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“Preparar el campo para acoger un evento del European Tour en plena pandemia fue un reto que el equipo asumió con ganas… y se superó” – Juanjo Artiles, head greenkeeper de Lopesan Meloneras Golf

Juan José Artiles Mena es un apasionado de su trabajo, un profesional que cuando pisó un campo de golf por primera vez hace casi veinte años supo que había encontrado la actividad a la que dedicarse el resto de su vida. Tras casi nueve años dedicado al cultivo de plantas ornamentales, en 1997 se incorporó al equipo de topógrafos de Lopesan Asfaltos y Construcciones del grancanario Grupo Lopesan, permaneciendo en él otros nueve años hasta que en 2004 entró a formar parte de la plantilla de mantenimiento de Lopesan Meloneras Golf como encargado. Desde entonces no ha dejado de formarse específicamente con cursos y másters en España y en Estados Unidos, accediendo al puesto de head greenkeeper del campo en 2014.
 

 

Tus inicios profesionales se desarrollaron en un vivero de plantas ornamentales, ¿qué recuerdos guardas de esa época?

Fue una bonita etapa en mi vida donde aprendí el valor de las cosas. Me puse a trabajar con dieciséis años después de dejar los estudios y, como se suele decir, soy de la vieja escuela ya que empecé desde abajo como peón agrícola. Aprendí mucho con el dueño del vivero, el danés Paul Nielsen, quien hacía de todo y te enseñaba si te gustaba aprender.

 

Ingresaste en Lopesan Asfaltos y Construcciones como miembro del equipo de topógrafos, ¿cuáles fueron tus actividades principales en ese grupo de trabajo?

Surgió una posible plaza libre en la cuadrilla de poda de palmeras que mantenía la urbanización turística de Meloneras y, aunque finalmente no se concretó, me contrataron para la obra y allí empecé como ayudante de topografía.

Las actividades que solía hacer eran caminar, caminar y caminar haciendo levantamientos topográficos y replanteos. Con el tiempo aprendí el oficio y me manejaba con la estación total. Más tarde pasé a replantear riego y cableado en el campo de golf de Meloneras, que fue mi comienzo en el mundo del golf.

 

Cambiaste de división dentro del Grupo Lopesan y entraste en la plantilla de Lopesan Meloneras Golf, ¿cómo surgió la oportunidad?

El head greenkeeper de entonces, a quien conocía desde el comienzo de la obra del campo, estaba buscando un encargado para quedarse en el campo ya que en Meloneras Golf sólo estaba media jornada porque también ejercía de head greenkeeper en otro campo cercano. Mi jefe de obra, Miguel Plumed, me ofreció quedarme en el campo de golf y no dudé ni un instante. Así, un día, el director del campo me llamó para que fuera a firmar urgente ya que tenía que haber alguien en plantilla para poder abrir el campo en la fecha estipulada. ¡Fui la primera persona en firmar el contrato de trabajo en el nuevo Lopesan Meloneras Golf!
 

 

¿Qué actividades desarrollaste en esos primeros años en el campo de golf?

Ufff… qué no hice quedaría mejor. Participé en todo lo que se puede hacer en un campo de golf.

Me acuerdo que le decía al greenkeeper que me iba a aburrir después de terminar las obras si solo íbamos a dedicarnos a segar césped y regar, y recuerdo sus palabras como si fuera ahora mismo: “En un campo de golf nunca te aburres”. Efectivamente, ¡no da tiempo para el aburrimiento!

 

Tras diez años ininterrumpidos en el campo fuiste ascendido a head greenkeeper, ¿qué retos se te plantearon entonces?

Principalemnte intentar cambiar algunas cosas que para mí no funcionaban como mejorar parte de los presupuestos y motivar a la plantilla para que valoren cada trabajo que realizan en el campo de golf co el objetivo de que siempre prime la calidad. Para mí todos los trabajos son muy importantes, desde quitar una mala hierba hasta segar un green.

 

¿Cómo encaras tu actividad diaria en Lopesan Meloneras Golf?

