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Marcos Vich, head greenkeeper de Alicante Golf: «La crisis ha obligado a los greenkeepers a optimizar de la mejor forma posible los recursos de que dispone»

Marcos Vich es Higher National Diploma in Golf Course Management por el Elmwood College y ha desarrollado proyectos en Europa y Asia. Tras etapas en The Duke’s Golf Course (Escocia) y Kingswan Country Club (China), así como en la compañía china Yao Jun Constructional Engineering Management, desde finales del año 2012 es el head greenkeeper de Alicante Golf.
 


 

¿Qué te motivó a orientar tu carrera profesional a la industria del golf?

Mi relación con el golf se remonta a 1983 cuando con la edad de siete años tuve la gran suerte de comenzar a jugar en el club Son Vida de Palma de Mallorca, siendo un deporte que jamás he dejado de practicar hasta el día de hoy. En el año 2006 surge la posibilidad de trabajar como jardinero en Alicante Golf y, tras meditarlo, decidí dejar mi profesión para trabajar en el mantenimiento de campos de golf. Con el paso de los meses fui sintiendo la necesidad de conocer todo lo relacionado con el mantenimiento de campos de golf, el diseño y su construcción.

Trascurridos tres años como jardinero y gracias al apoyo de Rafael Carrascosa (head greenkeeper por aquel entonces), así como de la Dirección de la empresa propietaria de Alicante Golf, me ofrecieron una beca para poder ir a St. Andrews durante dos años a estudiar en el Elmwood College el HNC y HND. Es entonces cuando despierta en mi toda la pasión que hoy en día siento hacia «The game of golf», en el mismo lugar donde en el siglo XV este gran deporte comenzó a dar sus primeros pasos. Es un privilegio poder trabajar en un despacho de quinientos mil metros cuadrados, al aire libre y rodeado de vegetación en constante movimiento.

 

Un buen mantenimiento de un campo de golf, el activo más importante de cualquier club, es fundamental. ¿Crees que en España se valora a los greenkeeper como se merecen?

Quizás no lleve el suficiente tiempo trabajando en España como para poder contestar con criterio a la pregunta. La formación académica de los greenkeepers con los que he colaborado la considero excepcional, con una muy buena base agronómica completada en muchos casos con másters realizados en el extranjero. Es muy habitual en Escocia que los greenkeepers sean a su vez grandes jugadores de golf y lo practiquen con mucha asiduidad tanto en su campo como en otros. Quizás pueda ver en España menos afición al golf en general si lo comparo con Escocia, siendo este un punto muy importante no solo para comprobar periódicamente el estado del campo sino también para testar la jugabilidad que estamos ofreciendo a nuestros socios. Me consta que tanto en Escocia como en China el oficio de head greenkeeper es considerado como parte fundamental de un club. Si en España no se tuviera ese pensamiento lo consideraría un error.

 

En la actualidad la industria del golf en España está, como casi cualquier otro sector, afectado por las malas circunstancias económicas generales. ¿Cómo afecta esto a tus actividades? ¿Qué evolución ves durante los próximos años?

Es evidente que esta crisis ha afectado a nuestro sector de una forma importante. La disminución de ingresos y la gran competencia han provocado que año tras año se haya ido reduciendo el presupuesto destinado al mantenimiento y a la inversión, obligando necesariamente a los greenkeepers a optimizar de la mejor forma posible los recursos de que disponemos. Con una muy trabajada programación a principio de año, un gran equipo, y en muchos casos tirando de ingenio, hemos conseguido tener nuestro campo a un buen nivel de mantenimiento durante el pasado año 2013. No cabe ninguna duda de que una disminución importante de los presupuestos de una forma u otra se ven reflejados en una peor calidad en el campo de juego. Creo que la recuperación económica empieza ser una realidad en España y este año pasado se ha superado el récord de turistas que visitaron nuestro país. Ambas cosas me hace ser muy optimista de cara al futuro de los clubs de golf.

 

Has desarrollado actividad profesional en Europa y Asia, ¿qué diferencias principales encuentras entre ambas zonas?

Debemos tener en cuenta que, además de la diferencia cultural, en estos últimos cinco años China crecía a un ritmo altísimo mientras en Europa hemos ido entrando en una profunda crisis. Un gran porcentaje de los campos que hoy existen en China son campos de nueva creación, con la colaboración de grandes diseñadores e ingenieros, donde se han empleado en su construcción nuevos materiales y últimas tecnologías, todo ello gracias a grandes inversiones que eran necesarias para adaptarse a un estándar de calidad acorde al nivel de sus clientes.

Ello, unido a la adquisición de maquinaria de última generación, facilita el mantenimiento y mejora sustancialmente la calidad de los campos. En Europa gran parte de los clubs de golf tienen una antigüedad que nos obliga bien a renovar de forma periódica nuestras instalaciones o a dedicar muchos más recursos al mantenimiento y reparación de las mismas. Además de lo anterior, las grandes diferencias sociales que aún existen en China permiten a los clubs de golf tener a una gran cantidad de empleados para su mantenimiento.

Como ejemplo, indicar que es común que un campo en China disponga de una plantilla dedicada al cuidado y mantenimiento del campo cercana a los ochenta empleados como es el caso de Kingswan. En España superar la docena es un privilegio.

 

¿Cuáles son tus objetivos a corto y medio plazo?

A corto y a medio plazo mi compromiso está en Alicante Golf con el objetivo de mejorar día a día la calidad de nuestro campo. Tengo junto a mí un gran equipo de mantenimiento que comparte la misma ilusión. A largo plazo, el tiempo dirá, pero poder algún día trabajar en uno de los grandes clubs de Escocia sería un sueño hecho realidad.
 

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