‘Las Pinaillas: cómo un club está redefiniendo su modelo de gestión en el golf español para aumentar su valor’, por Cristian Herrero Voorbraeck

20 / 03 / 2026

En un momento en el que muchos clubs de golf en España siguen buscando fórmulas para garantizar su sostenibilidad económica, el Club de Golf Las Pinaillas, ubicado a las afueras de Albacete, se ha convertido en un caso interesante de estudio para gestores, propietarios y profesionales del sector.

En apenas unos años, el club ha conseguido revalorizar de forma notable sus participaciones sociales, cuyo valor había caído progresivamente desde 2011 hasta llegar prácticamente a cero euros. Hoy, esas mismas participaciones han recuperado su valor hasta alcanzar dos mil quinientos euros y continúan al alza, un indicador claro de confianza en el proyecto y de la recuperación de la entidad.

El proceso de recuperación no se explica únicamente por una mejora coyuntural del mercado. Desde la dirección del club se tomó una decisión estratégica durante los años más complicados: mantener los servicios esenciales del club incluso en los momentos de mayor presión financiera.
 

 
Para lograrlo, se adoptaron medidas de ajuste y racionalización de costes, combinadas con inversiones muy selectivas que han permitido mejorar la eficiencia operativa del campo. Entre ellas destacan:

  • Instalación de placas solares, reduciendo significativamente el coste energético.
  • Nuevos vallados perimetrales del club, mejorando la seguridad y el control del recinto, y evitando acceso de jabalíes y animales que dañaban el terreno de juego.
  • Reestructuración de la plantilla, especialmente en el área de mantenimiento, optimizando los recursos humanos sin comprometer la calidad del campo.

Este enfoque permitió sostener la experiencia del socio y preservar el valor del producto golfístico incluso en los años más complicados. El campo de golf siempre se ha priorizado como principal activo y los comentarios de los golfistas siempre han sido muy buenos incluso en los tiempos más difíciles, lo cual tiene mucho mérito desde el punto de vista de estrategia (administradores, gestión y mantenimiento).
 

 
Sin embargo, la verdadera aceleración del proyecto llegó con el relanzamiento del club en la ciudad de Albacete, articulado bajo un lema sencillo pero potente: “El golf está de moda en Albacete”. Más que una campaña puntual, se trató de una estrategia estructural de captación y creación de nuevos golfistas, basada en tres pilares.

El primer paso fue reorganizar completamente la estructura formativa del club, dividiéndola en dos ramas diferenciadas: la escuela infantil y la escuela de adultos.

El crecimiento de la escuela infantil ha sido especialmente significativo ya que ha pasado de menos de treinta alumnos a más de setenta consolidándose como una auténtica cantera de nuevos jugadores. Esto se logró mediante cinco puntos:

  • Establecer unos horarios claros de forma que siempre se cumpla un ratio máximos de siete alumnos por profesor.
  • Dotar la escuela de una imagen con logo propio (El águila de Las Pinaillas) y con unos valores como visión, garra y amplitud.
  • Crear una comunicación fluida con los participantes mediante un grupo de Whatsapp.
  • Crear una liga interna y establecerla como un criterio claro de medir la progresión.
  • Introducir técnicos especializados y ayudantes que son referentes para los niños (en su día ellos tambien fueron alumnos de la escuela y ahora constuyen vidas con logros y éxitos).

 

 
En paralelo, el club desarrolló un programa sistemático de bautismos de golf que actualmente supera los ciento cincuenta participantes al año.

Esto se logró organizando horarios de mañana y tarde, fin de semana o entre semana a los que los alumnos se podían subscribir según sus necesidades, lo cual perimitió al club alojar una gran cantidad de nuevos alumnos con tan sólo dos profesores y prestando suficiente atención a cada alumno ya que siempre hubo un máximo de seis alumnos por profesor.

Lo relevante es el resultado de conversión ya que aproximadamente el 35 % de los participantes termina haciéndose socio del club, un ratio muy significativo en el contexto actual del golf español.
 

 
El segundo pilar fue la campaña “El golf está de moda en Albacete”, desarrollada con un enfoque claramente multicanal. La estrategia combinó prensa escrita, radio, televisión, redes sociales y marketing directo así como boca-oreja.

Igualmente incluyó acciones experienciales muy visibles en la ciudad, entre ellas “Golf en el centro de Albacete”, llevando el deporte fuera del club, y “Golf en la Feria de Albacete”, aprovechando uno de los eventos más multitudinarios de la ciudad, así como las jornadas de bautismo de golf por segmentos profesionales (profesores, médicos, empresarios, etc.).

El objetivo no era sólo captar jugadores sino normalizar la práctica del golf en el imaginario local.
 

 
El tercer elemento clave ha sido el crecimiento en cantidad y calidad de los torneos organizados en el club. Así, Las Pinaillas ha apostado por una agenda deportiva muy activa, que combina competiciones sociales, torneos federativos, circuitos nacionales, competiciones solidarias y competiciones profesionales como el Alps Tour y la escuela de clasificación para el DP World Tour.

El resultado es una vida social muy dinámica, que genera un ambiente atractivo para socios y visitantes y, sobre todo, un potente boca-oreja positivo, uno de los factores más determinantes en la captación de nuevos jugadores.
 

 
Por supuesto, nada de esto habría sido posible sin el crecimiento del apoyo empresarial. Para estructurar esta relación, el club ha creado el “Club de Empresas Preferentes”, una iniciativa que en su primer año ha conseguido reunir a más de cincuenta marcas patrocinadoras, una cifra muy destacable para un club regional.

Más allá de la presencia publicitaria tradicional, el club trabaja activamente para generar retorno de inversión para sus patrocinadores, mediante visibilidad permanente en instalaciones del club, acuerdos comerciales preferentes, invitaciones a eventos, jornadas de networking entre empresas y activaciones de marca durante torneos y eventos sociales.

El objetivo es convertir al club en un auténtico punto de encuentro empresarial, no solo en un espacio deportivo.
 

 
La experiencia de Las Pinaillas muestra que la recuperación de valor en un club de golf no depende únicamente del estado del campo o del número de socios. La combinación de disciplina financiera, inversión selectiva, generación de nuevos jugadores y construcción de comunidad puede transformar radicalmente la percepción y el valor de una instalación.

El hecho de que las participaciones sociales hayan pasado de cero a dos mil quinientos en pocos años es, probablemente, la consecuencia más visible de un proceso mucho más profundo: la reconstrucción de un proyecto de club con ambición y visión a largo plazo.

Para los profesionales de la industria, Las Pinaillas representa hoy un ejemplo interesante de cómo relanzar un club desde el mercado local, generando valor deportivo, social y empresarial al mismo tiempo.
 

Cristian Herrero Voorbraeck es gerente del Club de Golf Las Pinaillas.