La tecnología está presente en cada paso que damos en nuestro día a día, es un elemento con el que convivimos a diario y que en muchos casos define o limita nuestra capacidad de trabajo. La eficiencia de los procesos operativos diarios en un club de golf, tanto en la casa club como en el campo, tanto en la academia como en la pro-shop, en muchos casos está directamente relacionada con las herramientas tecnológicas que se empleen en su ejecución.
Una de estas herramientas, la solución Clapphouse, desarrollada por The Mulligan Factory, continúa su progresión tras más de ocho años ofreciendo a cada club de golf con el que trabaja una sólida pasarela de comunicación con sus socios y abonados. Hemos charlado con su CEO y cofundador, Luís Llavina, acerca del estado actual y las previsiones futuras de la tecnología en la industria del golf.

¿Qué balance haces de 2024 para el sector del golf en España?
Las cifras oficiales a las que tenemos acceso muestran que 2024 ha sido un año de consolidación para el golf en general en España, con un crecimiento sostenido en el número de federados y una práctica cada vez más extendida tanto dentro de los clubs como en otras instalaciones especializadas outdoor e indoor.
Sin embargo, no puedo evitar pensar que seguimos dejando escapar una gran oportunidad: el golf tiene el potencial de jugar un papel mucho más relevante en nuestra sociedad, pero seguimos arrastrando demasiados debates estancados.
Llevamos años hablando de los mismos desafíos: el tiempo que requiere jugar una partida, la falta de instalaciones más accesibles, la percepción errónea de que es un deporte elitista, las dudas sobre la sostenibilidad de los campos, la rigidez en los códigos de vestimenta, el coste de la práctica o la dificultad para atraer a más mujeres y jóvenes al golf. Aunque algunas iniciativas están ayudando a romper estas barreras, todavía queda un largo camino por recorrer para que el golf sea mucho más inclusivo y accesible y su adopción mucho más amplia.
¿Tiene sentido hablar de ‘revolución tecnológica’?
Sin duda.
A raíz de la pandemia, la relevancia de la tecnología en el mundo del golf se disparó. Y en los últimos años especialmente ésta ha jugado un papel determinante a la hora de dinamizar la industria y el deporte en general.
Si en algo ha destacado 2024, es en la nueva explosión de la tecnología dentro y fuera de los clubs. Estamos viviendo una auténtica revolución digital, que está transformando cada aspecto del golf, desde la gestión operativa de los clubs hasta la experiencia del jugador en el campo.
La digitalización ya no es una tendencia, sino una realidad consolidada. Los clubs están adoptando tecnología a una velocidad sin precedentes, optimizando sus operaciones y ofreciendo experiencias más fluidas y personalizadas. La relación entre club y jugador está evolucionando gracias a plataformas digitales que permiten mejorar sustancialmente la experiencia del cliente en cada punto de interacción con el club a la vez que permiten al club alcanzar un nivel de eficiencia en la gestión sin precedentes.
Pero la innovación no se queda dentro de los clubs. Nuevos espacios como los simuladores indoor o formatos disruptivos como el nuevo ‘Dome’ de TGL, así como producciones como Full Swing de Netflix están ampliando el alcance del golf y atrayendo a nuevas audiencias. Esto es clave para derribar barreras y acercar el deporte a públicos que antes no se sentían identificados con él.
Además, más allá de un creciente nivel de sofisticación por parte de los clubs necesario para habilitar una transformación digital transversal de las operaciones, el ecosistema de proveedores tecnológicos ha evolucionado notablemente. Las soluciones disponibles hoy en día son más innovadoras, robustas y adaptadas a las necesidades reales de los clubs. Esto está facilitando que cada vez más campos apuesten por la transformación digital.

¿Qué tecnología destacarías por encima de las demás?
En los clubs, en los últimos años la tecnología ha pasado de ser una opción a convertirse en un factor estratégico clave. Uno de los grandes hitos y ejemplo de ello ha sido el despegue definitivo de la tarjeta digital de juego, con una adopción masiva y una acogida excepcional por parte de los golfistas, que han experimentado de primera mano su comodidad y ventajas.
Si bien es cierto que ya había decenas de clubs que llevaban algún tiempo apostando por el uso de tarjetas digitales de juego para optimizar la gestión de torneos y mejorar la experiencia de competición de los jugadores ofreciéndoles una clasificación en vivo, no ha sido hasta este último año, con la introducción de nuevos actores y un cambio claro de tendencia al respecto por parte de los clubs y jugadores, que las soluciones de tarjeta digital no han dado un salto cualitativo y cuantitativo.
En la guía ‘Diez aspectos clave a considerar a la hora de elegir la tarjeta digital del club’ hablábamos de todo ello y volcamos de manera resumida todo el conocimiento adquirido en The Mulligan Factory tras nuestra incursión en este ámbito en colaboración con decenas de clubs que han contribuido activamente al desarrollo de la tarjeta digital de Clapphouse.
