportes, básicamente porque antes teníamos habitaciones dobles pero ahora solo hay individuales.

En cuanto a los estudios, antes teníamos clases presenciales de lunes a viernes, pero ahora los martes y viernes tenemos clases online, para que los cursos coincidamos lo menos posible en el instituto y así evitar contagios.

El resto de cambios son muy parecidos a los que encontramos diariamente en cualquier otro lugar como el uso obligatorio de mascarillas en zonas comunes, la desinfección anterior y posterior en el gimnasio, comedor, instituto, etc., así como respetar la distancia de seguridad y tener cuidado con nuestras acciones porque al fin y al cabo lo que hace un deportista nos afecta a todos en la residencia.
 

 

¿Qué definirías a la Escuela Nacional Blume? ¿Cuáles podrían ser sus principales características?

La Escuela Nacional Blume es un programa cuyo objetivo es formarnos como deportistas y como personas para poder tener éxito en nuestro futuro. Con este objetivo, los valores más importantes que aprendemos aquí son compañerismo, responsabilidad, respeto, integridad, pasión, esfuerzo y compromiso. Con estos valores tenemos todas las herramientas para triunfar en cualquier aspecto de la vida.

 

Una buena parte de tu día a día transcurre en el Centro Nacional de Golf, ¿cómo valoras las instalaciones de la RFEG?

Las instalaciones de la Real Federación Española de Golf son excepcionales. Nuestra zona de entrenamiento cuenta con un tee de prácticas de césped con la posibilidad de trabajar todos los lies que nos podemos encontrar en el campo, un green enorme con todo tipo de caídas para practicar el putt, y otro green muy grande con varias plataformas y con bunkers a diferentes distancias para poder trabajar todo tipo de golpes por debajo de cien metros.

Por otro lado contamos con el uso de Trackman para poder medir todo tipo de datos en el swing, unas salas de fitting para tener el material al día, y un campo de dieciocho hoyos en perfectas condiciones.

Por supuesto, para que todo funcione correctamente y podamos progresar, contamos con un equipo imprescindible de personas que están a nuestra disposición, integrado por entrenadores, preparador físico, psicólogo, coordinadora del programa, tutores, etc., y muchas más personas que nos lo facilitan todo.

 

Recientemente el Centro Nacional de Golf ha cumplido quince años de actividad, ¿qué opinión te merece su recorrido?

El Centro Nacional de Golf tiene un espectacular recorrido de dieciocho hoyos. Es un campo que está diseñado para que cualquier jugador pueda medirse, por eso hay muchas barras de salidas, desde 49 (rojas) hasta 65 (negras), y la preparación del campo puede variar.

Normalmente la preparación del recorrido está enfocada al jugador amateur de hándicap medio cuyo objetivo es divertirse, por lo que cuando el campo se prepara de esta forma encontramos un rough ‘acolchado’, greens blandos con velocidad media, y posiciones de bandera ‘sencillas’.

En cambio, cuando se celebra un campeonato de alto nivel, como puede ser un Open de España, el rough pasa a ser un auténtico infierno. Al dejarlo crecer mucho y estar muy próximo al green, las calles se estrechan y los greens se vuelven duros, con una velocidad de vértigo y con unas posiciones de bandera dignas de un campeonato importante.
 

 

Muchos profesionales de la industria del golf coinciden al afirmar que es muy positivo que quien trabaje en golf sea, además, jugador de golf. ¿Estás de acuerdo?

Estoy de acuerdo porque, personalmente, creo que en la industria del golf las experiencias tienen gran valor y todo jugador de golf obtiene una experiencia fundamental para rendir mejor en esta industria que la que puede tener cualquier otra persona.

 

Uno de los problemas más acuciantes de los clubs de golf a nivel mundial es la falta de nuevos socios, nuevos jugadores ocasionales, etc. Si fueras el director de un club de golf, ¿cómo harías para tratar de crear nuevos golfistas?

No es tarea fácil, pero por lo que he aprendido estos años ciertas labores facilitan la llegada de nuevos socios a los clubs. Principalmente haría de mi club un lugar donde cualquier socio pueda venir y pasarlo bien, y esto empieza por tener un club atractivo, donde los socios puedan venir simplemente a pasar el día, a comer, a que sus hijos disfruten jugando en la piscina, y demás actividades que signifiquen pasar tiempo en el club. Haciendo esto, verán una opción de disfrutar con amigos y familiares, y por tanto acabarán, de una manera o de otra, por interesarse en el golf.

 

Las redes sociales, especialmente Instagram y Facebook, ¿son elementos importantes para la difusión del golf como deporte de masas?

En una sociedad como la actual, donde la tecnología está tan presente en nuestras vidas, las redes sociales cumplen una función muy importante a la hora de difundir el golf. Por ejemplo, alguna vez amigos míos que no han jugado nunca me enseñan vídeos que ven en Instagram sobre golf, y me preguntan si algún día pueden ir conmigo a jugar y así les enseño. Creo que estas situaciones no se darían sin las redes sociales y, por tanto, habría menos interés por nuestro deporte.

 

Un tópico generalizado del golf en España es que es un “deporte para la élite”, algo que frena mucho su promoción en nuestra sociedad. ¿Percibes este prejuicio en tu día a día?

Este prejuicio lleva ligado al golf mucho tiempo porque realmente antes era un deporte para la élite social pero poco a poco va desapareciendo. Actualmente, la práctica de nuestro deporte es accesible para todo el mundo y la sociedad va siendo consciente de ello… pero debemos seguir insistiendo para terminar con este prejuicio.

 

¿Qué le aconsejarías a un joven estudiante y jugador amateur de golf que quisiera alcanzar la Escuela Nacional Blume?

Es sencillo: trabajar. No hay ningún truco. Todo se basa en trabajar con un objetivo que realmente desees, con una buena actitud y con perseverancia. Si trabajas, podrás conseguir lo que quieras.