La designación de Camiral Golf & Wellness como sede de la Ryder Cup 2031 ha sido recibida con entusiasmo tanto por los profesionales de la industria del golf como por los jugadores aficionados así como también por los sectores turístico, institucional y empresarial de España en general y Cataluña en particular, conscientes del impacto económico que supone albergar uno de los mayores acontecimientos deportivos del planeta.
Según estimaciones iniciales recogidas por varios medios, el evento podría generar un beneficio económico directo superior a los mil millones de euros, incluyendo ingresos por alojamiento, restauración, movilidad, consumo cultural y comercial, así como contratación de servicios profesionales.
La propia Generalitat de Cataluña, a través del Departamento de Empresa y Trabajo, ha subrayado que la inversión pública prevista en el conjunto del proyecto —infraestructuras, promoción y logística— se sitúa en torno a los treinta y cinco millones de euros, una cifra que el Govern considera “altamente rentable” frente al retorno económico esperado. Su conseller, Roger Torrent, destacó que la Ryder Cup representa “una oportunidad histórica para posicionar a Cataluña como referente en el turismo deportivo internacional” y anticipó un impacto económico total —directo, indirecto e inducido— que podría alcanzar los mil doscientos millones de euros a medio plazo.

Desde el Patronato de Turismo de la Costa Brava se estima que el valor publicitario equivalente (VPE) derivado de la cobertura mediática del torneo rondará los cuatrocientos millones de euros, teniendo en cuenta que la Ryder Cup se retransmite en más de ciento ochenta países con una audiencia acumulada superior a los seiscientos millones de espectadores. Este volumen de visibilidad se traducirá, además, en un refuerzo estratégico de la marca ‘Costa Brava – Barcelona’ como destino premium vinculado al golf y a la calidad de vida mediterránea.
La experiencia reciente de Roma 2023 sirve como termómetro económico. Según el informe publicado por la Federazione Italiana Golf, el evento movilizó a más de un cuarto de millón de espectadores, generó unos ingresos directos estimados en doscientos ochenta millones de euros y supuso una inyección económica indirecta cercana a los trescientos cincuenta millones, elevando el impacto total por encima de los seiscientos treinta millones de euros. En el caso de Cataluña, el atractivo del destino —con dos aeropuertos internacionales, una oferta hotelera superior a las cien mil camas y un tejido empresarial diversificado— permite proyectar cifras similares o incluso superiores.
Por su parte, Camiral deberá acometer ciertas inversiones estratégicas como la adecuación del Stadium Course y la adaptación de las áreas destinadas a las efímeras infraestructuras de hospitality, accesos, medios y logística, entre otros, en coordinación con los estándares exigidos por Ryder Cup Europe. Estas mejoras permitirán acoger la competición en las mejores condiciones así como consolidar a Camiral como sede de eventos internacionales de primer nivel.

En cuanto a la generación de empleo, los estudios económicos elaborados por el Govern en colaboración con el clúster Catalonia Golf Tourism estiman la creación de más de dos mil trescientos puestos de trabajo directos e indirectos vinculados a la organización, montaje, transporte, hostelería, seguridad y servicios técnicos. A ellos se sumarían centenares de empleos temporales durante los dos años previos a la competición, lo que representa una inyección laboral significativa para la comarca del Gironès y otras zonas colindantes.
El ‘efecto arrastre’ también será notable en otros campos de golf cercanos. De este modo, instalaciones cercanas a Camiral ya se encuentran diseñando o ejecutando planes de mejora e internacionalización con el objetivo de integrarse en la red de experiencias asociadas a la Ryder Cup y captar parte del turismo de golf que se espera en la región antes y después del evento.
La Ryder Cup 2031 no solo es una cita deportiva histórica para el golf español, también representa una plataforma económica sin precedentes. Con previsiones que apuntan a un retorno millonario, el evento consolida la apuesta por un modelo de turismo deportivo de calidad, con beneficios sostenibles para el sector del golf, el tejido empresarial local y la imagen internacional de Cataluña como destino de referencia.










