En los últimos tres meses, Greencar ha renovado más de cincuenta unidades de su conocida ‘moto de golf’ Bravo en tres instalaciones de referencia en Cataluña consolidando así una tendencia creciente hacia soluciones de movilidad eléctrica ligera, individual y respetuosa con el campo.
En concreto, el Club de Golf Llavaneras ha incorporado veintitrés unidades en color verde, mientras que el Club de Golf Vallromanes ha apostado por veinticinco unidades en color blanco.
A ellas se suman seis unidades en el Club de Golf Fontanals, en este caso personalizadas en color ocre corporativo, una adaptación realizada de manera excepcional con clientes históricos que así lo solicitan.
Se trata del modelo Bravo, fabricado íntegramente en España por Greencar desde 1989, aunque en esta última renovación incorpora mejoras específicas en el portabolsas trasero, ahora más robusto y preparado para un uso intensivo en entornos de alta rotación.

El modelo Bravo responde a la filosofía de que cada jugador pueda ir a su bola, literalmente. Frente al tradicional buggy compartido, la moto eléctrica individual permite optimizar salidas, agilizar el ritmo de juego y ofrecer independencia total al jugador.
Además, amplía el acceso al golf a personas con limitaciones físicas, favoreciendo una práctica más inclusiva sin comprometer el estado del recorrido.
Con un peso de apenas cincuenta kilos sin baterías y un diseño de tres ruedas con centro de gravedad bajo y centrado, el vehículo garantiza estabilidad y un impacto mínimo sobre el césped, incluso en condiciones de lluvia. Esta ligereza, combinada con su configuración eléctrica, lo convierte en una alternativa sostenible, silenciosa y respetuosa con el campo.
Entre sus características técnicas destaca la batería de litio con cargador automático, con autonomía suficiente para completar treinta y seis hoyos; dos motores de veinticuatro voltios y doscientos cincuenta vatios cada uno; freno de parking electromagnético automático y dos velocidades progresivas que alcanzan hasta catorce kilómetros por hora hacia adelante.
El vehículo admite pendientes de hasta un 30 % y no requiere mantenimiento periódico.

El diseño, premiado por ADI FAD, integra además elementos funcionales como cesta delantera, pinza portatarjetas y portabolsas para una o dos bolsas, reforzando su enfoque práctico en la operativa diaria del club
Greencar ofrece tanto modalidad de renting como venta directa, incluyendo servicio postventa, mantenimiento y seguro, un aspecto especialmente valorado por los directores de clubs que buscan externalizar la gestión técnica de su flota y garantizar continuidad operativa durante toda la temporada.
La reciente renovación en Llavaneras, Vallromanes y Fontanals confirma el posicionamiento del modelo Bravo como una solución consolidada en el mercado español, especialmente en instalaciones que priorizan ritmo de juego, experiencia de usuario y cuidado del recorrido.










