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Las verduras congeladas, claves en la alimentación deportiva por sus propiedades nutricionales

En la búsqueda de un rendimiento deportivo sobresaliente, muchos deportistas se centran en la proteína, los carbohidratos y las grasas, pero a menudo pasan por alto un componente esencial: los micronutrientes presentes en las verduras. La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC) recalca la importancia de incluir verduras congeladas en la alimentación deportiva, como una solución práctica y altamente nutritiva.

En este sentido, la Fundación Española de la Nutrición (FEN) aconseja un consumo de dos o tres raciones de verduras y hortalizas al día, complementando con dos o tres raciones de frutas, ya que además de destacar por su contenido en fibra, vitaminas y minerales, con proporciones muy variables, las verduras poseen gran variedad de compuestos bioactivos, como ácidos orgánicos o compuestos fenólicos, con numerosas propiedades beneficiosas para la salud.

Y es que los estudios muestran que las verduras congeladas retienen una cantidad significativa de sus nutrientes. Un estudio publicado en el Journal of Food Composition and Agriculture encontró que las verduras congeladas son tan nutritivas, e incluso a veces más, que las frescas. La razón detrás de esto radica en el proceso de ultracongelación, que bloquea la degradación de nutrientes y garantiza su conservación a largo plazo.
 

 
«Para las personas que practican deporte, esto es crucial. Las verduras congeladas ofrecen una forma conveniente de obtener una amplia gama de vitaminas, minerales y antioxidantes, que son fundamentales para el mantenimiento de la salud y el rendimiento deportivo óptimo», afirma Álvaro Aguilar, secretario general de ASEVEC.

Desde las espinacas cargadas de hierro hasta los pimientos ricos en vitamina C, estos alimentos proporcionan los nutrientes necesarios para impulsar la energía, la recuperación y la resistencia, por lo que son imprescindibles a la hora de organizar una dieta que acompañe y complemente el ejercicio físico regular.

«Las verduras, en cualquiera de las formas que encontramos en los lineales de compra y, en concreto, las congeladas son una opción muy interesante para aumentar el consumo de este grupo de alimentos, tanto en deportistas como en la población general, y así llegar a cumplir las recomendaciones», señalan desde la Fundación Española de la Nutrición.

Las verduras congeladas se pueden utilizar de diversas formas en la cocina, ya sea como plato principal, acompañamiento, o incluso en smoothies, perfectos para complementar la alimentación diaria antes o después de realizar algún tipo de actividad física.
 

 
Asimismo, el vapor y el hervido son otras técnicas que conservan gran parte de sus vitaminas y minerales, en este último caso mayoritariamente las no solubles en agua.

Su versatilidad permite una amplia variedad de preparaciones, lo que las hace adecuadas para cualquier tipo de dieta o preferencia alimentaria. Esto es especialmente beneficioso para las personas deportistas que, en ocasiones, cuentan con horarios muy organizados y necesitan opciones alimenticias rápidas y nutritivas.

Por último, ofrecen una amplia gama de opciones, desde verduras de hoja verde como espinacas o acelga, hasta vegetales de raíz como zanahorias y remolachas. El sector, además, desarrolla constantemente propuestas innovadoras que permiten elaborar platos saludables en menos de quince minutos, arroz con verduras, quinoa o bulgur, salteado de verduras, risotto… soluciones saludables, envasadas en paquetes individuales, que se preparan en el microondas en poco tiempo.

Para la alimentación del deportista, tanto en el pre-entreno como en la recuperación deportiva post-entreno, las verduras se pueden incluir dentro de platos con alto contenido en hidratos de carbono y en proteínas, dependiendo del tipo de deporte, la intensidad y la duración.

«Podemos decir que las verduras son alimentos con alta densidad nutritiva ya que nos aportan gran cantidad de nutrientes, con muy pocas calorías. Las verduras congeladas son por su disponibilidad, versatilidad y comodidad, además de sus propiedades nutricionales, un alimento clave para incluir en cualquier alimentación equilibrada y saludable», concluye Aguilar.