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‘Mi primera experiencia en el GCSAA Conference and Trade Show’, por Sergio Astorga Arcas

Este año 2022 que acababa de empezar comenzaba a darme sus sorpresas tras aterrizar en Estados Unidos como alumno del famoso ‘The Ohio Program’ que organiza la Ohio State University. Llegaba a mi destino en enero, el Quail Hollow Club en Charlotte, Carolina del Norte, organizadores de la President’s Cup 2022, y en febrero volaba a San Diego, California, sede del 2022 GCSAA Conference and Trade Show. Se trata del mayor evento a nivel mundial relacionado con el mantenimiento de superficies deportivas de césped y lo organiza la Asociación Americana de Superintendentes de Campos de Golf (GCSAA). En este inmenso evento se unen la formación con una gran oferta de diferentes seminarios y el showroom con los productos más innovadores para el cuidado de céspedes deportivos por parte de las compañías internacionales líderes del sector.

Podía sentir el ambiente y la importancia del show que se me ponía por delante desde antes de embarcar en mi vuelo en el Aeropuerto Internacional de Charlotte-Douglas, y es que veía logos de campos de golf en la ropa de una de cada tres personas en la zona de espera. Era el lunes 7 de febrero y tras volar más de cinco horas y atravesar el país de este a oeste, finalmente aterrizaba entre rascacielos en un lugar de ensueño, más si cabe viniendo desde Charlotte donde encadenábamos dos semanas de nieve. Pisaba el suelo de San Diego, una ciudad en la que el invierno brilla por su ausencia, en la que se preveían unas temperaturas máximas cercanas a los 30 ºC y en la que me sentía muy en casa con un español muy presente y un paisaje que me recordaba mucho al de la Costa del Sol.
 

 
El ‘show’ comenzaba, y de hecho comenzó, al más puro estilo estadounidense. Ese mismo lunes nos esperaba a los asistentes una fiesta de bienvenida en el USS Midway, un portaaviones ahora transformado en museo que alberga una extensa muestra de aeronaves de guerra y que se encuentra a algo menos de diez minutos caminando desde el Centro de Convenciones de San Diego, espacio donde tendría lugar el evento durante la semana. A la fiesta no le faltaron detalles: paracaidistas que aterrizaban en la cubierta, música en directo y un largo etcétera que darían la bienvenida a los participantes en la feria y que no dejaban de sorprender a este servidor más acostumbrado a los eventos ‘made in Spain’.

A la mañana siguiente, martes, empezaba lo serio. En primer lugar, la organización cumplía al milímetro con los requerimientos para el COVID y, tras pasar los varios checkpoints donde verificaban tu identidad y estado de vacunación, comenzaban los ciclos de seminarios con una oferta bastante amplia y abarcando temáticas de construcción, mantenimiento, riegos, enfermedades, etc. En mi caso los tenía que alternar con las visitas a la sala de exposiciones en la que pude conversar con gente de diferentes empresas del sector, conocer sus productos e intercambiar opiniones con profesionales que a alguien como yo, que acaba de llegar a este mundillo, su experiencia le aportaba mucho.

El despliegue de medios tanto de organizadores como de participantes es increíble y el poder asistir y escuchar en seminarios y stands de marcas, en mi opinión, no tiene precio. Tours en las áreas de Toro, John Deere o Jacobsen, charlas con profesionales de empresas tan potentes como Syngenta o Riversa, y conocer las innovaciones de muchas otras grandes como Andersons y Par Aide, o lo último en riegos de Rain Bird o Hunter es algo que siempre suma, y mucho.
 

 
Los días se sucedían, reuniones y seminarios se iban dando el relevo con eventos algo más informales al caer la tarde. Mi cerebro, como una esponja, seguía tomando buena nota de todo lo que veía pasar por delante hasta que, sin darme cuenta, el tiempo se había pasado; era jueves y llegaba la hora del broche final. La organización se despediría de todos con una velada en la terraza del hotel Marriot Marquis en el que tuve el gran privilegio de hospedarme y en la que la bahía de San Diego serviría de fondo mientras el telón bajaba con canciones de Vince Gill como banda sonora. Telón que no subirá de nuevo hasta la próxima edición del GCSAA Conference and Trade Show, la de 2023, que tendrá lugar en Orlando, Florida, y en la que haré lo posible por volver a estar presente.

En general, una experiencia única y en la que la formación y el networking se dan la mano, y que pienso debería ser parada obligatoria al menos una vez en la vida en el camino de cualquier persona que se dedique, o piense dedicarse, al sector del mantenimiento de césped deportivo. Una muy buena opción en la que tu mente se abre y absorbe información de la mano de los mejores del mundo. Desde aquí, una vez más, gracias al The Ohio Program de la Ohio State University, a Syngenta y el GCSAA por darnos la oportunidad a ‘los nuevos’ de conocer el evento por primera vez.
 

Sergio Astorga Arcas, natural de Torremolinos (Málaga), lleva algo más de dos años en la industria del golf (LinkedIn). Ingeniero Forestal por la Universidad de Córdoba y máster en Turfgrass Management en EADE, actualmente está vinculado a la Ohio State University mediante su programa ‘The Ohio Program’ como ‘intern’ en el Quail Hollow Club de Charlotte, Carolina del Norte.