Como profesional de golf, en los últimos meses he comenzado a hacer uso de la herramienta TrackMan en mis clases y en la ayuda a mis clientes para que adquiriesen aquellos palos que mejor se les adapten.
En mi trabajo como director de Tecnología de Moon Masters ya tenía mucho contacto con otros sistemas de monitorización en 3D pero toda la información se centraba en cómo actuaba el cuerpo y me faltaban datos de qué hacía el palo, de cómo se producía el contacto del palo con la bola y las variables que esto implica.
Esta información es vital en jugadores de alto nivel para dar un diagnóstico de la corrección preciso y detallado, te permite actuar muchas veces en un sentido distinto, en lugar de trabajar desde correcciones del cuerpo muy complejas y difíciles para mejorar el impacto. Consigues hacer cambios mínimos en el gesto del jugador para perfeccionar esos datos que vemos en el análisis y que son susceptibles de mejora por muy mínimas que sean.
Otro aspecto fundamental es el fitting. A día de hoy aún hay muchos jugadores que compran sus palos en función de gustos y se olvidan de las mejoras de rendimiento que unos bueno palos ajustados a sus condiciones físicas y de juego le pueden aportar. Creo que el futuro del fitting va sin duda por estas líneas.
En estos meses he visto lograr mejoras en la pegada de muchos jugadores no sólo en distancia sino en control, gracias a cambios hechos ayudados por TrackMan y la compra de palos que han permitido a jugadores con problemas físicos a comprar material que hacía mucho más cómoda y agradable la práctica del golf.
TrackMan ya es parte de la equipación de muchos pros, escuelas y centros de alto rendimiento así como de muchos puntos de venta de productos de golf. Ha sido una revolución tecnológica que cada vez está más a nuestro alcance.
Felipe Rodríguez es jugador profesional de golf, diseñador de campos de golf y greenkeeper.