La tarjeta digital de juego no debe entenderse únicamente como un sustituto de la tarjeta tradicional en papel, sino como un nuevo formato con una capacidad inigualable para transformar la experiencia de los jugadores antes, durante y después del juego, tanto en el contexto de competiciones como en el día a día. Y en este sentido, es fundamental que los clubs no hipotequen su futuro seleccionando una tarjeta digital que pueda limitar su control sobre la experiencia de sus clientes y su capacidad para proponer nuevas maneras de disfrutar del golf en un futuro.
¿Qué tendencias tecnológicas crees que marcarán este 2025?
El sector del golf ha dado pasos de gigante en su digitalización en los últimos años, pero 2025 será el año en el que la tecnología pase de ser una ventaja competitiva a una necesidad estratégica. El gran reto para los clubs no será sólo adoptar tecnología, sino sacarle el máximo partido para optimizar la gestión del club en general, hacer el deporte más atractivo para nuevas audiencias y captar nuevos públicos y fidelizar a sus clientes.
Las tarjetas digitales de juego jugarán un papel cada vez más relevante en la mejora de la experiencia de juego y en la diferenciación de los clubs a través de retos y otras iniciativas disruptivas…
Será también el año en el que se empiecen a ver casos concretos de aplicación de la inteligencia artificial en el día a día del club, y más allá de soluciones tecnológicas como caddies virtuales que recomiendan estrategias en tiempo real hasta coaching personalizado con análisis de swing. Gracias a la IA, los clubs podrán gestionarse de un modo más eficiente optimizando los distintos recursos del club y facilitando una mejor toma de decisiones y se podrá mejorar con ella la experiencia del cliente a la hora de reservar e interactuar con el club en cada etapa de su visita.
La digitalización de distintos espacios en las instalaciones de los clubs mediante la implantación de displays interactivos para potenciar la interacción entre club y jugador y enriquecer la experiencia del visitante será también uno de los ámbitos que mayor interés despierte entre los clubs, siendo precisamente en este ámbito tenemos previsto en The Mulligan Factory sorprender con una nueva línea profesional de cartelería digital muy completa y flexible que abrirá un nuevo mundo de posibilidades a todo tipo de clubs.
Además, veremos una mayor adopción e implementación de todo tipo de tecnologías en el campo per se para optimizar el mantenimiento, ajustar el riego, fertilización y cuidado del césped y la incorporación de robots autónomos de siega en particular.
Estas tecnologías, y otras muchas de las que podríamos estar hablando horas, no sustituirán la esencia del golf, pero sí potenciarán su evolución a un nivel que no podemos ni imaginarnos. Desde The Mulligan Factory, creemos que su adopción será clave para que los clubs sean más eficientes, sostenibles y atractivos para las nuevas generaciones de jugadores. La tecnología no es el futuro del golf: hace tiempo que es su presente.

Hace unos meses que se anunció tu rol como Chief Transformation Officer de imaster.golf. ¿Qué prioridades te has marcado en este plan de transformación?
Desde el momento en que asumí el rol de Chief Transformation Officer en imaster.golf, tuve claro que el objetivo era exprimir al máximo todo el potencial latente de la empresa y la suite de gestión para lograr que la solución siga siendo la mejor solución tecnológica para la gestión de clubs de golf en España en esta nueva etapa en la que el sector se está embarcando.
Para todo ello, es fundamental poner a los clubs en el centro de todo lo que hacemos y en escucharles activamente en todo momento. Y ordenar y modernizar cada una de las áreas internas con el objetivo de generar el máximo impacto posible en cada caso.
En los últimos meses de 2024 nos centramos en hacer autocrítica, recoger el feedback de nuestros clientes e identificar y concretar las distintas iniciativas a llevar a cabo a partir de 2025 para recuperar el control de la hoja de ruta de la solución y terminar de consolidarla como la suite de referencia en nuestro país y lograr la excelencia a la hora de servir a nuestros clientes.
Ahora, estamos implementando ya las distintas iniciativas y reforzando al equipo en ciertas áreas. La voluntad del equipo por mejorar es encomiable así como el esfuerzo que todos y cada uno de sus miembros está realizando, y estamos trabajando para que imaster.golf no solamente sea un partner de referencia para aquellos clubs de golf en España que ya usan nuestra solución, sino para ‘re-enamorar’ y dar la bienvenida de nuevo a aquellos que en los últimos años decidieron cambiar de aires. Estoy seguro de que imaster.golf dará mucho de qué hablar este año, seremos más proactivos y atrevidos, y las distintas mejoras e iniciativas que iremos implementando no dejarán a nadie indiferente.
Me gustaría destacar, una vez más, que este proceso de transformación no es unilateral; es un camino que estamos recorriendo junto a los clubs. Su feedback ha sido esencial para definir prioridades y asegurar que cada mejora tenga un impacto tangible en su día a día. Y aunque ya hemos dado grandes pasos, esto es solo el principio.
