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Lopesan Baobab Resort y Lopesan Villa del Conde Resort, hoteles clave en el buen desarrollo del Gran Canaria Lopesan Open del European Tour

Hace pocas horas finalizaba el Gran Canaria Lopesan Open, el primero de los cinco eventos que el European Tour va a celebrar este año en España y también el punto de partida del ‘Canarias Swing Tour’, serie de tres eventos consecutivos que tendrán lugar entre Gran Canaria y Tenerife. Este año, al igual que el pasado, los torneos del Tour se celebran teniendo muy (muy) presente la pandemia de COVID-19 que tanto ha alterado la vida a todos.

Una de las novedades que ha traído la pandemia es la necesidad de desarrollar cada evento del Tour en ‘modo burbuja’, es decir, estableciendo un férreo control sobre los desplazamientos y movimientos de los integrantes del mismo. Desde hace varios meses, tanto jugadores y caddies como prensa y staff del Tour, están obligados a permanecer únicamente en dos lugares mientras dura el torneo: el campo de golf y el hotel asignado por el European Tour.

Durante la celebración del Gran Canaria Lopesan Open, dos hoteles cobraron un especial protagonismo al acoger a la práctica totalidad de quienes pisaron el recorrido de Meloneras Golf, situado en área más exclusiva del sur de la isla. Ambos hoteles, situados a apenas cinco minutos en coche desde el campo de golf, facilitaron que tanto jugadores y caddies como staff del Tour pudieran organizar sus jornadas de trabajo de forma más agradable y eficiente.

Por un lado, el Lopesan Baobab Resort fue durante toda la semana la residencia de jugadores y caddies, una muy acertada elección ya que el hotel de inspiración africana dispone de todo lo necesario para hacer más agradable la estancia así como para ofrecer un rato de relax tras cada vuelta jugada.

Por otro lado, el Lopesan Villa del Conde Resort, ubicado justo enfrente del Baobab, acogió a los enviados de prensa así como al personal del European Tour. Otra acertada elección ya que este icónico hotel, levantado imitando un clásico pueblo grancanario, también presenta todo tipo de instalaciones que hacen más placentera la estancia.
 

 
“Hemos tenido una estancia más que agradable durante toda esta semana en el Baobab, es un hotel al que volveríamos sin dudarlo y además al que llevaríamos a la familia. El personal es atento y muy amable, las instalaciones con inspiración africana sorprenden cada día y en los restaurantes disfrutas cada comida”, apuntan Jorge Campillo, jugador del European Tour, y Jesús Legarrea, caddie profesional y gerente de Golf Indoor Center.

“Por otro lado, las instalaciones del Baobab son muy adecuadas para un jugador profesional de golf, tanto por las facilidades que ofrece como por lo sorprendentemente bien puesto que está el gimnasio, algo que nos ha permitido mantener el ritmo de entrenamiento físico durante la semana del torneo. No es habitual encontrarnos un gimnasio así en los torneos y realmente se agradece”, añaden los integrantes del ‘Team Campillo’.

“Repetiría sin dudarlo, hemos pasado una semana excelente y todo en el Baobab ha sido amabilidad y atenciones. Eso, unido a la proximidad del hotel al campo de golf junto a la temperatura de estos días ha hecho que las sensaciones hayan sido siempre positivas”, indica Manuel Barrionuevo Hafner, caddie profesional.
 

 
Tanto Lopesan Baobab Resort como Lopesan Villa del Conde Resort llevan meses adaptados a la nueva realidad que la pandemia de COVID-19 ha obligado a establecer en sus instalaciones. Desde los elementos más básicos de protección como el gel hidroalcohólico, las mamparas en puntos clave y la mascarilla obligatoria en todo momento, hasta la reestructuración de zonas de restauración o restricciones en los ascensores, todo suma a la hora de dificultar la propagación del virus.

Estas medidas, ya de por sí estrictas, fueron reforzadas durante la semana del torneo en los dos hoteles que acogieron a los integrantes del gran circo del European Tour para acatar las normas de seguridad sanitaria establecidas por el circuito.

Al hecho de que todas las habitaciones debían ser de uso individual y la recomendación realizar el check in virtual, se sumó la obligatoriedad de desayunar y cenar de forma igualmente individual o, como mucho, en formato buddy group de dos personas del mismo entorno laboral (por ejemplo jugador más caddie o dos compañeros de trabajo), de modo que los restaurantes designados fueron provistos de mesas para dos persona y colocadas con una separación de dos metros unas de otras.

Igualmente, y con el objetivo de evitar aglomeraciones puntuales, se establecieron cinco franjas horarias para el desayuno y la cena, cinco tramos de cuarenta y cinco y de setenta y cinco minutos, respectivamente, de los cuales podías acudir a uno previa indicación al realizar el check in. Del mismo modo, se suprimieron los habituales grandes buffets sustituyéndolos por puntuales ‘islas’ añadiendo la obligatoriedad de elegir un plato principal de la carta a la hora de cenar, todo ello orientado a reducir el número de interacciones de los comensales entre sí.
 

 
“En Lopesan Hotel Group, tras la reapertura de nuestros establecimientos después de finalizar el estado de alarma decretado el 14 de marzo de 2020, hemos aplicado unas estrictas medidas de seguridad para evitar el contagio de COVID-19 en nuestros hoteles. Hemos digitalizado todos los procesos de interacción con el cliente, facilitando toda la información y la gestión de reservas para restaurantes y actividades de animación a través de nuestras ‘webapp'”, indica Gloria Muñoz Santos, directora corporativa de Alojamiento de Lopesan Hotel Group.

“En cuanto a la limpieza, no solo aplicamos un sistema de limpieza hospitalaria en habitaciones, sino que a través de una empresa especializada y certificada, realizamos una desinfección de la habitación, tras la salida del cliente con Virkon, un producto virucida, que garantiza que dicha habitación está higienizada cuando entra el siguiente cliente. En bares y restaurantes, además de mantener la distancia de seguridad entre mesas, y todas las medidas de servicio en el buffet según normativa establecida, se controla con rigurosidad que empleado atiende a que cliente para garantizar la trazabilidad, en caso de detección de algún caso positivo entre clientes o personal. Y como no puede ser de otro modo, la formación a nuestro personal de aplicación de estas medidas y del correcto uso de los EPI´s correspondientes, es la base principal de nuestros protocolos”, añade Muñoz Santos.

“Dado que Lopesan apuesta firmemente por el sector golf, cuando nos informaron de la celebración de este gran evento y que alojaríamos a los participantes del torneo tomamos medidas adicionales con el fin de garantizar aún más su tranquilidad como han sido el aislamiento como ‘grupo burbuja’. Además de tener asignadas sus habitaciones en una zona exclusiva, todos los servicios de restauración han sido establecidos en emplazamientos específicos seleccionando a su vez a los empleados que harían esos servicios durante todos los días, asegurándose previamente no tuvieran ningún tipo de síntoma”, explica Muñoz Santos.

Todas esta medidas, y varias otras, fueron fundamentales para asegurar la buena marcha de una parte importante del Gran Canaria Lopesan Open, evento presentado por el jugador profesional grancanario Rafael Cabrera Bello, la estancia de todos los participantes de un evento que, como todo apunta, tendrá continuidad los próximos años. De confirmarse, será una muy buena noticia para el golf y para la industria turística grancanaria.