Como seguro que muchos de mis compañeros de profesión, ¡lo mejor que se puede! Todos los días surge algo nuevo que no tenías en el planning y tienes que ingeniártelas para resolverlo.

El hecho de estar ubicados en las islas Canarias presenta un inconveniente en cuanto a suministros de materiales ya que para prácticamente todo tienes que depender de los proveedores nacionales e internacionales demorándose todo el proceso. Por ejemplo, puedes estar esperando varias semanas por un repuesto que necesitas para resolver una avería urgente en máquinas, sistema de riego, sistema de bombeo, etc.

Rizando el rizo, todavía hoy, un mes después del torneo European Tour que celebramos en abril, estoy recibiendo material que se solicitó en enero para utilizar antes y durante el torneo…
 

 

¿Qué define a tu campo de golf? ¿Cuáles podrían ser sus principales características?

Es un campo fácil de juegar ya que es un recorrido orientado al turista que viene a disfrutar de la isla y del golf. Disponemos de dieciocho hoyos, nueve hoyos orientados a la montaña desde los que, si se observa bien, se puede apreciar hasta nuestro querido Roque Nublo, y los otros nueve con vistas a la costa donde se juega con el sonido de fondo de las olas del oceéano Atlántico y donde se respira olor a mar.

 

Hace pocos meses Lopesan Meloneras Golf finalizó un proceso de remodelación de varios de sus hoyos, ¿qué elementos del recorrido se han mejorado?

Los greens de los hoyos cinco, seis y siete se encontraban ontaminados con Bermuda desde que se sembraron por primera vez y era nacesario una renovación completa. Se desmontaron las cajas de los greens remodelando su diseño y se sembraron con una variedad mejorada de hierba Paspalum Vaginatum Pure Dynasty similar a la que presentan todos los demás greens. Por otro lado, también se cambiaron algunos de los bunkers cercanos a greens.

 

Recientemente se ha celebrado en tu campo el Lopesan Gran Canaria Open del European Tour, ¿cómo asumiste la preparación del campo con apenas tres meses de margen?

Preparar el campo para un evento de tanta magnitud fue un reto que el equipo asumió con muchas ganas. Lo más difícil fueron tres cosas aspectos muy concretos.

Nuestro campo tiene cespitosa C4 y, como estábamos saliendo del invierno, la hierba no crecía y seguían activas la especies invasoras de invierno (Poa y Agrostis). En Meloneras Golf somos muy respetuosos con el medio ambiente y solo usamos productos autorizados, algo que nos limita mucho ya que sólo podemos aplicar Pendimetalina dos veces al año. Nuestra única opción era que las temperaturas subieran y que el Paspalum creciera para realizar más secuencias de siega y así ‘machacar’ las adventicias de invierno.

Por otro lado nos encontrábamos en plena pandemia, por lo que desde hacía meses estábamos trabajando con el mínimo personal necesario (catorce trabajadores) el grupo mínimo que ha mantenido el campo desde que se inauguró y que habitualmente dispone de una plantilla activa de unos veintiséis trabajadores incluyendos mecánico, fontanero, asistente de greenkeeper y head greenkeeper. Durante los quince días anteriores al torneo pude contar con una plantilla de treinta y seis trabajadores aunque parte de la nueva plantilla no sabían realizar tareas específicas del campo de golf.

Y por último, el déficit de maquinaria. En mayo de 2020 la pandemia obligó a suspender un pedido de máquinas que estábamos esperando y las máquinas que las que disponíamos no alcanzaban el rendimiento para alcanzar la calidad que necesitábamos. Afortunadamente, los vecinos de Maspalomas Golf y Anfi Tauro Golf nos prestaron varias unidades y pudimos afrontar los trabajos.
 

 

¿Qué destacarías de la experiencia de trabajar con el equipo de Agronomía del European Tour? ¿Y de la celebración del evento en tu campo?

