El Ayuntamiento de Málaga, a través de la Empresa Municipal de Aguas (Emasa), está ejecutando desde comienzos de año las obras que permitirán aprovechar el agua regenerada de la estación depuradora del Guadalhorce para el riego de zonas verdes públicas y privadas en el distrito de Churriana y en Torremolinos, encontrándose entre los usuarios previstos instalaciones como el Parador de Málaga Golf.
El proyecto contempla la ampliación de la capacidad de tratamiento terciario de la EDAR mediante la optimización de las infraestructuras de filtrado, así como la incorporación de dos nuevas estaciones de bombeo. A partir de ahí, se desarrollará una red de distribución de algo más de diez kilómetros de tuberías, de los cuales la mayor parte se ejecutará en esta fase, quedando el resto pendiente de futuros desarrollos urbanísticos.

La infraestructura se articulará a través de una conducción principal de más de tres kilómetros y medio que discurrirá bajo la avenida de Velázquez y la carretera MA-21, de la que partirán varios ramales secundarios con más de cuatro kilómetros adicionales para abastecer a grandes consumidores.
Además de instalaciones deportivas y turísticas —incluidos campos de golf—, también se verán beneficiados espacios como el parque del Campamento Benítez o el entorno del Arraijanal. De forma paralela, se contempla una tubería independiente de más de dos kilómetros para el suministro de agua ultrafiltrada al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
En conjunto, se estima que los futuros usuarios requerirán cerca de dos hectómetros cúbicos de agua al año, lo que permitirá reducir de forma significativa la extracción de recursos de acuíferos como el del Bajo Guadalhorce o el de la Sierra de Mijas. Esta transición hacia el uso de agua regenerada se alinea con las estrategias de sostenibilidad que ya están adoptando muchos campos de golf en destinos turísticos como la Costa del Sol.

Las obras, que también incluyen actuaciones complementarias en la red de saneamiento en el entorno de Guadalmar, han sido adjudicadas a una unión temporal de empresas con un presupuesto de algo más de seis millones y medio de euros y un plazo de ejecución de doce meses. Parte de la inversión destinada específicamente a las infraestructuras de agua regenerada ronda los cuatro millones de euros, financiados conjuntamente por distintas administraciones y con la participación de usuarios privados.
Esta actuación se enmarca en el plan de inversiones de Emasa para el periodo 2024-2029, que contempla más de un centenar de proyectos hidráulicos en la ciudad con una dotación global superior a los cien millones de euros, entre los que destaca el refuerzo de la producción y distribución de agua regenerada como elemento estratégico también para el sector del golf.










