La Real Federación de Golf de Madrid (RFGM) ha alcanzado un hito histórico al superar la barrera de los cien mil federados, una cifra récord que refleja el excelente momento que vive el golf madrileño y el crecimiento constante de este deporte en la Comunidad de Madrid.
El protagonista de este momento tan especial es Nicolás Merino Quintana, un joven de docen años que se ha convertido en el federado cien mil. Aunque solo lleva un año practicando este deporte, Nicolás ya tiene muy claro que el golf ha llegado para quedarse. Sus primeros golpes los dio en el campo burgalés de Saldaña y, desde hace tres meses, continúa su aprendizaje en la Escuela de la RFGM, donde entrena junto a compañeros que, como él mismo reconoce, ya se han convertido en amigos.
Con motivo de este hito, la presidenta de la RFGM, Begoña Zamorano, y el secretario general-gerente, Alfonso Fernández de Córdoba, recibieron a Nicolás y a su familia para celebrar un momento que simboliza el crecimiento y la buena salud del golf en Madrid.
«Es un auténtico orgullo haber superado los cien mil federados. Detrás de cada niño que juega al golf hay una familia que le acompaña, juegue o no. Precisamente esa es una de las grandes fortalezas de este deporte: permite disfrutar juntos de una misma afición y compartir tiempo de calidad en familia, algo que no ocurre con todas las disciplinas deportivas», ”, señala Zamorano.

Este hito simboliza el crecimiento de un deporte cada vez más presente entre los jóvenes y las familias madrileñas y que pone de manifiesto que el golf sigue ganando aficionados gracias a su capacidad para unir generaciones, transmitir valores y crear experiencias que perduren toda la vida.
Hay que destacar que la evolución de las licencias de golf en Madrid refleja un crecimiento exponencial a lo largo de las últimas cuatro décadas multiplicando su volumen por más de diez: desde las discretas nueve mil cuatrocientas licencias registradas en 1986 hasta superar la histórica barrera de los cien mil federados en 2026.
El periodo de mayor expansión y popularización del deporte se vivió entre 1996 (veinticuatro mil) y 2006 (setenta y siete mil), una década de intenso desarrollo en la que el número de practicantes llegó a triplicarse.
Tras esta etapa de efervescencia, el golf entró en una fase de consolidación 2016-2018 con un máximo de noventa y siete mil federados que se vio reducido por la crisis económica mundial hasta las casi ochenta y dos mil, para finalmente experimentar un nuevo repunte continuo desde la pandemia y confirma el profundo arraigo de esta disciplina en la región.