Encantado con el equipo del European Tour, excelentes profesionales y mejores personas. La experiencia resultó muy dura, y más siendo la primera vez (muchas horas sin dormir), pero también muy enriquecedora y recomendable para cualquier profesional del sector.

Una vez concluído el Lopesan Gran Canaria Open del European Tour debo agradecer a todas las personas que han participado en la experiencia vivida para que todo el evento saliera bien. A mi esposa e hijos por la paciencia antes y durante, a mis asistente Miguel Gutiérrez y Ramón Pulido (grandes profesionales), a la plantilla de mantenimiento de Meloneras Golf por el trabajo realizado, a María Ley y Zoilo Alemán por su apoyo, a Bitumex Jardines capitaneado por Pedro Artiles, a Maspalomas Golf y Anfi Tauro por la maquinaria cedida, a los tres eficientes voluntarios de la plantilla de mantenimiento del Real Club de Golf de Las Palmas, y a los ánimos de los compañeros de profesión. Mil gracias a tod@s.

 

Las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en el mundo del greenkeeping, ¿qué dispositivos tecnológicos empleas en Lopesan Meloneras Golf?

El Grupo Lopesan se encuentra muy vinculado al mundo de la tecnología y usamos programas informáticos para todo, quedando registrados todos los movimientos. Para la gestión de las tareas del personal, registro de datos de abonados, humedad, velocidades de greens, etc., utilizamos el programa Georoots, diseñado por el estadunidense Tim Cloninger, asesor externo de Meloneras Golf.

 

El riego de tu campo de golf se realiza principalmente con agua depurada, ¿afecta la calidad del agua al aspecto final del césped?

Sí, afecta (y mucho) por el alto índice de salinidad. Los suelos lo notan y vamos tirando gracias que se ha plantado una hierba que lo aguanta casi todo pero tenemos que aplicar calcio con lavados para desplazar sales y que la hierba pueda disponer de los nutrientes que se le aportan con los abonados.

 

Varios compañeros tuyos coinciden es que es muy positivo que un greenkeeper sea, además, jugador de golf. ¿Estás de acuerdo? ¿Facilita vuestra labor el ver el campo con los ojos de un golfista?

Estoy de acuerdo en parte ya que también opino que se puede mantener un campo de golf sin ser jugador si te apasiona lo que haces. Desgraciadamente no tengo mucho tiempo para jugar y hace tiempo que no lo hago, pero todos los viernes camino el campo con una libreta y un boli bajo el brazo para anotar todos los inconvenientes que se puede encontrar un jugador al hacer la ronda. Ahí está una de las claves: muchos pasan más tiempo en un vehículo que caminando el campo.
 

 

Un buen mantenimiento de un campo de golf, el activo más importante de cualquier club, es fundamental. ¿Crees que en España se valora a los greenkeepers como se merecen?

Creo que seguimos estando en el segundo plano. Cuando todo va bien ni se nombra a los jardineros, pero cuando surge algún problema ahí estamos para solucionarlo. En cualquier caso, cada vez se está conociendo más y mejor la profesión.

 

Cada año se celebran diversas ferias, congresos, ponencias, charlas técnicas, etc., tanto presenciales como ‘on line’, ¿qué importancia le concedes a la formación y al reciclaje de conocimientos?

Para mí es de vital importancia la formación y actualización, sobre todo en nuestro sector ya que se encuentra en constante evolución con novedades en maquinaria, productos fitosanitarios, abonos, programas informáticos, etc.

 

¿Qué le aconsejarías a un recién licenciado que quisiera iniciarse en el mundo del mantenimiento de campos de golf?

Que lo intente, y que si le apasiona y le encuentra el lado bonito a la profesión que se prepare para lo que no te enseñan cuando estudias: trabajar muchas horas, muchas noches sin dormir, dolores de cabeza… ¡Pero le animo a que pruebe!

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

A corto plazo, si el tema de la pandemia mejora, poder aumentar la plantilla para seguir manteniendo el campo como me gustaría.

A medio plazo, mejorar el sistema de riego y el parque de maquinaria.