El valenciano Oliva Nova Beach & Golf Resort, ideado a finales de los años ochenta, construido en los noventa y consolidado a finales de esa misma década, dispone de unas instalaciones de golf de primer nivel en las que destaca su recorrido de dieciocho hoyos diseñado por Severiano Ballesteros.
Tras treinta años de actividad ininterrumpida, el resort ha sabido adaptarse a los tiempos actuales y, de la mano de su director de golf, Rafael Velasco, ha ido incorporando progresivamente diferentes elementos tecnológicos que les ha permitido optimizar la gestión de las instalaciones.
Velasco, vallisoletano de nacimiento y madrileño de adopción, aterrizó en Oliva Nova en 2017 tras una etapa en Marbella y desde entonces ha aplicado al resort levantino su pasión por el deporte combinada con su orientación hacia la gestión de empresas aportando un enfoque actualizado y de mejora constante orientado a optimizar el rendimiento del club y la experiencia del cliente.

Uno de los elementos tech más reconocibles de Oliva Nova son las pantallas instaladas en su tee de prácticas.
«Al principio pensé en instalar un ‘golf swing studio’ exclusivo para clases de golf y así medir todos los parámetros de impacto para que el profesor pudiera hacer un seguimiento mensual de los alumnos. Pero, según me fui adentrando en las distintas posibilidades que ofrece el mercado, quería tener más impacto ya que realmente buscaba una innovación que pudiera ser utilizada por el 100 % de mis clientes y que incluso invitara a acercarse a jugadores que se encuentran en poblaciones cercanas», explica Rafael Velasco.
«Visité varias instalaciones en la zona de Costa del Sol para conocer de primera mano los sistemas de detección de vuelo de bola existentes y me decidí por Toptracer. Empecé instalando diez puestos a finales de 2023 y en enero de 2024 tuve que encargar seis puestos más debido a la alta demanda y a las cifras tan positivas que estábamos obteniendo. ¡La acogida fue todo un éxito! La rapidez en la lectura de la bola y traslado en tiempo real a la pantalla, el dinamismo de actividades (mejor bola, test de distancias, ‘driver’ más largo, datos de cada impacto), la opción de jugar varios campos de golf reconocidos a nivel mundial y la posibilidad tan amplía que ofrece para clases de golf, fueron clave», continúa.
«Ahora veo a clientes en el campo de prácticas que anteriormente no practicaban tan frecuentemente, sobre todo de nivel iniciación. Les fascina poder salir a un campo de forma virtual desde sus primeros golpes», añade.

«Otro punto crucial fue incorporar un sistema de pago con tarjeta de crédito/debito intuitivo incorporado a la máquina expendedora de bolas de práctica. Tenía que ser fácil de usar y que me aportará todos los datos posibles. Por ello apostamos por Golfmore, consiste en una pantalla táctil, se pueden obtener bolas también con códigos de cinco cifras que generamos para determinados clientes o descargar su app y añadir saldo para ir gastando. El servicio de Toptracer está incluido con el precio de las bolas de práctica».
«Siempre buscamos aportar facilidades para evitar que el jugador de golf tenga que volver a la tienda… cuántos no nos habremos ido a casa con tal de no tener que volver a pedir fichas a la tienda».
«Incido en las ventajas del código para grupos de golf o torneos privados. Cuando este tipo de organizadores quiere invitar a sus clientes a bolas de práctica, generamos un código con tiradas de bolas ilimitada acotado a la franja horaria previa a sus horas de salida y después cargamos el importe según los usos utilizados. La tecnología simplifica mucho la operativa y puedo mantener al personal de marshall y caddy master enfocado cada vez más al cliente para que tenga una experiencia inolvidable de su ronda de golf», prosigue Rafael.

«Otro punto que veo muy importante es la incorporación del robot recogebolas automático y con carga eléctrica, en conjunto con un sistema de foso cercano a la máquina expendedora que traslade las bolas impulsándolas directamente a la máquina. En estos momentos hemos probado modelos de dos casas comerciales y hemos obtenido positivos resultados aunque creo que en muy breve espacio de tiempo va a producirse una mejora espectacular con la tecnología y la localización vía GPS será cada vez más exacta», continúa Velasco.
«La importancia a la hora de valorar el robot es su capacidad de recogida de bolas por hora, con el sistema de Golfmore conozco a la exactitud cuantas bolas se utilizan por cada franja horaria y los picos máximos. Todos estos informes son muy útiles para conocer con exactitud las bolas consumidas, además permite editar precios de forma inmediata si se detectan horas de mayor/menos consumo pudiendo subir o bajar precios de forma inmediata».
«De momento, por mi tipo de instalación y cliente, no lo he activado pero hacer ‘revenue’ en el ‘driving range’ resulta muy sencillo con este sistema».

«Por otro lado, destacar la importancia del control de accesos a las instalaciones. Por ejemplo, en nuestro pitch & putt el control se estaba haciendo muy complejo para el personal en determinadas épocas del año y hubo que realizar un cerramiento perimetral en uno de los tramos para poderlo cerrar al exterior totalmente e incorporar un sistema de apertura en la puerta por QR tanto desde el móvil como con ticket impreso en la tienda para los visitantes».
«Gracias a nuestra app Clapphouse fue posible ya que integra perfectamente con imaster.golf y genera el QR fácilmente una vez está el greenfee liquidado. Fue muy importante contar con el lector de QR y videoportero conectado a la tienda para resolución de incidencias con posibilidad de apertura remota de Sport & Consulting, que cuentan con amplia experiencia en control de accesos en instalaciones deportivas».
«Gracias a todas estás incorporaciones tecnológicas, más otras que tenemos pendientes, la manera de gestionar y generar mayores ingresos está a tiro de ‘sand wedge’. Siempre hay que estudiar el retorno para poder ver la mejor opción y el ‘birdie’ estará asegurado», concluye Rafael Velasco, director de Golf Oliva Nova.