La evolución de imaster.golf está en marcha, y estamos convencidos de que se consolidará como la referencia en la digitalización de los clubs de golf. Nuestro objetivo es claro: que la tecnología no sea un obstáculo, sino un acelerador de la transformación del golf.
¿Cómo afecta tu incorporación a imaster.golf a Clapphouse y al binomio imaster.golf – Clapphouse?
Mi incorporación a imaster.golf refuerza aún más las sinergias con Clapphouse, consolidando un binomio que está redefiniendo la digitalización de los clubs de golf en España.
Desde hace años, ambas plataformas han convivido y evolucionado en paralelo, pero este nuevo escenario nos permitirá definitivamente estrechar aún más su integración con el tiempo, ofreciendo una solución conjunta más potente, donde la gestión del club y la experiencia del jugador fluyen sin fricciones en todos los sentidos.
Desde The Mulligan Factory, siempre hemos creído que la clave del éxito no está solo en desarrollar herramientas tecnológicas avanzadas, sino en asegurar que los clubs realmente puedan aprovecharlas al máximo. Esta evolución nos acerca aún más a los clubs, permitiéndonos acompañarlos no sólo en la implementación del software de gestión, sino también en la optimización de las soluciones que impactan directamente en sus jugadores. No se trata solo de digitalizar procesos, sino de transformar la relación entre el club y el golfista.
Gestionar un proyecto de esta magnitud, que implica a múltiples equipos y afecta a tantos clubs, supone un gran reto. La visión estratégica, la capacidad de adaptación y, sobre todo, la escucha activa, han sido fundamentales. Si algo hemos aprendido en este camino es que estar cerca de los clubs marca la diferencia. No basta con ofrecer tecnología; hay que entender qué necesitan realmente, cómo trabajan y qué barreras enfrentan en su día a día. La integración también se ha revelado como un factor clave del éxito. Cuanto más conectada y accesible sea la tecnología, más valor aporta y más sencillo es su uso.
Pero la transformación digital no es solo una cuestión de funcionalidades o integración técnica. Innovar con propósito significa que cada avance tecnológico debe tener un impacto real en la operativa del club y en la experiencia del jugador. En este nuevo escenario, no estamos solo evolucionando la tecnología, queremos contribuir de manera decisiva a redefinir la manera en que los clubs gestionan su operativa, fidelizan a sus clientes y maximizan su rentabilidad. Y lo mejor de todo es que este proceso no ha hecho más que empezar.

Hablando de The Mulligan Factory, ¿qué objetivos estratégicos os habéis marcado para 2025, y qué innovaciones podemos esperar este año de vosotros?
2025 será un año clave para The Mulligan Factory. Nos encontramos en un momento en el que la digitalización del golf no es una opción, sino un camino inevitable para los clubs que quieren seguir siendo competitivos. Nuestro objetivo es claro: seguir impulsando esta transformación con soluciones innovadoras que no solo modernicen la gestión de los clubs, sino que también enriquezcan la experiencia de los jugadores.
Este año, estamos enfocados en tres grandes hitos que marcarán un antes y un después en la industria.
El primero es la nueva versión de Clapphouse, una solución que ya se ha consolidado en más de cien clubs en toda España y que utilizan más de cien mil jugadores y que en 2025 dará un salto evolutivo muy significativo. Estamos rediseñando la plataforma desde la base con una nueva tecnología que nos permitirá agilizar el desarrollo de la solución en adelante y acelerar nuestro ritmo de innovación.
El segundo es el lanzamiento de “Clapphouse Visitors”, nuestra versión de la solución específicamente diseñada para visitantes y que no requiere de registro alguno ni de instalar una app. Gracias a dicha versión de Clapphouse, los visitantes podrán disfrutar más de sus visitas en clubs comerciales y turísticos sin fricciones de ningún tipo.
Por otro lado, estamos ultimando también el lanzamiento de una solución innovadora de cartelería digital profesional que permitirá a los clubs digitalizar, modernizar y personalizar de manera dinámica sus distintos espacios informativos y publicitarios. Este desarrollo redefinirá la forma en que los clubs dan la bienvenida a los jugadores, comunican información clave a los clientes y facilitan a los mismos el acceso a todo tipo de servicios disruptivos, abriendo nuevas oportunidades de personalización y monetización. Es un paso más hacia la digitalización total del ecosistema golfístico.
Por supuesto, tampoco nos olvidaremos de nuestra tarjeta digital. En poco más de dos meses, más de veinte clubs ya la han integrado y la velocidad de adopción sigue en ascenso. Nuestro objetivo para 2025 es claro: convertir la tarjeta digital de Clapphouse y el software Competiciones de imaster.golf en el nuevo estándar en España. No estamos hablando sólo de una mejora tecnológica, sino de una nueva forma de entender la competición y el juego en el contexto de partidas informales.
Cada club que apuesta por la tecnología está dando un paso hacia el futuro, hacia un modelo más eficiente, más rentable y más conectado con sus jugadores. El golf está entrando en una nueva era digital, y en The Mulligan Factory estamos preparados para liderar este cambio.











